Suscribite
    ¡Hola!
    Cuenta
Forbes Argentina
Inteligencia artificial y energia
Liderazgo

La IA y la nueva brecha de cristal: el imperativo corporativo para que las mujeres no queden rezagadas en la revolución algorítmica

Laura Mafud

Share

A medida que la alfabetización en IA se convierte en el pasaporte laboral del siglo XXI, la convergencia entre la equidad de género y la sostenibilidad energética lanza una advertencia que los líderes empresariales no pueden ignorar.

6 Marzo de 2026 08.23

La historia de las transformaciones tecnológicas tiene una constante incómoda: quienes parten de una posición de desventaja, especialmente las mujeres, suelen llegar más tarde y con menos recursos. Según el informe The Human Edge de ManpowerGroup, existe un riesgo real de que la IA reproduzca este patrón. Pero el peligro no es solo social; el World Economic Forum (WEF), en su reporte From Paradox to Progress (2025), advierte que estamos ante un mundo de "dos velocidades" donde la falta de inclusión en el diseño de la IA puede profundizar las divisiones globales.

Esta falta de neutralidad la confirma el reciente informe de LLYC, “El espejismo de la IA, un reflejo incómodo con alto impacto en los jóvenes”. El estudio revela que la IA no actúa igual con los chicos que con las chicas, actuando en ocasiones como una “amiga tóxica” que prioriza la empatía artificial sobre la solución técnica.

Para las mujeres, esto representa una nueva “brecha de cristal” que comienza incluso antes de la etapa laboral: el algoritmo ya redirige un 75% más sus vocaciones hacia las ciencias sociales y la salud, mientras que a los hombres los enfoca hacia la ingeniería y la resolución de problemas.

El déficit de capacitación: un obstáculo de género

El punto de partida es preocupante: menos de la mitad de los trabajadores globales recibió capacitación en habilidades recientemente. Cuando la brecha de formación es amplia, la inercia organizacional tiende a excluir a las mujeres de los roles técnicos emergentes. El WEF destaca que solo el 21% de los casos de éxito en IA integraron programas de upskilling efectivos, una cifra alarmante cuando consideramos que la alfabetización en IA ya no es opcional.

recursos humanos e inteligencia artificial
 

Esta alfabetización debe ser integral. Para las mujeres en puestos de liderazgo y operativos, esto implica dominar no solo la ingeniería de prompts, sino lo que el WEF define como "IA responsable": la capacidad de gestionar el despliegue de algoritmos que sean eficientes en el uso de energía y libres de sesgos

Actualmente, la IA legitima roles tradicionales: el 56% de las respuestas etiquetan a las jóvenes como “frágiles” y les recomienda buscar validación externa seis veces más que a los hombres. Sin una formación dirigida, el talento femenino queda fuera de la toma de decisiones sobre cómo y para qué se usa la IA.

La mujer como motor de una IA neta positiva

Existe una ventana de oportunidad única. El WEF señala que las organizaciones que logran una "IA neta positiva" son aquellas que alinean la tecnología con la sostenibilidad. Aquí, la inclusión de las mujeres es estratégica: la diversidad en los equipos de IA está directamente correlacionada con una mejor identificación de riesgos y una gestión más ética de los datos.

Sin embargo, los modelos actuales aún muestran un doble rasero emocional. Mientras que para los hombres el lenguaje de la IA es directo y lleno de imperativos de acción, ante inseguridades femeninas la IA responde con consejos de moda un 48% más que a los hombres. Como señala Luisa García, CEO Global de Corporate Affairs en LLYC, la IA no corrige los déficits actuales, sino que los refleja y amplifica, reduciendo la autonomía de las mujeres y eternizando los techos de cristal.

La democratización de la IA permite que el aprendizaje no dependa de títulos costosos, sino de acceso y cultura. Las empresas deben preguntarse activamente: ¿Están nuestros programas de formación diseñados para atraer y retener a las mujeres? ¿Estamos fomentando que ellas lideren la transición hacia la “sobriedad digital” —el uso eficiente de recursos computacionales— que el WEF identifica como clave para el futuro?

inteligencia artificial
 

El WEF alerta sobre los "datos oscuros" (dark data), información que consume energía sin generar valor. De manera análoga, una empresa que no capacita a sus trabajadoras en IA está desperdiciando un talento que se vuelve invisible por falta de herramientas tecnológicas. En un mercado donde el 57% de los empleadores ya reporta escasez de talento calificado, no podemos permitirnos una nueva capa de exclusión.

El imperativo para los líderes no es solo ético, es de supervivencia. Las organizaciones que no garanticen que las mujeres lideren la transición hacia la IA estarán dejando talento crítico sobre la mesa. La revolución algorítmica será inclusiva y sostenible, o simplemente no será exitosa.

10