Teniendo en cuenta que esta materia prima se utiliza principalmente a nivel industrial para la fabricación de coches, paneles solares, joyería y productos electrónicos, podría alcanzar un precio de US$ 30 por onza.
Durante 2023, el precio del oro, impulsado por tensiones geopolíticas y una alta demanda por parte de los bancos centrales, creció un 13% hasta los US$ 2.063 por onza. Por su parte, el bitcoin se revalorizó un 156% hasta cerrar en US$ 42.258.
Este viernes, la materia prima subió hasta un 1,7%, llegando a superar los US$ 2.062 por onza. De esta manera, ya acumula un crecimiento del 9% en el último año.
Según el Consejo Mundial del Oro, se materializará una caída de entre 40 y 50 puntos básicos en los rendimientos a más largo plazo, tras recortes de tasas de entre 75 y 100 puntos, lo que se traduciría en un crecimiento del 4% para el oro.
El oro no va a extinguirse, especialmente cuando vemos niveles crecientes de inestabilidad geopolítica. Acá tenés dos gráficos que los inversores deberían echar un vistazo.
En general, la correlación entre los precios del oro y las acciones de las mineras de oro disminuyeron a 0,6 en 2023, en comparación con un nivel histórico de 0,8.
¿Es el fuerte repunte actual un movimiento a corto plazo basado en el clásico catalizador del oro "la guerra en Oriente Medio" o es este el momento en que el oro emprende su tan esperado gran movimiento al alza?
Los ETF mundiales de oro registraron salidas netas de 59 toneladas o 3.200 millones de dólares el mes pasado, ya que las participaciones en fondos norteamericanos y europeos siguieron cayendo.
Las tasas de interés más altas, o las preocupaciones sobre el aumento de las tasas de interés, tienden a hacer que las inversiones en oro sean menos atractivas, ya que el producto no paga dividendos ni cupones y, en cambio, cuesta dinero almacenarlo.