Carlos Alcaraz ya no es solo el heredero de la “Next Gen”: es el primer campeón absoluto de Grand Slam en la era del streaming, las redes sociales y el consumo deportivo on demand. Su título en el Abierto de Australia 2026, el eslabón que le faltaba para completar los cuatro grandes, no solo reconfigura la historia del tenis; redefine, en tiempo real, cómo se construye valor de marca alrededor de un deportista de 22 años.