Josh Kushner reconoció que Thrive Capital no midió el peso de las disputas internas del fútbol internacional. La resistencia fue tal que la UEFA llegó a amenazar con un boicot.
El presidente de Estados Unidos defendió públicamente al titular de la FIFA en medio de la rebelión de varias federaciones por el fallido plan para vender una participación de la Copa del Mundo a inversores privados. Mientras UEFA mantiene su ofensiva contra Infantino, la AFA y la Conmebol adoptaron posturas más cautas.
La FIFA reconoció el paso en falso que implicó el plan para vender hasta el 20% del Mundial a inversores privados, mientras que UEFA, CONMEBOL y la federación inglesa profundizaron sus cuestionamientos de cara a la elección de 2027.
El príncipe Ali Bin Al Hussein denunció que la solución de los premios adeudados a los jugadores y de las trabas para ingresar a Estados Unidos quedó condicionada a un voto a favor del presidente de la FIFA, mientras cinco federaciones europeas retiraron su respaldo.
Las 55 federaciones de la UEFA amenazaron con retirar a sus selecciones si el organismo vende parte de la subsidiaria que manejaría los derechos comerciales de sus principales competencias.
La entidad europea evalúa boicotear el Mundial y otras competencias después de que la FIFA anunciara un plan para recaudar US$ 4.200 millones mediante la venta del 20% de una nueva filial comercial, valuada en US$ 20.000 millones.
Tras convertir al Mundial en un éxito financiero sin precedentes, el presidente de Estados Unidos lo impulsa para suceder a António Guterres al frente de las Naciones Unidas. Del fútbol a la geopolítica, una sorpresiva y controvertida alianza entre dos de los líderes más poderosos del mundo.
Creadores, plataformas y marcas cambian la forma de vivir el Mundial: Twitch se convirtió en un estadio digital, TikTok ganó acceso exclusivo y la Generación Z transformó cada partido en una experiencia colectiva, interactiva y permanente.
Donald Trump destacó el impacto del Mundial 2026 durante una recepción de la FIFA en Nueva York y consultó a Claudio "Chiqui" Tapia si la Selección Argentina está en condiciones de volver a conquistar el título.
Radiografía de una sociedad que encuentra en el fútbol un mecanismo de evasión colectiva y un fenómeno comercial donde las marcas intentan capitalizar el fervor popular, a pesar de las restricciones del bolsillo.
Forbes evalúa fortunas, pero hay momentos que no tienen precio. Épica de una clasificación al límite, el flagelo de los “tele-hinchas” y el show para una elite más interesada en las redes que en el fútbol.
Más allá de la pelea por levantar la Copa del Mundo, el torneo también define un reparto económico histórico. El mundial 2026 distribuye los US$ 871 millones entre las 48 selecciones participantes y el campeón recibirá un premio récord de US$ 50 millones.
La habilitación del delantero estadounidense para enfrentar a Bélgica dejó de ser una discusión sobre una tarjeta roja después de que Donald Trump admitiera que habló con Gianni Infantino para pedir una revisión de la sanción. La decisión de la FIFA desató una dura reacción de la UEFA y de Bélgica, y abrió un debate sobre la aplicación de las reglas y el precedente que puede dejar para el resto del Mundial.
Aunque FIFA impone su política de “estadios limpios” para proteger a sus patrocinadores, algunas marcas encontraron una grieta creativa: con logos tapados, guiños en redes y bajo presupuesto, lograron meterse en la conversación global del Mundial sin pagar los millones que cuesta ser sponsor oficial.
Gianni Infantino confirmó la asistencia del mandatario estadounidense a la gran final en el MetLife Stadium, luego de que la prensa destacara su ausencia en los partidos iniciales.
La fase de grupos del torneo expone numerosos desequilibrios. En uno de ellos, los 26 jugadores de un plantel apenas suman, en valor de transferencia, una décima parte de lo que vale un delantero rival.
La Copa del Mundo también se jugará fuera de la cancha: según la sede, la residencia fiscal y los tratados vigentes, algunas estrellas podrían enfrentar facturas impositivas millonarias por sus días de actividad en Estados Unidos.