Mientras la Selección Argentina se prepara para disputar el próximo domingo la final del Mundial 2026 frente a España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, el Gobierno nacional llevo a cabo una reunión de altos mandos para organizar el regreso del plantel albiceleste al país, la semana próxima, con el objetivo de evitar situaciones de caos como las que se registraron tras la consagración en Qatar.
Este mediodía, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, encabezó una reunión de coordinación para comenzar a diseñar el operativo que acompañará el arribo de la delegación argentina, una vez concluida su participación en la Copa del Mundo.
Del encuentro participaron representantes de las Fuerzas Federales, Casa Militar y del Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, con el objetivo de definir un esquema conjunto que contemple el traslado del seleccionado, la seguridad de los jugadores y el eventual acompañamiento de miles de hinchas. En ese marco, la Casa Rosada tiene en evaluación la posibilidad de disponer un asueto para la jornada del arribo.
El antecedente más cercano sigue siendo el multitudinario recibimiento que tuvo la Selección tras conquistar el Mundial de Qatar 2022, cuando una movilización espontánea de millones de personas desbordó cualquier previsión oficial.

Aquel 20 de diciembre de 2022, el plantel encabezado por Lionel Messi aterrizó en el país durante la madrugada y horas después inició una caravana desde el predio de la AFA en Ezeiza. Sin embargo, la convocatoria superó ampliamente las estimaciones: una marea humana ocupó autopistas, accesos y avenidas con la intención de acompañar el recorrido.
La magnitud de la concentración obligó a suspender el desfile antes de completar el trayecto previsto. Por razones de seguridad, los futbolistas abandonaron el micro y fueron trasladados en helicópteros, mientras millones de personas seguían la escena desde las calles y por televisión. La postal quedó como una de las celebraciones populares más multitudinarias de la historia argentina, pero también expuso las dificultades logísticas y de coordinación que implica movilizar a un equipo convertido en fenómeno nacional.
Con ese antecedente como referencia, las autoridades buscan ahora anticiparse a distintos escenarios. Si bien todavía no se informó cómo será el regreso del plantel ni si habrá una caravana abierta al público, la preocupación crece con la posibilidad de otra avalancha popular.
La planificación incluye el trabajo conjunto entre las fuerzas federales, la Ciudad de Buenos Aires y Casa Militar, organismos que deberán coordinar aspectos vinculados con la seguridad, la circulación, los eventuales cortes de tránsito y la protección de la delegación.
Todo dependerá, además, del resultado de la final del domingo. Si Argentina logra conquistar su cuarta Copa del Mundo, el recibimiento promete convertirse nuevamente en un acontecimiento de dimensiones extraordinarias. Incluso en caso de no levantar el trofeo, el regreso del equipo de Lionel Scaloni movilizaría a una multitud, impulsada por el reconocimiento a un ciclo que encumbra a la “Scaloneta" como la mejor selección de la historia.