Seis términos contables que todo emprendedor debe conocer
Comprendé los siguientes conceptos para evaluar la salud financiera, la rentabilidad y la sostenibilidad de una organización.

Comprender los términos contables claves es esencial para que los empresarios gestionen eficazmente las finanzas de sus negocios y tomen decisiones con conocimiento de causa. 

Comprender la terminología contable y financiera estándar también es crucial si necesita financiar su empresa mediante deuda o capital: necesitarás hablar el mismo lenguaje financiero que tus prestamistas o inversores para presentar los resultados financieros de tu empresa.

En este artículo, analizaremos los seis términos contables principales para evaluar la salud financiera, la rentabilidad y la sostenibilidad de una organización.

 


1. Contabilidad de ejercicio


La contabilidad es un concepto fundamental en finanzas, que registra las transacciones de valor cuando se producen, independientemente del momento del flujo de caja. Por ejemplo, supongamos que trabajás en un proyecto y lo terminás en enero. Pagás los gastos en enero pero cobrás por su trabajo en marzo (un pago neto de 60). 

Si contabilizás el proyecto cuando el dinero cambia de manos, en la cuenta de pérdidas y ganancias parecería como si tu empresa generara pérdidas en enero y beneficios en marzo. La contabilidad de ejercicio resuelve este problema y separa tu cuenta de pérdidas y ganancias de la cuenta de flujos de caja, lo que te permite analizar la rentabilidad de tu negocio con mayor precisión.

Este método ofrece una representación más exacta de los resultados financieros de una empresa durante un periodo concreto, lo que permite a los empresarios evaluar la rentabilidad y tomar decisiones con conocimiento de causa basándose en los ingresos y gastos reales. Al reconocer los ingresos cuando se obtienen y los gastos cuando se incurren (en lugar de cuando se pagan), la contabilidad de ejercicio ofrece una visión del verdadero estado financiero de una empresa, facilitando la planificación estratégica y el crecimiento.

 

2. Activo y pasivo
 

Comprender el equilibrio entre el activo y el pasivo es crucial para que los empresarios evalúen la salud financiera y la solvencia de su empresa. Los activos representan los recursos que posee la empresa y que le proporcionan beneficios económicos futuros, mientras que los pasivos engloban las deudas y obligaciones de la empresa con partes externas (incluidos sus propietarios). 

Por ejemplo, el efectivo que tenés en el banco es un activo muy líquido. La oficina que tenés es un activo menos líquido. Y tu deuda con el banco, un pasivo.

Analizando la relación entre activos y pasivos, los empresarios pueden calibrar la liquidez, el apalancamiento y la estabilidad financiera general, orientando la toma de decisiones estratégicas y las iniciativas de crecimiento a largo plazo.

Contabilidad

3. Beneficio bruto y beneficio neto


El beneficio bruto, la diferencia entre los ingresos y el costo de las mercancías vendidas (COGS, más información a continuación), refleja el beneficio generado por las operaciones principales de la empresa.

El beneficio neto, por su parte, representa el beneficio restante tras deducir todos los gastos, incluidos los COGS, los gastos de explotación, los impuestos y los intereses. 

El seguimiento de los beneficios brutos y netos permite a los empresarios evaluar la eficiencia, el rendimiento y la viabilidad financiera de la empresa.

 

4. Costo de las mercancías vendidas (COGS)


El costo de las mercancías vendidas (COGS) es una métrica crítica para las empresas basadas en productos, que abarca los costos directos asociados a la producción de bienes o servicios. 

Por ejemplo, si estás produciendo tuercas metálicas y bots, el costo de las materias primas que utilizás (el hierro) va a ser un costo directo, y se incluirá en tu COGS. El alquiler de la oficina o de la fábrica, sin embargo, sería un costo indirecto (un gasto general), y no se incluiría en tu COGS y en consecuencia, no cambiaría su beneficio bruto.

Los empresarios pueden determinar la rentabilidad del producto, fijar precios competitivos y optimizar los márgenes calculando con precisión el COGS. Controlar y optimizar el COGS es esencial para mejorar la competitividad, maximizar la rentabilidad e impulsar el crecimiento sostenible en las empresas orientadas al producto.

 

 

5. Cuentas a pagar y a cobrar


La gestión de las cuentas a pagar y a cobrar es esencial para mantener un flujo de caja positivo y sostener las operaciones empresariales. Las cuentas por pagar representan el dinero que se debe a los proveedores, mientras que las cuentas por cobrar denotan los fondos que los clientes deben a la empresa.

Una gestión eficaz de estas cuentas garantiza los pagos puntuales a los proveedores y los cobros a los clientes, minimizando las interrupciones del flujo de caja y la inestabilidad financiera. Al supervisar y controlar las cuentas por pagar y por cobrar, los empresarios pueden optimizar el capital circulante, mejorar la liquidez y fomentar la salud financiera a largo plazo.

 

 

6. Depreciación


La depreciación es un método contable utilizado para asignar el costo de los activos tangibles a lo largo de su vida útil. Por ejemplo, si invertís en una máquina costosa en enero, no tendría sentido contabilizar todo el costo en enero porque parecería que está generando una gran pérdida en ese mes aunque las operaciones puedan ser tan rentables como de costumbre. 

Por eso, tiene sentido redistribuir el costo de las grandes compras de activos a lo largo de su vida útil (normalmente un periodo de amortización de unos años). Por ejemplo, si es probable que la máquina se utilice durante dos años, entonces tiene sentido redistribuir el costo a lo largo de 24 meses de funcionamiento. De este modo podrás estimar con exactitud el impacto de la inversión en tu rentabilidad.

Al comprender la depreciación, los empresarios pueden contabilizar con precisión el desgaste de los activos y asignar los costos de forma adecuada. Además, la depreciación desempeña un papel crucial en los informes financieros, la planificación fiscal y las decisiones de inversión, lo que permite optimizar la gestión de los activos y el rendimiento financiero.

Nota publicada en Forbes US.