Trump afirma que su bloqueo le está costando a Irán US$500 millones por día
El presidente norteamericano sostuvo que el régimen iraní está "colapsando financieramente" y ratificó que mantendrá la presión sobre los puertos del Golfo Pérsico.
El presidente norteamericano sostuvo que el régimen iraní está "colapsando financieramente" y ratificó que mantendrá la presión sobre los puertos del Golfo Pérsico.
El presidente de Estados Unidos advirtió a Beijing tras versiones de inteligencia que vinculan a China y Rusia con apoyo militar a Irán, en un escenario que agrava la tensión en torno al estrecho de Ormuz y amenaza con empujar de nuevo al alza el precio del petróleo.
Las subas fueron de 3% y casi 8%, pero bancos y operadores advierten que el rebote puede durar poco si la pausa en Medio Oriente no se afirma.
El riesgo país retrocedió con fuerza hasta la zona de los 550 puntos básicos y los bonos soberanos mostraron subas que comprimieron las tasas hasta un promedio del 9%.
El alivio geopolítico impulsó una fuerte suba de las bolsas, derrumbó al crudo y devolvió el apetito por el riesgo, ante la expectativa de que se normalice el tránsito por el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.
La reacción puede ser pasajera: Ormuz sigue bajo control militar, continúan los ataques en la zona, las navieras no retoman su ritmo habitual y los puntos centrales de la negociación siguen abiertos.
El presidente Donald Trump, afirmó que accedía a la petición del primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, y retrasó "el bombardeo y el ataque a Irán durante un período de dos semanas", horas antes de la fecha límite que había fijado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, mientras amenazaba con aniquilar a "toda una civilización".
La Casa Blanca elevó la tensión al máximo con advertencias sobre posibles ataques si no se libera el estrecho de Ormuz. Crece la presión internacional mientras Washington mantiene operaciones militares en la región y descarta retroceder.
La escalada en Medio Oriente encendió alertas sobre el impacto global y sumó presión a los mercados, con señales de menor consumo, inversiones frenadas y temor a un deterioro de la actividad.
La decisión de Trump de frenar, por ahora, los ataques a la infraestructura energética iraní derrumbó el petróleo y calmó a Wall Street. Pero detrás del rebote relámpago se juega algo mucho más profundo: quién controla realmente el precio de la energía global.
El ultimátum de 48 horas de Donald Trump a Irán para reabrir el Estrecho de Ormuz eleva al máximo la tensión en Medio Oriente, pone bajo amenaza infraestructura civil clave y consolida al petróleo como arma central del nuevo tablero geopolítico.
La interrupción del paso marítimo recorta el suministro global y expone a economías asiáticas con alta dependencia y escasas reservas. Mientras algunos diversifican fuentes o activan planes de contingencia, otros enfrentan semanas críticas.
Episodios previos muestran que los shocks energéticos suelen traducirse en una mayor volatilidad en Wall Street.
La interrupción del suministro en Medio Oriente y la suba del gas abren una oportunidad para los dueños de Venture Global, que manejan grandes volúmenes sin contrato y pueden vender cargamentos en el mercado spot con márgenes extraordinarios.
Ataques y despliegues ordenados por el presidente estadounidense disparan el gasto militar mientras Washington refuerza su presencia en Medio Oriente. Analistas advierten impacto fiscal y riesgo de una escalada prolongada.
La escalada bélica en Medio Oriente y la reapertura venezolana dispararon los fletes y las acciones navieras, mientras la ofensiva contra la flota gris reconfigura el negocio global del crudo y engorda las fortunas del sector.
La ofensiva de los Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán dispara los precios globales del crudo y del GNL, y pone a la Argentina frente a una doble lectura por el beneficio en los valores de sus exportaciones, pero a la vez frente al riesgo de una escalada inflacionaria en combustibles y tarifas.
La petrolera estatal frenó operaciones en Ras Laffan tras reportes de drones y elevó la alarma en el comercio de gas licuado. La crisis sumó presión al Estrecho de Ormuz y anticipa saltos de precios.
Ataques de EE.UU. e Israel sobre Irán y represalias contra bases norteamericanas sacuden el Golfo. Ormuz, paso de una quinta parte del petróleo, queda bajo amenaza: seguros y fletes saltan, el GNL se encarece y Asia recalcula reservas ante un salto de tensión.