Impulsada por buenos balances y una demanda sólida en EE.UU., la cadena minorista más grande del mundo muestra señales de fortaleza mientras sus competidores lidian con márgenes ajustados y consumo más cauteloso.
En términos proforma, la transacción suma unos 22.000 barriles equivalentes de petróleo por día, cerca del 17% de la producción actual de la compañía, con potencial para duplicar ese aporte hacia el final de la década.
El salto bursátil coincidió con el desembarco de un nuevo CEO y su reciente mudanza al Nasdaq. Con ventas en alza y apuesta por la inteligencia artificial, la cadena se reposiciona frente a gigantes tecnológicos.
El mercado reaccionó con fuerza tras los resultados trimestrales de la compañía. Las dudas sobre el crecimiento de Azure y el salto en las inversiones en infraestructura tecnológica encendieron las alarmas entre los inversores.
Impulsada por la fiebre de la inteligencia artificial, una racha de balances positivos y el empuje del sector automotor, la compañía californiana sigue marcando récords en Wall Street.
Mientras se mantiene alta la tensión comercial y el crecimiento global se desacelera, algunos papeles vinculados a la inteligencia artificial y la salud podrían destacarse en medio de la volatilidad financiera.
De acuerdo a los expertos de la bolsa local, con un dólar más calmado o en retroceso, los Cedears pasan a jugar otro rol: no solo como cobertura cambiaria, sino como puerta de entrada barata a activos globales.
Recompras y dividendos por más de US$ 96.000 millones confirman que la compañía no solo acumula crecimiento explosivo, sino que también reparte beneficios concretos sin comprometer su capacidad de seguir produciendo caja.
El auge de la inteligencia artificial disparó la demanda de almacenamiento, y compañías como Seagate, Western Digital y Micron registraron subas de hasta 850% en sus papeles.
Mientras crece la tensión entre la Casa Blanca y Jerome Powell, los índices bursátiles ignoran el conflicto. Un estudio reciente revela por qué la presión política no siempre asusta a los inversores.
El 80% de los fondos administrados de forma activa ya no logra ganarle al índice más famoso de Wall Street. La presión por diferenciarse se vuelve cada vez más incómoda en un mercado donde las decisiones automáticas pesan más que el análisis.
Aprovecharon el pico de las acciones, se desprendieron de miles de millones y evitaron fuertes caídas. Entre movimientos planificados y apuestas personales, las ventas de papeles por parte de directivos y fundadores volvieron a marcar el pulso del negocio en un año agitado por la inteligencia artificial.
El índice Merval medido en dólar CCL se negocia a 2.032 puntos, cuando a principios de año la métrica rondaba los 2.161 puntos. En comparación, en 2024, hubo un crecimiento del 123% que arrancó en los 975 puntos.
La corrección bursátil arrastró la acción un 13,1% y borró US$35.800 millones del patrimonio del fundador, que ahora aparece detrás de Larry Page en el ranking de multimillonarios. Los números del trimestre no convencieron al mercado y reavivaron las dudas sobre las promesas de crecimiento en la nube.
El mercado reaccionó con caídas generalizadas luego de que la plataforma esbozara su plan para acortar la exclusividad de los estrenos en salas. Directores y estudios encendieron alarmas ante posibles cambios en la cadena de exhibición.
El mal precedente de Porsche, la cautela del mercado y la incertidumbre sobre el futuro de los motores a combustión golpean al ícono italiano, que prepara su modelo eléctrico más caro en plena caída de sus acciones.
Pese a que reinvierte buena parte de sus ingresos, Alphabet recompensó a sus accionistas con más de US$ 350.000 millones en una década. Cómo se explica esta cifra y qué otras empresas integran el podio.
En lo que va del año, el índice Merval medido en dólares acumula una baja del 9%, pero se disparó un 85% desde mediados de septiembre y está a un 25% de su máximo histórico alcanzado durante enero.