Este jueves se aplicó el aumento pendiente de los dos últimos trimestres del 2021 y de los cuatro del 2022. En marzo, abril, mayo y junio seguirán las próximas subas del componente impositivo.
Con buenos indicadores en producción de petróleo y un panorama más oscuro en el sector eléctrico, la gestión que se va permite hacer un balance con luces y sombras en el plano energético.
El sector ya muestra graves tensiones que están haciendo crujir la cadena de abastecimiento y todos los analistas sostienen que es necesario un ajuste urgente.
Con 2 grados más de temperatura respecto al promedio histórico, el consumo de luz y gas residencial cayó significativamente en los tres meses que determinan las compras energéticas del año.
Históricamente muy elevados, los tributos a los combustibles han perdido lugar en los últimos años en una estrategia del Gobierno para amortiguar la suba de precios.