Millones de inversores empezaron a buscar cuáles serán las compañías que en un futuro sacarán el mayor partido de la IA, lo que mejorará sus ingresos y beneficios, para apostar por ellas mediante la compra de sus acciones.
Las acciones cayeron hasta dejar a Alphabet cotizando a alrededor de 18 veces las ganancias futuras, lo que la consolida como la acción más barata entre los Siete Magníficos.
El índice subió 0,7%, mientras Wall Street espera un recorte a los tipos de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos y los inversores calman sus temores de recesión.
Intel no puede cambiar el pasado para mejorar su presente, pero otras compañías tecnológicas pueden aprender de sus errores cometidos para no sufrir del mismo destino.
JPM acumula una ganancia del 21,6% en 2024 y mostró resiliencia ayer al recuperarse rápidamente de su caída tras la redefinición de las reglas de Basilea
De acuerdo a Michael Yee, analista en Jefferies, todavía quedan dudas sobre si la empresa tiene suficiente dinero líquido para financiar sus planes de alcanzar el punto de equilibrio sin recaudar capital extra.
El IPC de Estados Unidos avanzó un 2,5% interanual en agosto, lo que marca una desaceleración frente al 2,9% interanual de julio y representa la tasa más baja desde principios de 2021.
El lanzamiento del iPhone 16 genera gran expectativa sobre las novedades, el sistema operativo y las aplicaciones de la Inteligencia Artificial. Qué esperan los inversores.
En el mercado local, existen algunos FCI muy diversificados que generaron ganancias mucho más altas en el año, a pesar de ser incluso más conservadores.
El dólar blue ya acumula una fuerte caída nominal del 16% desde el máximo de julio, que se profundiza en términos reales al contemplar el avance de la inflación.
La entidad estimó las acciones del gigante de chips de semiconductores para IA generativa en 165 dólares, lo que llevaría la valoración de la compañía a 4 billones de dólares, la mayor cifra de una empresa pública de la historia.
Al evolucionar constantemente, el S&P 500 tiende a gozar de una sólida tendencia alcista, ya que el mayor peso siempre corresponderá a las corporaciones más grandes que mejor desempeño tienen.
La reciente caída en el valor de las acciones redujo drásticamente la riqueza del CEO, quien también enfrenta un descenso en el ranking de multimillonarios, mientras las autoridades investigan posibles prácticas anticompetitivas.