Durante años, los freelancers argentinos aprendieron a convivir con una realidad financiera cambiante. Restricciones cambiarias, inflación, diferencias entre tipos de cambio y costos de las transferencias internacionales moldearon los hábitos de una generación de trabajadores que factura para empresas de todo el mundo. Ahora, una nueva tendencia empieza a consolidarse: el uso de stablecoins no solo para cobrar, sino también para ahorrar, administrar y gastar ingresos en dólares digitales.
Ese escenario es el que busca aprovechar Deel, la plataforma global de recursos humanos utilizada por más de 40.000 empresas, que acaba de lanzar una billetera de stablecoins integrada dentro de su ecosistema para freelancers.

Según datos internos de la compañía correspondientes al período mayo 2025-abril 2026, el 93% de los contratistas argentinos que utilizan la plataforma retira sus ingresos en dólares, mientras que cerca del 6% opta por stablecoins. El dato confirma una tendencia que la empresa viene observando desde hace años: los trabajadores remotos argentinos priorizan herramientas que les permitan preservar el valor de sus ingresos.
"Hoy Argentina lidera nuestro volumen de pagos en stablecoins", afirmó Thierry Edde, Head of Crypto de Deel, en diálogo con Forbes. "Ya ofrecemos pagos a freelancers en billeteras externas y Argentina es nuestro principal mercado. Espero que esa tendencia continúe con esta nueva billetera".
Del cobro al ahorro
La nueva herramienta permite a los usuarios mantener saldo en DLUSD, la stablecoin de Deel respaldada uno a uno por dólares estadounidenses, generar recompensas automáticas mensuales, convertir fondos a otros activos digitales y, próximamente, utilizar una tarjeta para realizar pagos.

La apuesta de la compañía es transformar una plataforma utilizada para cobrar salarios y honorarios en una herramienta financiera más amplia. "Queremos ser mucho más que un recibo de sueldo", explicó Edde. "La idea es que el freelancer pueda cobrar, mantener sus fondos, generar recompensas y gastar su dinero sin salir del ecosistema de Deel".
Según el ejecutivo, el desarrollo responde a un comportamiento que la empresa detectó especialmente entre los usuarios argentinos. "Detectamos que algunos freelancers, especialmente en Argentina, atraviesan tres o cuatro pasos distintos para terminar llevando su dinero a una billetera. Lo que buscamos es eliminar esos pasos", señaló.
Por qué las stablecoins avanzan
Para Deel, el principal atractivo de las stablecoins no está relacionado con la especulación financiera sino con la eficiencia de los pagos internacionales. Mientras que las transferencias tradicionales suelen depender de la red Swift, con tiempos de acreditación de varios días, horarios limitados y costos asociados, las stablecoins permiten mover fondos de manera continua.

"Cuando hablamos de Swift estamos hablando del sistema tradicional para pagos internacionales. Una transferencia desde Estados Unidos hacia América Latina puede tardar varios días, funciona únicamente cinco días por semana y suele tener costos de entre US$ 10 y US$ 50 por operación", explicó Edde. Y agregó: "Las stablecoins permiten mover dinero de forma instantánea, las 24 horas del día y los siete días de la semana".
La diferencia resulta especialmente relevante para trabajadores independientes que dependen de pagos internacionales y necesitan acceso rápido a sus ingresos. Además, la industria de stablecoins crece a gran ritmo. Según un informe del Foro Económico Mundial, los pagos en la economía real (remesas, pagos a proveedores y transacciones B2B) alcanzaron los $390.000 millones de dólares, con un fuerte crecimiento en mercados emergentes de América Latina y África.
Argentina, un laboratorio natural
La relación entre los argentinos y las stablecoins no es nueva. Según el último reporte crypto de Lemon, en el país las stablecoins fueron vistas inicialmente como una reserva de valor frente a la inflación y la devaluación de la moneda. Hoy son mucho más que eso: representan una puerta de entrada a una nueva forma de mover, recibir e invertir dinero, con las criptomonedas como tecnología subyacente.

Tanto, que el volumen total de stablecoins procesado en Lemon creció un 45% interanual y, aun después del levantamiento de las restricciones que anteriormente limitaban el acceso al dólar oficial, alcanzó nuevos máximos históricos.
Para Deel, ese comportamiento demuestra que los trabajadores remotos no tienen una preferencia ideológica por una herramienta específica, sino que buscan la alternativa más eficiente para proteger y administrar sus ingresos. "Si observamos Argentina, los freelancers utilizan prácticamente todas las alternativas posibles para cobrar. Siempre encontramos distintos mecanismos y soluciones para administrar sus ingresos", sostuvo Edde.
Por eso, la compañía considera que América Latina se encuentra entre las regiones con mayor potencial de adopción. "Creo que los freelancers de América Latina están mejor posicionados que otros mercados y son quienes están impulsando la adopción de las stablecoins", afirmó.
El futuro: coexistencia entre dinero tradicional y cripto
A diferencia de algunos actores del ecosistema cripto, Deel no plantea a las stablecoins como un reemplazo del sistema financiero tradicional. La visión de la empresa apunta a una convivencia entre ambas infraestructuras, utilizando cada una donde resulta más eficiente.
"No creo que las stablecoins estén aquí para reemplazar al dinero fiduciario ni a la infraestructura financiera actual", explicó Edde. "Las stablecoins sirven para optimizar determinados procesos que hoy no funcionan bien".
Para una empresa que procesa más de US$ 2.000 millones mensuales en pagos globales, la experiencia cotidiana permite identificar con claridad dónde aparecen las fricciones. "Las stablecoins permiten que las personas reciban pagos de forma instantánea, las 24 horas del día. Eso tiene un valor enorme en los mercados emergentes", concluyó.
Mientras tanto, el crecimiento del trabajo remoto y la expansión de los servicios exportados desde Argentina siguen generando un terreno fértil para estas herramientas. En un país donde millones de dólares ingresan cada mes a través de profesionales que trabajan para empresas del exterior, la competencia por convertirse en la billetera principal de esos ingresos recién empieza.