La compañía Cursor, nacida en el MIT, busca no quedar atrapada en la misma ola que impulsó su salto millonario: modelos autónomos, costos bajo presión y una apuesta urgente por clientes grandes para sostener su avance.
Promete resultados inmediatos y accesibles, pero también exige criterio, y una gran dosis de prueba y error. Las dificultades que persisten se encuentran en una dificultad semántica y creativa que todos llevamos dentro.
Lovable, con sede en Estocolmo, llegó a más de US$ 100 millones en ingresos anualizados en solo ocho meses. Lo hizo gracias al uso de inteligencia artificial, que permite a millones de personas sin conocimientos de programación convertir sus ideas de forma instantánea en sitios web, apps y trabajos paralelos online.
Frustrado por los cobros inesperados de servicios como Cursor y Claude Code, un joven programador estadounidense lanzó Cline, una plataforma que permite elegir modelos de inteligencia artificial sin atarse a suscripciones ni aceptar límites arbitrarios. La apuesta por la transparencia lo llevó a levantar US$27 millones en inversiones.
La compañía presentó un entorno de programación que prescinde de referencias explícitas a su identidad corporativa para atraer a perfiles técnicos con una propuesta independiente. Kiro se basa en una bifurcación de VSCode y apunta a integrar modelos de inteligencia artificial con flujos de trabajo colaborativos, buscando diferenciarse de otras iniciativas.
Ingeniería, Tecnología de la Información (IT) y Análisis de Datos lideran el ranking de competencias más escasas, afectando especialmente a los sectores de Energía, Comunicación y Sanidad.
Impulsado por inteligencia artificial, automatización y bajos costos de desarrollo, el vibe marketing cambia la forma en que las startups lanzan campañas, escalan productos y seducen inversores.
A pesar de que la mayor parte de la tecnología actual se basa en software de código abierto, muchos desarrolladores no reciben compensación por su trabajo. Sin embargo, nuevas plataformas están cambiando esta realidad al crear modelos de financiamiento.
Una inteligencia artificial capaz de ejecutar proyectos completos sin intervención humana desafía los límites de la programación y plantea dudas sobre el futuro laboral.
A pesar de ser mayoría en las universidades, las mujeres siguen siendo una minoría en carreras tecnológicas en América Latina. Un nuevo estudio revela que la brecha de género persiste, con menos del 30% de participación femenina en áreas clave como programación y desarrollo.
Argentina se destaca como el país con la mayor cantidad de startups tecnológicas innovadoras en la región, según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
En su séptimo año, Call for Code desafía a los desarrolladores y estudiantes universitarios de todo el mundo a crear soluciones impulsadas por IA para ayudar a las personas históricamente desatendidas y vulnerables a acceder a las necesidades esenciales.
En el primer semestre de 2023, hubo una reducción de 10 puntos porcentuales en la brecha salarial que solía distinguir al sector tecnológico del resto.
A medida que la transformación digital se extiende por las industrias, el dominio de la programación capacita a las personas para participar activamente en la configuración del futuro.
Durante 2022 fue muy marcada la participación de las mujeres en capacitaciones, becas y clases relacionadas a la programación. Los casos de G&L Group, Egg y Aptugo.
Los fundadores de Henry fueron elegidos en la nueva edición de Promesas Forbes. Ofrecen a sus estudiantes dos carreras, Desarrollo Web Full Stack y Data Science, que son cursadas de forma gratuita y recién pagan por los estudios cuando consiguen empleo en el sector.