Apoorva Mehta, fundador y exCEO de Instacart, recuperó su condición de multimillonario después de que las acciones de la compañía de reparto de alimentos, que cotiza en bolsa, registraran una suba de casi el 8%.
El avance de las acciones se produjo después de que el Wall Street Journal revelara que Instacart mantiene negociaciones avanzadas para ser adquirida por DoorDash por US$ 17.000 millones. Al cierre del lunes, el valor de mercado de la compañía alcanzó casi US$ 14.500 millones, frente a los US$ 13.400 millones registrados el viernes. Las acciones ya acumulaban una suba del 40% durante el último mes, impulsados por los rumores sobre una posible compra.
Mehta estuvo al frente de Instacart durante más de una década y llevó a la empresa a cotizar en bolsa en 2023. Aunque dejó la presidencia del directorio cuando se concretó la salida al mercado, mantuvo parte de sus acciones. Según el último informe presentado en abril de 2026, conservaba una participación del 7%, equivalente a unos 17 millones de acciones. Forbes estima que todavía mantiene esa posición, aunque su patrimonio actual podría ser menor si vendió acciones a precios inferiores desde entonces. Si DoorDash concreta la operación a más de US$ 71 por acción, su fortuna aumentaría aproximadamente US$ 250 millones antes de impuestos, considerando sus acciones y opciones.

Desde su salida de Instacart, Mehta mantuvo una intensa actividad empresarial. En 2023 cofundó Bridge, una startup de salud con sede en Tennessee que facilita la gestión de pagos de seguros médicos para clínicas de telemedicina, aunque no interviene en su funcionamiento cotidiano. A comienzos de este año, también creó Abundance, su propio fondo de inversión de cobertura, que habría captado US$ 100 millones. Con sede en Palo Alto, California, el fondo utiliza miles de agentes de inteligencia artificial para seleccionar acciones y desarrollar estrategias de inversión que incluyen posiciones tanto de compra como de venta.
La historia de Instacart está profundamente vinculada con la experiencia migratoria de Mehta. Nacido en India y criado en Libia, se mudó a Canadá junto a su familia en el año 2000, cuando tenía 14 años. En Ontario visitó por primera vez un supermercado occidental y quedó sorprendido por la enorme variedad de productos. "Nunca había visto tantos Kit-Kats en mi vida", recordó en una entrevista de 2021. "Fue un auténtico choque cultural. Mentiría si dijera que fundar Instacart no fue una consecuencia directa de aquello", completó.
Después de graduarse en la Universidad de Waterloo, trabajó durante cuatro meses en BlackBerry antes de incorporarse a Amazon como ingeniero de cadena de suministro. Allí se ocupó de administrar inventarios y optimizar los envíos para reducir costos. Sin embargo, su objetivo era crear una empresa propia. Durante dos años dedicó noches y fines de semana a probar 20 proyectos diferentes, entre ellos una plataforma de descuentos gastronómicos similar a Groupon, una aplicación para calificar restaurantes y hasta una red social destinada a abogados.
La idea de crear una aplicación para entregar productos de supermercado a domicilio surgió cuando Mehta tenía 24 años. Un día, al abrir la heladera de su departamento en San Francisco, descubrió que solo quedaba una botella de salsa Sriracha. En pocos meses desarrolló un prototipo de la plataforma y comenzó a fotografiar personalmente los productos, realizar las compras y repartir los pedidos mediante su propia cuenta de Uber. En 2012 consiguió ingresar a Y Combinator, una reconocida aceleradora de startups, pese a haber presentado su solicitud fuera de plazo. Para demostrar que el servicio funcionaba, utilizó su aplicación para enviarle un paquete de seis cervezas al director del programa.
Durante la década siguiente, Mehta consiguió mantener a flote Instacart frente a varias crisis que estuvieron cerca de llevarla a la quiebra. Uno de los mayores desafíos llegó en 2017, cuando Amazon compró Whole Foods, hasta entonces su principal cliente. La compañía también tuvo que adaptarse al crecimiento explosivo de la demanda durante las primeras semanas de la pandemia de 2020, cuando los pedidos se multiplicaron por cinco.
Mehta ingresó por primera vez al grupo de los multimillonarios en 2021, con una fortuna estimada de US$ 3.500 millones. Su patrimonio provenía de una participación cercana al 10% en Instacart, que todavía era una empresa privada y había alcanzado una valoración de US$ 39.000 millones. Entre sus principales inversores figuraban Andreessen Horowitz, Sequoia y Khosla Ventures.
"Estoy jugando una partida a 20 años", declaró a Forbes en aquel momento. "El sector de la alimentación es la mayor categoría minorista del mundo y, sin embargo, aún no está digitalizado. Nos entusiasma lo que nos depara el futuro", agregó.
En julio de 2021, Instacart incorporó a Fidji Simo como su primera directora ejecutiva externa. Durante los dos años siguientes, la compañía enfrentó dificultades para sostener su valoración en el mercado privado. Cuando finalmente comenzó a cotizar en el Nasdaq, cerró su primera jornada con una capitalización bursátil superior a US$ 11.000 millones, menos de un tercio de su valoración máxima. Ese mismo día, Mehta dejó la presidencia del directorio, tal como estaba previsto, y Simo asumió también ese puesto.
Al explicar su decisión de alejarse de la gestión cotidiana de Instacart, Mehta declaró: "Instacart fue el trabajo de mi vida. Pero cuando llegué a la conclusión de que esta sería una mejor decisión a largo plazo para el futuro de nuestro negocio, la decisión fue fácil".
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com