Durante décadas, Wile E. Coyote sobrevivió a explosiones, caídas desde precipicios, cohetes fuera de control y toda clase de productos defectuosos fabricados por Acme. Pero probablemente ninguno de sus obstáculos haya sido tan difícil de superar como el que enfrentó su propia película.
Coyote vs. Acme estuvo terminada, tuvo una fecha de estreno, fue eliminada del calendario de Warner Bros., quedó destinada a un cajón, despertó el interés de algunos de los mayores estudios y plataformas de Hollywood y, durante meses, pareció condenada a no ser vista jamás.

Pero finalmente sobrevivió. Ketchup Entertainment rescató la película y, después de casi tres años de incertidumbre, tiene previsto su estreno en los cines argentinos para el próximo 27 de agosto, un día antes de su lanzamiento en Estados Unidos. La historia podría terminar allí, pero tiene un último giro: las primeras críticas son ampliamente favorables. Según Forbes.com, tras levantarse el embargo de reseñas, la película alcanzó un 94% de aprobación en Rotten Tomatoes.
La historia de una inversión de US$ 72 millones que Warner decidió archivar
Dirigida por Dave Green, Coyote vs. Acme combina animación y acción real y parte de una idea tan sencilla como irresistible para cualquier seguidor de los Looney Tunes: después de décadas de accidentes provocados por productos defectuosos, Wile E. Coyote decide demandar a la compañía fabricante.
Will Forte interpreta al abogado que toma su caso, mientras que John Cena encarna al representante de la empresa. El guión fue escrito por Samy Burch a partir de una historia desarrollada junto con James Gunn y Jeremy Slater.
Warner Bros. tenía previsto originalmente estrenarla en los cines el 21 de julio de 2023. Sin embargo, en abril de 2022 el estudio retiró la película de esa fecha y colocó en su lugar a Barbie, que terminaría convirtiéndose en uno de los mayores éxitos comerciales de Warner.

La situación cambió definitivamente en noviembre de 2023. Aunque la película ya estaba terminada y había costado alrededor de US$ 72 millones, Warner anunció que no planeaba estrenarla. La decisión formaba parte de una estrategia de reorganización de contenidos y permitiría además registrar una baja contable estimada en alrededor de US$ 30 millones.
El caso recordó inmediatamente lo ocurrido con Batgirl y Scoob! Holiday Haunt, otras producciones de Warner Bros. Discovery que fueron archivadas aun cuando se encontraban terminadas o en una etapa avanzada de producción.
Pero Coyote vs. Acme tenía un elemento adicional: distintos reportes indicaban que había funcionado bien en las proyecciones de prueba. La decisión generó entonces una fuerte reacción dentro de Hollywood y obligó al estudio a modificar parcialmente su posición. Pocos días después del anuncio, Warner permitió que los realizadores buscaran compradores externos.
Netflix, Amazon y Paramount quisieron comprarla
Lo que parecía la solución abrió un nuevo capítulo. Netflix, Amazon y Paramount estuvieron entre las compañías que mostraron interés por Coyote vs. Acme y, según informó TheWrap, Warner buscaba obtener entre US$ 75 millones y US$ 80 millones por los derechos de la película.
Las negociaciones no prosperaron y Warner rechazó las propuestas, por lo que la película volvió a quedar en un limbo. El episodio reforzó las críticas contra el estudio: no sólo había decidido no distribuir una producción terminada, sino que tampoco había conseguido cerrar un acuerdo con las compañías interesadas en estrenarla.
La situación llegó incluso a desconcertar a sus protagonistas. Will Forte contó posteriormente que, cuando conoció la decisión de Warner, inicialmente llegó a preguntarse si quizás el problema era que la película simplemente no era buena. Después de verla terminada, su percepción fue completamente distinta.
El actor recordó haber sentido una mezcla de “extrema frustración” por la decisión, pero que estaba orgulloso del resultado y lamentó que una película en la que había trabajado tanta gente pudiera quedar definitivamente fuera del alcance del público. Durante buena parte de 2024, el destino de Coyote vs. Acme volvió a quedar bajo interrogantes.
El rescate de US$ 50 millones y una revancha inesperada
La salida apareció recién en marzo de 2025, cuando Ketchup Entertainment comenzó a negociar con Warner Bros. para adquirir los derechos mundiales de Coyote vs. Acme. La distribuidora independiente ya había trabajado con los Looney Tunes a través de The Day the Earth Blew Up: A Looney Tunes Movie y terminó cerrando la operación a fines de ese mes por una cifra ubicada en el rango de los US$ 50 millones.
La compañía decidió darle a la película aquello que Warner había descartado: un estreno cinematográfico. Después de casi tres años de incertidumbre, Coyote vs. Acme llegará a los cines argentinos el próximo 27 de agosto, un día antes de su estreno en Estados Unidos.
La primera respuesta de la crítica agregó un último elemento a una historia ya inusual. Tras levantarse el embargo de reseñas, la película registró un 94% de aprobación en Rotten Tomatoes sobre 31 críticas.
Entre quienes la recibieron favorablemente aparecen críticos de The Hollywood Reporter, Consequence, TheWrap, RogerEbert.com y AV Club, que destacaron especialmente su humor, el homenaje a la historia de los Looney Tunes y la utilización de una estructura de drama judicial.
Aunque no hubo unanimidad: Variety y Screen International estuvieron entre los medios que publicaron críticas negativas, cuestionando principalmente el guion y señalando que la película no alcanza la energía de los cortos clásicos del personaje.
Pero después de una producción de US$ 72 millones, una cancelación, ofertas rechazadas y casi dos años de incertidumbre, que Coyote vs. Acme llegue a las salas con una recepción mayoritariamente positiva introduce una inevitable paradoja: El público podrá ver la historia de un Coyote que decidió enfrentarse a una gigantesca corporación después de sufrir durante años las consecuencias de sus decisiones.