El favorito del inversor estrella confirma su liderazgo entre los fondos que replican al S&P 500. Su bajo costo, la reinversión de dividendos y el respaldo histórico del Oráculo de Omaha explican por qué tantos lo eligen.
Con operaciones en mercados secundarios que la ubican entre US$ 350.000 y 375.000 millones, la compañía detrás de USDT dispara el patrimonio de Giancarlo Devasini: con su participación, podría superar a Buffett y meterse en el top diez de los más ricos del mundo.
El magnate volvió a recortar posiciones clave mientras sumó participaciones puntuales, con fuerte concentración en cinco gigantes. El informe 13F mostró ventas consecutivas, más liquidez acumulada antes del recambio previsto para 2026.
La mitad de las diez personas más ricas del mundo subió o bajó en el ranking de multimillonarios en tiempo real de Forbes durante un primer mes del año marcado por fuertes movimientos.
Mientras Tokio lidia con una crisis de deuda y una moneda en picada, el conglomerado de Omaha capitaliza su jugada sobre las grandes casas comerciales niponas, que suben fuerte pese al temblor financiero.
Más allá de la confianza de Warren Buffett, Abel enfrenta el mayor desafío de liderazgo del capitalismo estadounidense: demostrar que la cultura Berkshire puede sobrevivir a su creador. Inversores, expectantes, ya miran de reojo al nuevo CEO.
Lejos de diversificar por inercia, los pesos pesados de Wall Street apuestan por pocas acciones, pero con firmeza. Qué podés aprender de ellos para tomar decisiones más inteligentes con tu dinero.
El desplome de las acciones tecnológicas, los números dispares de Disney y el clima de tensión económica arrastraron a los gigantes del ranking de millonarios. Solo Buffett logró zafar del derrumbe.
La fabricante de insumos esenciales para el tratamiento de agua y la industria médica pasará a manos del holding que ya controla más de una cuarta parte de Occidental. La operación refuerza la influencia de Greg Abel, el heredero señalado por el propio Buffett.
Con el salto de las acciones de Tesla y la valorización de sus otras empresas, el magnate alcanzó una cifra inédita y estiró la diferencia con Larry Ellison, que aparece segundo en el ranking global.
El retiro de la firma con sede en Omaha marca el cierre de una inversión iniciada hace 17 años y una de las jugadas más lucrativas en la historia del holding.
Aunque superan por décadas la edad promedio de retiro, siguen firmando cheques, dando órdenes y marcando el rumbo de imperios que ellos mismos levantaron. Algunos lo hacen por pasión, otros por obstinación, pero todos comparten algo: el poder no se delega tan fácil.
El mercado de valores de Estados Unidos siguió creciendo en agosto, pero no fue suficiente para mejorar todas las fortunas, ya que cuatro de las 10 personas más ricas del mundo perdieron terreno.
A través del fondo L. Catterton, que mantiene lazos con LVMH, Bernard Anault, dueño del imperio del lujo con la que también maneja marcas como Christian Dior y Givenchi, entra al negocio de la aviación privada con una jugada que busca diferenciarse del modelo más tradicional que impulsa el dueño de Berkshire Hathaway.
Sin anuncios rimbombantes ni sobresaltos, el paso de mando en Berkshire Hathaway muestra que la estabilidad no es casual: es el resultado de una cultura que privilegia la coherencia, la autonomía y la construcción paciente por encima del brillo individual.
La capacidad de una organización para sostener su cultura, ordenar sus intereses y asegurar su futuro es todo lo que se pone en juego en los procesos de transferencia de poder.
El retiro de una figura emblemática marca el fin de una era. Las empresas deben reinventar su enfoque del liderazgo y fusionar habilidades técnicas y colaborativas para prosperar en un entorno digital.