La OPI de SpaceX acaba de convertir a Elon Musk en el primer billonario del mundo
Las acciones de SpaceX comenzaron a cotizar el viernes en el Nasdaq y dispararon la fortuna de Musk hasta un estimado de U$S 1,1 billones.
Las acciones de SpaceX comenzaron a cotizar el viernes en el Nasdaq y dispararon la fortuna de Musk hasta un estimado de U$S 1,1 billones.
La mayor oferta pública inicial de la historia dejó a SpaceX valuada en cerca de US$ 1,8 billones, desató una fuerte demanda de inversores minoristas y abrió una nueva prueba para el mercado de inteligencia artificial en Wall Street.
La compañía de Elon Musk apunta a un debut histórico en Wall Street con una valuación récord, impulsada por Starlink, los lanzamientos espaciales y su apuesta por la inteligencia artificial.
La acción de la compañía espacial del tecnoemprendedor debutó en US$150 y su precio creció 20% por encima de los US$ 135 fijados.
Aunque la empresa trasladó su sede a Texas, miles de empleados que aún viven y trabajan en California podrían pagar impuestos cuando sus acciones se conviertan en una fortuna líquida tras la oferta pública inicial.
Los formularios S-1 de OpenAI, Anthropic y SpaceX revelarán cuánto facturan, cuánto pierden y qué compromisos de infraestructura ya asumieron para sostener valuaciones de hasta billones de dólares.
El gigante de satélites y cohetes planea salir a bolsa con una valuación de US$ 1,75 billones, según informaron varios medios el miércoles. La operación convertiría al empresario en el primer integrante del selecto club de las fortunas de cuatro comas.
La empresa pretende salir al Nasdaq con una valuación de US$ 1,75 billones, apoyada en Starlink, la inteligencia artificial y una promesa de negocios espaciales que todavía deberá convencer a Wall Street.
El uso de armas antisatélite amenaza con desatar una reacción en cadena de basura espacial que pondría en riesgo comunicaciones, monitoreo climático y futuras misiones fuera de la Tierra.
Dos nombres conocidos vuelven al top 10 de los más ricos del planeta en junio 2026. Mientras que la persona más rica de la historia se acerca a una cifra récord.
Con Starlink como motor rentable y xAI como agujero negro de capital, el imperio tecnológico de Elon Musk llega al Nasdaq con una valuación que deja muy poco margen de error.
Antes de que Elon Musk fije el precio de salida de SpaceX, exchanges como Binance, Bitget y Trade.xyz ya ofrecen futuros perpetuos para especular con una valuación que el mercado cripto llevó hasta los U$S 2,5 billones.
La empresa de Elon Musk avanzó con el trámite ante el regulador estadounidense y abrió una nueva etapa para uno de los activos privados más codiciados del mercado tecnológico.
Con una valuación estimada de hasta US$ 1,75 billones, la compañía aeroespacial prepara documentos clave para Nasdaq, mientras inversores y analistas ponderan el atractivo de Starlink, la volatilidad esperada y el control del magnate.
California reúne subsidios millonarios, una red logística de enorme escala y el mayor mercado de Tesla en EE.UU.. Esa ecuación puede acelerar el despegue del Semi, el camión eléctrico pesado de la compañía, aunque expone la contradicción entre el discurso antisubsidios de Elon Musk y el apoyo público que vuelve competitivo al vehículo.
El mercado apuesta a que Starlink sea para SpaceX lo que el buscador fue para Alphabet, una infraestructura global capaz de multiplicar ingresos y sostener una valuación de gigante tecnológico.
En una entrevista exclusiva con Forbes, horas después de perder su polémica batalla legal contra OpenAI, el CEO de SpaceX habló sobre el fallo, la próxima salida a bolsa de la compañía y sus emprendedores favoritos.
Un jurado determinó el lunes por la tarde que Elon Musk presentó demasiado tarde su demanda contra OpenAI y Sam Altman, al considerar que los demandados no eran responsables de ninguno de los reclamos y poner fin a un dramático enfrentamiento judicial entre dos de los multimillonarios más importantes de la industria de la inteligencia artificial.
Igor Babuschkin, cofundador de xAI, se suma a la lista de investigadores que buscan aprovechar el boom de inversiones en startups que todavía no tienen producto ni ingresos pero que son capaces de atraer capital millonario.