Lo que arrancó como un servicio tercerizado para un centro médico se transformó en una marca gastronómica con locales a la calle y planes de expansión.
Frente al avance de las plataformas de audio y un público que prefiere escuchar antes que leer, cada vez más escritores optan por licenciar primero sus obras en formato narrado, con estrategias propias de startups y un ojo puesto en los ingresos por derechos divididos.
Un ranking creado por un emprendedor canadiense despertó una nueva obsesión entre fundadores ambiciosos: construir compañías de alto impacto con estructuras mínimas, sin necesidad de grandes equipos, capital externo ni oficinas. Con inteligencia artificial como aliada, la fantasía de facturar cifras récord desde una laptop empieza a parecer menos lejana.
Con una propuesta que apunta a eliminar las demoras y el gasto excesivo en la contabilidad empresarial, DualEntry promete una alternativa ágil, impulsada por IA, que ya sedujo a pesos pesados del capital de riesgo y logró procesar cifras millonarias en tiempo récord.
Tras años de lidiar con brotes y restricciones, Amanda Sichon y Seda Bilginer apostaron por una fórmula natural, sin derivados del petróleo ni componentes ocultos. Empezaron desde cero, invirtieron sus sueldos y hoy lideran una marca que vende en boutiques y conquista a inversores.
Inspirada por un libro que leyó en un aeropuerto, Sara Connell dejó la publicidad para recuperar su salud y terminó construyendo desde cero una academia que le genera ingresos millonarios sin empleados fijos.
Impulsada por una lesión y motivada por el vínculo con sus alumnas, Lyndsey Meade abrió BODY Hot Pilates en Florida junto a su familia y amigos. Sin empleados fijos y con un modelo escalable, ya superaron el millón de dólares en ingresos.
AptDeco, que ofrece envíos puerta a puerta y descuentos en piezas de diseño, se convirtió en aliada de marcas y consumidores que buscan alternativas más sustentables y accesibles.
Matthew Tesvich, fundador de Skunk Skin, se suma a la ola de emprendimientos unipersonales que hacen millones en ventas por el mayor acceso a tecnología, servicios freelance y comercio online.
Inspiración y perseverancia impulsaron el crecimiento de una marca personal nacida en un garaje, ahora consolidada como un negocio millonario en expansión.
Fue unas tres semanas después de nacer su hija cuando Davante Rowe y Brittany Harvey supieron que tenían que encontrar una forma más fácil de hacerla eructar, y se les ocurrió una idea con mucho potencial.
Andrew Amigo desarrolló un software que está utilizando para ayudar a las personas que sufren lesiones y enfermedades cerebrales a recuperar el control de sus vidas mediante ejercicios que les recetan sus profesionales de la salud.
Las mujeres se están sumergiendo en el espíritu empresarial escalable e impulsado por la innovación, y sobresalen en él, según uno de los estudios más grandes del mundo sobre el emprendedurismo.
Blaine Anderson construyó un negocio de casi US$ 1 millón ayudando a los jóvenes a encontrar el amor, algo que es difícil de alcanzar para muchos en un momento en que gran parte de la vida se vive en computadoras y teléfonos inteligentes.
Leo Sgovio recibió un curso intensivo de SEO en uno de sus primeros trabajos. Eso resultó ser un golpe de suerte cuando comenzó su propia empresa de comercio electrónico.