La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se prepara para celebrar su medio siglo de vida en un escenario de contrastes para la industria editorial. El evento, que tendrá lugar en el Predio Ferial La Rural del 23 de abril al 11 de mayo de 2026, tendrá a Perú como País Invitado de Honor y buscará superar el sólido desempeño registrado en 2025.
La edición número 49 dejó una vara alta en términos de concurrencia y logística. A pesar del complejo panorama económico, la feria recibió a más de 1 millón de visitantes, lo que representó un aumento del 10% en la afluencia de público respecto al año anterior. En términos de infraestructura, el evento desplegó 42.710 metros cuadrados de exposición para albergar a 346 stands, 465 expositores y más de 1.400 sellos editoriales. @@FIGURE@@
Desde una perspectiva de negocios, la edición anterior mostró dos caras en la distribución: mientras que la logística nacional creció un 32% —con casi 29.000 kilos de libros despachados a 160 ciudades—, la logística internacional sufrió una contracción del 40%, reflejando las dificultades de competitividad que el sector enfrenta fuera de las fronteras argentinas. Sin embargo, el segmento corporativo y profesional se mantuvo dinámico, con la asistencia de 14.730 profesionales del libro (un 10% más que en 2024).
En una entrevista exclusiva con Forbes Argentina, Christian Rainoni, presidente de la Fundación El Libro, brindó detalles sobre la compleja ingeniería que implica organizar el aniversario de oro del evento cultural más importante del país. Con el desafío de relanzar el sector en un contexto de retracción del consumo, Rainoni adelantó las negociaciones con el sector financiero y las nuevas propuestas narrativas que buscarán captar audiencias jóvenes. @@FIGURE@@
-La Feria del Libro requiere un trabajo con mucha antelación por su magnitud. Ante una edición de aniversario "redondo" como esta, ¿ya tienen el evento definido?
No, lo estamos cocinando. Hay algunas cosas que ya tenemos cerradas, pero todo lo que es autores hay que trabajarlo con mucho tiempo. Ya empezamos a trabajar desde que se termina la otra feria o incluso dos años antes; por ejemplo, ya tenemos el país invitado de la edición 51 porque hay países que necesitan dos años para trabajar. Para la Feria 50 estamos cerrando alianzas con sponsors y organismos institucionales; estamos trabajando a full con eso.
-Un lanzamiento hoy puede rondar los $ 40.000 o $ 50.000. ¿Cómo analiza la industria esta estructura de costos?
Hay una línea muy finita porque la feria no puede volverse una competencia de las librerías; tenemos que cuidar que la oferta no las perjudique. Pero la realidad es que el libro tiene una dinámica comercial donde se publica, se consigna y se cobra "largo", entonces hay un componente financiero alto dentro de su valor. A medida que la Argentina se vuelva más estable, eso va a jugar a favor del precio de venta al público. De todas formas, comparativamente con la inflación, el libro se está acomodando: si la inflación fue del 100%, el libro aumentó un 50% de esa inflación. Si lo comparás con otros bienes, como la ropa, el libro sigue estando por debajo. @@FIGURE@@
-Ante este panorama, ¿están gestionando beneficios con entidades bancarias para inyectar capital al consumo?
Sí. Generalmente tenemos descuentos con diferentes bancos. El último año estuvimos principalmente con Banco Provincia. Este año el Provincia va a estar, estamos trabajando para que vuelva el Nación y con un par de bancos privados para cerrar una buena propuesta. Además, estamos con una propuesta de hacer un "cheque libro". Vimos que en la Bienal de Río de Janeiro fueron 120.000 alumnos gracias a esta herramienta donde se les da un voucher y ellos eligen el libro. Esto fomenta el hábito de compra, porque el chico elige su editorial o su autor favorito. Estamos hablando con la Secretaría de Educación para incrementar esa partida.
-¿Qué novedades específicas puede adelantar sobre la propuesta cultural de esta histórica edición número 50?
Vamos a tener un pabellón dedicado a la Feria 50 con muestras que la homenajean. La "estrellita" será ese pabellón. También tendremos muestras especiales de Borges —un laberinto y una muestra inmersiva— y estamos lanzando un programa de fellowship para aumentar las visitas internacionales de editores y agentes literarios. Además, estamos cerrando un contrato fuerte con una plataforma que trabaja el libro digital y sumando espacios de streaming, porque el espacio digital está ganando un lugar cada vez más grande.
-Respecto a las tendencias de consumo, ¿cuáles son los géneros que hoy traccionan más al público hacia las salas?
Hay géneros que están creciendo fuerte: todo lo que es manga, cómic y literatura juvenil. Es un público que tenemos que fidelizar; queremos que vengan por la propuesta de la feria y no solo porque la editorial trae a un autor juvenil específico. Es muy bueno porque nos genera un público lector a futuro. Hoy tenés librerías donde más del 50% de la propuesta ya es juvenil e infantil; es una venta que se mantiene porque al chico le gusta tocar el libro y ver la tapa.
-Después de 50 ediciones, ¿cuál es el objetivo primordial que se traza la Fundación para relanzar la marca Feria del Libro?
Queremos sumar nuevos socios y tender puentes tanto con el gobierno como con las instituciones privadas. La feria es el evento cultural más importante del país y un excelente lugar para mostrar la relación de una marca con la cultura. Nuestro público habitual es muy fiel —el 80% ya conoce la feria y es habitué—, pero el desafío de este relanzamiento es apuntar a nuevos públicos y sumar otras formas de comunicar, como TikTok o Instagram, para lograr que la plataforma siga creciendo.