El precio del petróleo cayó a su nivel más bajo este año este miércoles, perdiendo todas las ganancias desde que la invasión rusa de Ucrania exacerbó la peor crisis mundial de suministro de energía en décadas.
Es más del 1% de la demanda mundial de crudo, lo que significa que, de aquí a septiembre, más del 30% de las reservas de crudo estadounidense serán enviadas a refinerías para que las procesen en naftas y otros derivados.
Los analistas consideran que una prohibición total de las importaciones de crudo ruso, podría eliminar hasta 4 millones de barriles diarios del mercado. El aumento de los precios del petróleo y los temores sobre la oferta también están elevando el precio de los combustibles que impacta de manera directa sobre la inflación.
Rusia está en camino de un colapso económico que igualará o incluso eclipsará el tamaño de la caída de 1998 que siguió a su incumplimiento de pago de la deuda, aunque las consecuencias financieras pueden ser menores que entonces.
La invasión iniciada por Rusia -segundo productor mundial de crudo tras Arabia Saudí y el más importante exportador de gas natural del mundo- continuó con su impacto sobre el precio del crudo, que ya el lunes había avanzado 3,06 dólares respecto al cierre de la semana anterior.
El destino de las tensiones internacionales pueden generar que los US$ 100 por barril se conviertan rápidamente en un precio mínimo en el mercado de hidrocarburos. Europa en vilo y Estados Unidos agazapado.
La combinación de una demanda en auge, una oferta irregular y reservas cada vez más reducidas ha ayudado a que el crudo se dispare en enero y los principales bancos y compañías petroleras dicen que los precios pronto podrían superar los 100 dólares el barril.