Amazon anunció este martes un acuerdo para comprar la empresa satelital Globalstar por US$ 11.570 millones, con la intención de ampliar su negocio en ese mercado y competir con Starlink, la unidad de SpaceX.
Los accionistas de Globalstar recibirán US$ 90 por cada acción ordinaria en una operación que, según lo previsto, cerrará en 2027 y le permitirá a Amazon Leo, el negocio de satélites comerciales de la compañía, brindar servicio de telefonía celular directo a los dispositivos de los clientes sin hardware adicional, como torres de telefonía o antenas.
Además de la compra, Amazon anunció una alianza con Apple para mantener el soporte de los modelos de iPhone y Apple Watch que hoy usan las constelaciones de satélites actuales y futuras de Globalstar. Así, ambas compañías trabajarán en las funciones satelitales del fabricante del iPhone, entre ellas SOS de emergencia, Mensajes, Buscar mi iPhone y Asistencia en carretera.
Amazon busca achicar la distancia con Starlink, de SpaceX, que tomó una ventaja marcada con más de 10.000 satélites en órbita y más de 10 millones de usuarios desde que lanzó su servicio para clientes en 2021. En ese escenario, Amazon Leo ya envió más de 200 satélites y prevé su lanzamiento comercial para mediados de 2026. @@FIGURE@@
En 2025, los ingresos de Globalstar crecieron un 9% frente al año anterior y alcanzaron un récord de US$ 273 millones, impulsados en gran parte por las ventas recurrentes a Apple. A la vez, la compañía registró una pérdida neta de US$ 8,65 millones, frente a los US$ 63,16 millones de 2024.
Las acciones de Globalstar subieron un 10%, mientras que las de Amazon avanzaron un 3% tras el anuncio.
Cita importante
"Lo que estamos viendo es la preparación para la batalla de titanes entre SpaceX y Amazon", dijo el analista espacial Chris Quilty a Forbes. "SpaceX estaba interesado en adquirir el mismo espectro y eso probablemente explica el precio elevado que se está pagando", remarcó.
Antecedentes clave
Globalstar tiene hoy una capitalización de mercado de alrededor de US$ 10.000 millones y, según trascendió, mantuvo conversaciones iniciales con SpaceX, que tenía interés en quedarse con el espectro de la compañía. Se trata de las ondas de radio que brindan servicio celular directo a los dispositivos, en lugar de hacerlo por medio de torres de telefonía o antenas.
Amazon Leo salió al mercado en 2019 bajo el nombre Proyecto Kuiper. Para ponerlo al frente, Jeff Bezos sumó a Rajeev Badyal, un ex ejecutivo de SpaceX al que Elon Musk despidió en 2018. Durante varios años, el desarrollo avanzó con lentitud por la escasez de cohetes, las interrupciones en la fabricación y los fallos en los lanzamientos, a pesar de que Amazon destinó miles de millones de dólares a instalaciones para fabricar satélites y a contratos de lanzamiento. @@FIGURE@@
El programa recibió la licencia operativa de la Comisión Federal de Comunicaciones en julio de 2020 y alcanzó su primer hito orbital en octubre de 2023, cuando desplegó con éxito dos satélites prototipo. El despliegue a gran escala arrancó en abril de 2025 y, en noviembre de ese año, Amazon dejó atrás el nombre en clave Proyecto Kuiper y adoptó Amazon Leo, una decisión que formalizó el paso del programa de una iniciativa de investigación y desarrollo a una empresa comercial.
Número grande
US$ 10.000 millones. Esa fue la cifra que Amazon se comprometió a invertir en la construcción de Amazon Leo en 2020. La compra de Globalstar representa la apuesta más grande de Amazon para ampliar su negocio de satélites y constituye la segunda adquisición más importante del gigante tecnológico hasta ahora, solo por detrás de la compra de Whole Foods por US$ 13.700 millones en 2017.
Tangente
Este acuerdo marca un nuevo episodio en una de las rivalidades empresariales más fuertes del siglo XXI: la carrera espacial entre multimillonarios. Los protagonistas centrales fueron SpaceX, de Elon Musk, que busca colonizar Marte y brindar internet satelital global a través de Starlink; Blue Origin, de Jeff Bezos; el programa satelital de Amazon; y Virgin Group, de Richard Branson, con Virgin Galactic y la ya cancelada Virgin Orbit.
Otros multimillonarios del sector tecnológico, como Baiju Bhatt, fundador de Robinhood; Eric Schmidt, exdirector de Google y actual CEO de Relativity Space; y Jed McCaleb, referente del mundo cripto, también invirtieron en la economía espacial en los últimos años. @@FIGURE@@
Durante buena parte de la última década, Musk dominó ese sector. SpaceX redujo de manera drástica el costo de los lanzamientos de cohetes y completó más de 600 lanzamientos de sus naves espaciales desde su primer despegue exitoso en 2008, mientras que Blue Origin recién consiguió su primer lanzamiento orbital exitoso en enero de 2025.
La diferencia también resultó muy marcada en la pelea por el internet satelital. Starlink, de SpaceX, ya presta servicio a más de 10 millones de clientes en más de 100 países, mientras que Amazon Leo tiene previsto su lanzamiento para mediados de 2026.
El Foro Económico Mundial estima que la economía espacial alcanzará una valuación superior a US$ 1,8 billones para 2035, contra más de US$ 600.000 millones del año pasado. El principal impulso proviene del sector comercial, que incluye satélites, turismo espacial y centros de datos, y que representó cerca del 80% de la industria en los últimos años.
*Imagen de portada: Amazon.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com