La morosidad argentina llegó al Financial Times: qué dijo el diario británico sobre el crecimiento de las deudas
El diario británico analizó el crecimiento de las deudas personales como uno de los desafíos que enfrenta el programa económico de Javier Milei. Según los datos citados por el medio, casi un tercio de los deudores registra atrasos y el 16,3% de los créditos a personas físicas acumula una mora de al menos tres meses.

El crecimiento de la morosidad entre las familias argentinas llegó a las páginas del Financial Times. En un extenso artículo publicado esta semana, el diario británico puso el foco en las dificultades que atraviesa una parte de la población para afrontar sus deudas y presentó el fenómeno como una de las consecuencias de los cambios que experimentó la economía durante el gobierno de Javier Milei.

La nota, firmada por la periodista Ciara Nugent, parte de una paradoja: la fuerte desaceleración de la inflación y la estabilización económica volvieron a incentivar el crédito después de años de escaso financiamiento privado, pero ese proceso coincidió con salarios estancados, aumentos de tarifas y tasas de interés reales mucho más altas. El resultado, señala el FT, es que millones de argentinos comenzaron a encontrar dificultades para devolver los préstamos que habían tomado.

Según Equilibra, citado por el periódico, el 16,3% de los créditos otorgados a personas físicas registra atrasos de por lo menos tres meses. En total, unas 5,8 millones de personas están demoradas en sus pagos, una cifra equivalente a casi un tercio de quienes mantienen algún tipo de deuda.

De un préstamo de US$ 1.300 a una deuda superior a US$ 11.000

Para mostrar cómo funciona el problema a nivel individual, el Financial Times reconstruyó la historia de Jonatan Verón, un conductor de Uber de 41 años que vive en La Plata. A comienzos de 2025, cuando se rompió el motor de su auto, pidió un préstamo bancario equivalente a unos US$ 1.300 para poder repararlo y continuar trabajando.

Pocos meses después comenzó a atrasarse en las cuotas porque, según relató al diario, sus ingresos no lograban acompañar el aumento del costo de vida. Cuando posteriormente sufrió la rotura de un neumático, recurrió a un prestamista informal que le entregó otros US$ 330 a una tasa de interés del 300%. Su deuda total terminó creciendo hasta superar los US$ 11.000, incluyendo compromisos con familiares y con su compañía de telefonía celular.

“Es muchísimo”, reconoció Verón al FT. Y resumió el camino que lo llevó a endeudarse con otra frase: “Pero no tuve otra opción”.

Por qué cambió la relación de los argentinos con el crédito

El Financial Times vincula el aumento de la mora con la transformación que atravesó la economía en los últimos años. La inflación anual cayó desde un pico cercano al 289% a comienzos de 2024 hasta alrededor del 34%, mientras el ajuste del gasto público y la eliminación de subsidios modificaron simultáneamente la estructura de ingresos y gastos de los hogares.

Durante los períodos de inflación muy elevada, explica el artículo, muchos argentinos se habían acostumbrado a que el aumento generalizado de precios terminara reduciendo rápidamente el peso real de las cuotas de una deuda tomada previamente. Con una inflación mucho menor, ese mecanismo desapareció y las tasas de interés reales pasaron a terreno fuertemente positivo, en algunos casos con valores de tres dígitos.

Al mismo tiempo, los bancos encontraron mayores incentivos para volver a prestar al sector privado. El crédito privado argentino representa apenas alrededor del 12% del PBI, un nivel reducido frente al de otros países de la región, y el Gobierno considera su expansión como una de las herramientas necesarias para impulsar el consumo y la actividad económica.

El problema aparece cuando los ingresos no alcanzan para sostener esas nuevas obligaciones. El FT señala que los salarios de numerosos trabajadores se redujeron en términos reales o quedaron estancados después de la crisis inflacionaria de 2023, mientras sectores como la construcción, la industria y el comercio atraviesan dificultades, en contraste con el mejor desempeño de actividades exportadoras como la energía y el agro.

“Hay crecimiento, pero la gente no lo siente”, explicó al diario Nery Persichini, jefe de Research de GMA Capital.

La preocupación por las tarjetas y las fintech

El artículo también pone especial atención sobre el crédito otorgado fuera del sistema bancario tradicional. Según los datos de Equilibra citados por el Financial Times, más del 32% de los préstamos a personas físicas otorgados por fintech y otros prestamistas no bancarios se encuentra en mora.

El FT menciona el caso de Oriana Fernández, una analista de 24 años que trabaja en una empresa de indumentaria y acumuló alrededor de US$ 3.300 de deuda en su tarjeta de crédito, con una tasa de interés del 132%. Parte de esa deuda se originó cuando necesitó unos US$ 1.600 para alquilar una vivienda para ella y su hijo después de separarse de su pareja. Durante los últimos 18 meses, aseguró, su sueldo aumentó apenas 20%.

Desde la Cámara Argentina Fintech, Mariano Biocca explicó al periódico que este tipo de compañías aplica tasas superiores a las de los bancos porque trabaja con clientes de mayor riesgo. También sostuvo que el crédito fintech representa una proporción relativamente pequeña del total de la deuda morosa y que las compañías vienen ajustando sus criterios de otorgamiento.

Qué dice el Gobierno sobre el aumento de la morosidad

Frente a las críticas, el Gobierno rechaza que los números reflejen una crisis generalizada. Según consignó el Financial Times, Presidencia sostuvo que los indicadores de mora comenzaron a estabilizarse y que los datos de junio mostraban una tendencia más favorable respecto de los meses anteriores.

Los funcionarios interpretan parte del crecimiento de los atrasos como una consecuencia transitoria de la expansión de un mercado de crédito privado que durante años permaneció extremadamente reducido. También señalan el fuerte aumento de las tasas registrado durante 2025, cuando los bancos buscaron protegerse de la volatilidad financiera previa a las elecciones legislativas.

Milei descartó, además, avanzar con un programa estatal para aliviar las deudas privadas. El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que las propias entidades financieras trabajan en alternativas para refinanciar obligaciones con plazos más largos y tasas menores. El Gobierno también analiza distintas medidas para profundizar el crédito, entre ellas permitir que los bancos puedan destinar a préstamos empresariales una proporción mayor de sus depósitos en dólares.

Una cuestión que puede dejar de ser sólo financiera

Para el Financial Times, la dimensión que alcanzó el endeudamiento convierte el tema en algo más que un problema individual entre acreedores y deudores. Con las elecciones presidenciales de 2027 en el horizonte, el diario plantea que la capacidad de las familias para recuperar poder adquisitivo y volver a acceder al crédito puede convertirse en uno de los desafíos económicos y políticos para Milei.

El punto es particularmente relevante porque el propio programa económico necesita que el crédito privado crezca para sostener una recuperación más amplia del consumo. Pero cuanto mayor sea la cantidad de personas con antecedentes de mora, menor será también el universo de potenciales nuevos tomadores.

Esa es, en definitiva, la contradicción que atraviesa el análisis del periódico británico: la estabilización permitió que el crédito volviera a crecer después de años de anomalías económicas, pero una parte significativa de quienes recurrieron a ese financiamiento todavía no genera los ingresos suficientes para devolverlo.