Estrés hídrico seguido de fuertes precipitaciones fueron un desafío demasiado grande para la oleaginosa, que este año perderá casi un millón de toneladas en relación a la campaña previa.
La flamante tecnología basada en imágenes de satélite mejora la agricultura de precisión, impulsa la sostenibilidad y ayuda a aumentar rendimientos. La evaluación de datos de las áreas plantadas en las zonas de guerra muestra un descenso del 40% del maíz y el girasol.
En su informe de febrero destacó que “se suscribió un acuerdo de molienda con la Unión Agrícola de Avellaneda”, siendo esto “un hito sumamente importante puesto que permitió poner en marcha la planta de girasol luego de que la misma estuviera parada por algo más de un año".