María Inés del Gener, CEO de Deloitte Markeplace: "Hoy el trabajo no tiene fronteras"
La CEO de Deloitte Marketplace Cono Sur habla de los desafíos de la gestión del talento y la importancia de mantenerse cerca de las personas.

-Pandemia, guerra en Ucrania, panorama de inflación y el condimento de los vaivenes de la macro argentina. ¿Cuál fue el impacto que se vivió en una compañía como Deloitte y cómo lo pudieron resolver? 

 

La pandemia quedó atrás, por suerte. Pero me parece que, sin seguir hablando todo el tiempo de ella, sí vale la pena recordar que fue un momento absolutamente disruptivo y que nos permitió darnos cuenta de un montón de cosas que a lo mejor no teníamos tan claras. Primero, lo preparados que estábamos: tecnológicamente, talento, capacidad humana y el compromiso de la gente. 

Y a partir de ahí lo que se construyó, porque un día por suerte la pandemia terminó y volvimos a las oficinas y no volvimos iguales. Nos obligó a replantear la manera de trabajar, nos enseñó que ante una adversidad o ante un hecho tenemos herramientas, las podemos buscar y, si querés hacer un poco de autobombo, a mí me gusta decir: “Si pudimos con esto, ¿cómo no vamos a poder con distintas situaciones que nos vienen pasando de manera recurrente?”. La inflación, las situaciones coyunturales del país, y ante cada uno de esos hechos la verdad que recordar lo que hemos podido hacer me parece que nos envalentona un poco.

-¿Cuál es el tema que te resulta más desafiante en este contexto? 

 

En Deloitte, como firma de servicios profesionales y multidisciplinaria, nos ocupamos del desarrollo de talento. Toda esta disrupción que estamos viviendo ha tenido un impacto gigantesco en el área de talento. Por ejemplo, ya teníamos home office y ya trabajábamos por objetivos. Pero lo que vino ahora es una confirmación de que hoy el trabajo no tiene fronteras y podemos trabajar acá para cualquier lugar del mundo; el mundo busca talento acá, nos aparecen nuevos competidores. 

 

Tenemos una encuesta de tendencias de capital humano que prepara Deloitte anualmente a nivel global, y uno de los temas que nos llaman la atención es que la mayor parte de las personas se sienten agobiadas. Cuando uno profundiza por qué, es porque hoy no hay límites y porque hay muchas oportunidades. Está genial, pero es un desafío grande para manejarlo. Es un reto grande también para las organizaciones, donde nos están apareciendo competidores por ese mismo talento en el mundo. Es un capítulo que te obliga permanentemente a estar en contacto con la gente, te obliga a establecer las relaciones de modo cotidiano. 

-¿Cuál es tu regla de oro para ser resiliente en tu posición y no morir en el intento a nivel personal? 

 

Es un esfuerzo grande. Es estresante, pero particularmente lo que trato es poder combinar la vida familiar y la laboral. En Argentina es muy difícil no vivir con estrés, pero buscamos espacios de calidad. Y también otro mandamiento que tengo es, estando en la oficina, asegurarme de que tengamos todos un buen clima de trabajo. Me parece que esa es la clave. 

El contexto viene dado, el contexto es estresante, hay un montón de cambios permanentes, pero tenemos que ocuparnos de focalizarnos en el trabajo, también dar espacios. Y, volviendo atrás, creo que de la pandemia salimos todos un poquito mejores. Como líderes, salimos mejores en esto de involucrarnos y pensar en qué le está pasando al otro. No porque antes no lo pensábamos, pero ahora dejó de ser tabú el hecho de preguntar cómo estás o de recomendar que alguien busque ayuda.