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El Papa en Argentina: la increíble historia del palacio donde dormirá León XIV

Pancho BarreiroEditor

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Ubicado sobre la avenida Alvear, el Palacio Fernández Anchorena recibirá a León XIV durante su visita al país. Construido hace más de un siglo para una familia que nunca lo habitó, fue residencia de Marcelo T. de Alvear, perteneció a una de las mayores fortunas argentinas y alojó a Juan Pablo II en dos oportunidades.

5 Noviembre de 2026 07.10

En la esquina de la avenida Alvear y Montevideo, en pleno barrio porteño de Recoleta, se levanta uno de los palacios más imponentes de Buenos Aires. Detrás de su fachada de inspiración francesa se esconde una historia que reúne a algunas de las familias más ricas de la Argentina, un presidente de la Nación y varios protagonistas de la historia de la Iglesia católica.

El Palacio Fernández Anchorena, actual sede de la Nunciatura Apostólica, será la residencia de León XIV durante su visita a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. Sin embargo, uno de los episodios más curiosos de esta mansión centenaria ocurrió antes de que recibiera a su primer huésped: los dueños que ordenaron construirla nunca vivieron ahí.

Nunciatura Buenos Aires Visita del Papa León XIV a la Argentina - @monumentos_ar
Interior del Palacio Fernández Anchorena, Nunciatura Buenos Aires - @monumentos_ar

Una mansión construida para una familia que nunca la habitó

La historia del Palacio Fernández Anchorena comenzó en 1907, cuando Juan Antonio Fernández Torres y Rosa Irene de Anchorena Aguirre encargaron su construcción al arquitecto francés Édouard Le Monnier. El matrimonio vivía en París y pretendía instalarse en Buenos Aires, en una residencia acorde con su posición económica y social.

Le Monnier fue uno de los grandes protagonistas de la arquitectura porteña de principios del siglo XX. Entre sus obras más reconocidas se encuentran la sede del Yacht Club Argentino, en Dársena Norte; el antiguo Banco Argentino Uruguayo y los emblemáticos edificios Bencich de Diagonal Norte, cuyas cúpulas forman parte de una de las esquinas más reconocibles de Buenos Aires.

El palacio quedó terminado en 1909, pero un problema de salud de Juan Antonio Fernández impidió el regreso del matrimonio a la Argentina. Durante trece años permaneció prácticamente vacío, con empleados domésticos encargados de mantener los muebles, la vajilla, los cristales y las habitaciones en perfecto estado. Incluso cuando los hijos de la pareja viajaban a Buenos Aires, preferían alojarse en el Hotel Plaza.

Nunciatura Buenos Aires Visita del Papa León XIV a la Argentina - @monumentos_ar
Interior del Palacio Fernández Anchorena, Nunciatura Buenos Aires - @monumentos_ar

De residencia presidencial a propiedad del Vaticano

En 1922, la historia del edificio cambió con la llegada de Marcelo Torcuato de Alvear a la presidencia de la Nación. El mandatario decidió alquilar la residencia para instalarse junto con su esposa, la cantante lírica Regina Pacini, aunque la pareja terminó mudándose a una vivienda en Belgrano aproximadamente un año después.

Su siguiente inquilina sería una mujer que cambiaría definitivamente el destino del palacio. En 1925, Adelia María Harilaos de Olmos, una de las mujeres más ricas de la sociedad argentina, alquiló la propiedad y la convirtió en uno de los centros de reunión de la alta sociedad porteña.

Viuda de Ambrosio Olmos, empresario y exgobernador de Córdoba, Adelia había heredado una importante fortuna vinculada principalmente a propiedades rurales. Profundamente católica, mantuvo una estrecha relación con la Santa Sede y destinó parte de su patrimonio a obras religiosas y de beneficencia.

Durante el Congreso Eucarístico Internacional de 1934, el palacio recibió al cardenal Eugenio Pacelli, representante pontificio que cinco años después se convertiría en el papa Pío XII.

Nunciatura Buenos Aires Visita del Papa León XIV a la Argentina - @monumentos_ar
Interior del Palacio Fernández Anchorena, Nunciatura Buenos Aires - @monumentos_ar

Adelia compró definitivamente el inmueble en 1942 y, en su testamento de 1947, dispuso que tanto el edificio como su contenido pasaran a manos de la Santa Sede. La propietaria murió en 1949 y, desde abril de 1952, el Palacio Fernández Anchorena funciona como sede de la Nunciatura Apostólica, la representación diplomática del Vaticano en la Argentina.

Cómo es por dentro el Palacio Fernández Anchorena

El edificio fue concebido como un hôtel particulier de estilo Luis XV, inspirado en las grandes residencias aristocráticas francesas. Su fachada sobre la avenida Alvear está presidida por un cuerpo cilíndrico rematado por una cúpula revestida en pizarra, mientras que el interior tiene un imponente vestíbulo de planta elíptica, columnas corintias y una gran escalera de honor.

La residencia conserva salones con molduras ornamentales, arañas, espejos, revestimientos de madera y parte de su mobiliario histórico. También cuenta con un antiguo salón de baile, un jardín de invierno y jardines que descienden hacia la calle Posadas, conectados con el edificio mediante una gran escalinata.

Nunciatura Buenos Aires Visita del Papa León XIV a la Argentina - @monumentos_ar
Palacio Fernández Anchorena, Nunciatura Buenos Aires - @monumentos_ar

Muchos de sus espacios todavía conservan objetos pertenecientes a Adelia Harilaos de Olmos, entre ellos muebles, piezas de platería, vajilla y cristalería. Por su importancia histórica y arquitectónica, el Palacio Fernández Anchorena fue declarado Monumento Histórico Nacional en 2002.

La residencia de Juan Pablo II y la llegada de León XIV

El Palacio Fernández Anchorena ya recibió a un Papa en ejercicio en dos oportunidades. Juan Pablo II se alojó allí durante sus visitas a la Argentina de 1982 y 1987, cuando miles de personas se reunieron frente al edificio con la esperanza de verlo.

Su primera estadía ocurrió en junio de 1982, en los últimos días de la Guerra de Malvinas. El 12 de junio, el pontífice salió a uno de los balcones del palacio para saludar a los fieles, en una imagen que quedó registrada en la historia de las visitas papales al país.

Nunciatura Buenos Aires Visita del Papa León XIV a la Argentina - @monumentos_ar
Juan Pablo II saluda desde la Nunciatura Apostólica de Buenos Aires en 1982 - FOTO: Archivo

Cinco años después, en abril de 1987, Juan Pablo II regresó a la Argentina para una visita pastoral mucho más extensa y volvió a hospedarse en la Nunciatura.

Ahora, casi cuatro décadas después, León XIV se convertirá en el segundo Papa en ejercicio que se aloje en el Palacio Fernández Anchorena. La residencia que sus primeros propietarios nunca llegaron a habitar volverá a ocupar un lugar central en la agenda nacional, esta vez como la casa del pontífice durante su visita a la Argentina.

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