Aumentan las expectativas de los inversores de una inminente suba de las tasas de la FED
Es por los últimos datos laborales e inflacionarios de Estados Unidos Los mercados asignan cerca del 60% de probabilidad a una decisión más restrictiva este mes. Se define mañana

Los futuros sobre la tasa de fondos federales de Estados Unidos, contratos que reflejan las expectativas del mercado sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal, ahora asignan cerca del 60% de probabilidad a una suba de tasas en septiembre. 

El cambio se produjo luego que el informe de empleo de agosto sorprendiera al alza con la creación de 162.000 puestos de trabajo, aunque los meses anteriores registraron aumentos más moderados. Con el próximo informe del IPC, previsto para el 11 de septiembre, los mercados esperan datos que podrían determinar si la Fed vuelve a subir las tasas o las mantiene sin cambios.

Pronóstico de inflación

Según las estimaciones de corto plazo del IPC de la Reserva Federal de Cleveland, la inflación de agosto podría ser elevada, con una variación mensual general del 0,4%, posiblemente debido al repunte de los precios de la energía tras la caída registrada en julio.

Si ese pronóstico se confirma, podría llevar a las autoridades de la Reserva Federal a subir las tasas de interés. Las decisiones de política monetaria, por supuesto, no dependen de un único indicador, pero junto con el resto de los datos económicos, una inflación elevada en agosto podría aportar argumentos suficientes para justificar una nueva suba de tasas.

Señales de la Reserva Federal

El discurso del presidente Kevin Warsh en Jackson Hole fue interpretado como una señal algo más restrictiva y dejó abierta la posibilidad de una suba de tasas de interés en el corto plazo. 

La Fed llega a septiembre dividida, con tres miembros a favor de subir las tasas y una inflación que volvió a ganar peso. (Foto: La Casa Blanca)

Al referirse a la inflación, Warsh declaró: “Pero en lo que respecta a la estabilidad de precios, las cifras son más preocupantes. La medida de inflación preferida por la Reserva Federal, la variación interanual del índice de precios de gastos de consumo personal (PCE), se sitúa en el 3,7%, mientras que la variación semestral es del 4,1%. Las medidas comparables del índice de precios al consumidor (IPC) también son elevadas, al igual que las medidas subyacentes de la inflación tanto del PCE como del IPC”. Además, señaló: “Ninguna de estas medidas es perfecta, pero todas cuentan una historia similar: la inflación está por encima de nuestro objetivo del 2%. Por lo tanto, la principal prioridad de la Reserva Federal en este momento debería ser la estabilidad de precios”.

Más tarde, el gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, mostró una postura diferente y planteó que la inflación podría comenzar a desacelerarse. En un discurso del 3 de septiembre, Waller afirmó: “Si bien la inflación se mantiene significativamente por encima del objetivo del 2% del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), los datos recientes sugieren que finalmente estamos viendo algunos indicios de desinflación".

“Si esta tendencia se mantiene en los datos que se publicarán en las próximas dos semanas, me inclinaría a apoyar mantener el objetivo de la tasa de fondos federales en su nivel actual. Sin embargo, persiste una considerable incertidumbre sobre cómo los conflictos militares, la política comercial y la IA afectarán los precios y la actividad económica”, agregó. También aseguró: “Si los datos de agosto muestran que esta mejora fue efímera, entonces podría ser apropiado elevar la tasa de política monetaria cuando el FOMC se reúna los días 15 y 16 de septiembre”. 

Tres votos a favor de una suba de tasas de interés en julio

El mercado asigna cerca de un 60% de probabilidad a una suba de tasas en septiembre, a la espera del IPC de agosto. (Foto: Reserva Federal)

Está claro que el FOMC mantiene su preocupación por la inflación. De los 12 miembros con derecho a voto en la reunión de fines de julio, tres se pronunciaron a favor de subir las tasas de interés. Como se esperaba, quedaron en minoría, por lo que las tasas se mantuvieron sin cambios.

Los votos a favor de tasas más altas fueron de Beth Hammack, Neel Kashkari y Lorie Logan. No está claro si los datos económicos posteriores a julio modificarán la postura de estos funcionarios de la Reserva Federal sobre la necesidad de aumentar las tasas de interés. En ese caso, la pregunta es: ¿al menos cuatro de los otros nueve miembros con derecho a voto se sumarán al respaldo de una suba de tasas?

Cuáles serán los próximos movimientos

Todo indica que una suba de tasas este mes resulta ahora más probable. Sin embargo, gran parte de la decisión dependerá del informe del IPC de agosto. Las estimaciones a corto plazo anticipan una inflación elevada y, si ese escenario se confirma, la probabilidad de un aumento en septiembre podría incrementarse aún más. Si la Reserva Federal mantiene las tasas sin cambios este mes, los mercados todavía ven posibilidades de una suba en octubre o en diciembre.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.