Con agendas cargadas y el ruido digital como telón de fondo permanente, la tranquilidad total se convirtió en un lujo excepcional. Para quienes juegan en los clubes de golf y de campo más exclusivos del mundo, esa calma es uno de los mayores atractivos.
En estos clubes privados de élite no hay apuro para comenzar ni para terminar una ronda. Los socios se reconocen entre ellos y los greens están siempre impecables. El lugar parece desconectado del resto, y en muchos campos está prohibido el uso de teléfonos celulares. Pero el verdadero atractivo va más allá del golf: se trata de tener espacio, mantener una rutina estable y pertenecer a una comunidad unida, algo difícil de encontrar en otro lado.
Los clubes privados siempre unieron a las personas. Los negocios se cierran en el campo, las amistades surgen en el vestuario y los fines de semana transcurren entre almuerzos en familia, chapuzones en la pileta y charlas compartidas, en lugar de pasar horas frente a una pantalla. Para muchos, sumarse a un club privado tiene menos que ver con mejorar el swing y más con encontrar un lugar que se sienta propio, donde las tradiciones puedan mantenerse vivas a lo largo de las generaciones.

Ya no sólo un juego de caballeros
Si bien se lo conoce como un "juego de caballeros", con el tiempo el deporte fue cambiando y adaptándose al siglo XXI. Muchos clubes de élite sumaron mujeres como socias plenas y apuntan a construir una cultura duradera más que sostener la exclusividad. De todas formas, ingresar a estos espacios no es sencillo. La membresía cuesta caro, las listas de espera son extensas y en muchos casos solo se puede entrar por invitación. Para algunos, justamente esa dificultad lo vuelve más atractivo.
Cada dos años, Platinum Clubs of the World evalúa a los clubes privados y clasifica a aquellos que presentan mayores exigencias para sumarse y mantienen estándares altos. Para el período 2026-2027, el listado incluye 150 clubes de todo el mundo, evaluados según la calidad del golf, la gestión, la solvencia, el servicio, las instalaciones y la planificación a largo plazo. El programa empezó en 2009 y cuenta con 125 panelistas de 24 países. Muchos de ellos visitan los clubes más de una vez a lo largo de los años. No se limitan a evaluar la reputación: si bien la historia pesa, la gestión diaria también tiene un rol clave. Ese criterio fue el que provocó el mayor cambio en el ranking de este año.
Por primera vez, el Augusta National Golf Club no encabeza el ranking. El Royal and Ancient Golf Club de St Andrews tomó el primer puesto. No se trata de una crítica a Augusta, sino de un recordatorio: la tradición, por sí sola, no alcanza para liderar. Incluso los clubes más reconocidos se evalúan por su capacidad de adaptarse, invertir y sostener estándares altos.

En otros tramos del ranking, los clubes que sostuvieron mejoras a lo largo del tiempo lograron escalar posiciones. El Congressional Country Club subió del séptimo al cuarto lugar, después de años de inversión en sus campos y en la experiencia de quienes lo integran. El Sunningdale Golf Club, por su parte, llegó por primera vez al Top 10, un logro significativo para uno de los clubes más respetados de Inglaterra.
La lista de los 20 mejores sigue dominada por clubes de Estados Unidos: doce tienen sede en ese país. Escocia y Francia cuentan con dos cada uno. Inglaterra, Corea del Sur, Tailandia y Australia suman uno por país. Esto refleja cómo el golf privado de élite se expandió a nivel global.
Rathan Kumar, fundador y director ejecutivo de MobiCom, coincidió, aunque sumó otra mirada. Explicó que los Clubes Platino les ofrecen a sus miembros la posibilidad de acceder a otros clubes privados de élite en todo el mundo a través de plataformas afiliadas. Esto les permite disfrutar de beneficios en más de una ubicación.
Clubes de Nueva Zelanda y China se ubicaron entre los 20 mejores y se perfilan como candidatos firmes para futuras clasificaciones. Su crecimiento refleja el peso cada vez mayor de la región Asia-Pacífico en el universo de los clubes privados.
La lista de este año deja en claro que mantenerse en lo más alto exige un esfuerzo sostenido. La trayectoria ayuda, pero no alcanza. Los clubes más exitosos siguen invirtiendo en sus campos, su equipo de trabajo y su identidad.
Los 5 mejores clubes de golf y de campo del mundo
1. Royal and Ancient Golf Club de St Andrews (Escocia)

Fundado en 1754, el Royal and Ancient Golf Club tuvo un rol central en la historia del golf. Aunque no es dueño del Old Course, su influencia en las reglas, tradiciones y el liderazgo del deporte no tiene comparación. La membresía es solo por invitación y el club mantiene un perfil discreto. Su llegada al primer lugar este año refleja no solo su historia, sino también la solidez de su conducción y su vigencia.
2. Augusta National Golf Club (Georgia, Estados Unidos)

Conocido por ser la sede del Masters, Augusta National es famoso por su membresía cerrada y sus tradiciones estrictas. El club prioriza la estabilidad por encima de los cambios. Aunque este año bajó un puesto, su prestigio sigue intacto y confirma que incluso los clubes más emblemáticos deben adaptarse a los nuevos criterios.
3. Golf de Morfontaine (Francia)

Ubicado al norte de París, el Golf de Morfontaine mantiene una estética sobria y cuidada. Diseñado originalmente para el Duque de Guiche, el campo prácticamente no cambió con el paso del tiempo. La casa club se asemeja más a una residencia privada que a un gran complejo deportivo. Con pocos socios y una fuerte apuesta por la privacidad, Morfontaine es considerado por muchos como el club de golf más exclusivo de Europa continental.
4. Congressional Country Club (Maryland, Estados Unidos)

Desde 1924, el Congressional Country Club fue punto de encuentro de figuras de la política, el mundo empresarial y civil. Las inversiones recientes en sus campos e instalaciones le permitieron escalar posiciones en el ranking de este año. Aunque su casa club es la más grande del país, su diseño logra equilibrar historia y modernidad.
5. Baltusrol Golf Club (Nueva Jersey, Estados Unidos)

Con una fuerte tradición en el golf de campeonato, Baltusrol cuenta con dos campos diseñados por AW Tillinghast que recibieron algunos de los torneos más importantes del circuito. Aunque la competencia sigue siendo parte central de su identidad, hoy el club pone el foco en la experiencia de los socios y en la sostenibilidad, por encima de celebrar únicamente su legado.
*Con información de Forbes US.




