Rolf Hoenger, de Roche: "El sistema de salud argentino necesita más eficiencia, no más presupuesto"
El director para América Latina de la compañía farmacéutica explica los desafíos que tienen los países para enfrentar poblaciones más avejentadas y a la vez con mayor calidad y bienestar de vida. La empresa, que facturó más de US$ 70.000 millones a nivel global, destinó el año pasado casi el 20% de sus ventas a I+D.

Hace más de una década Roche, la compañía farmacéutica suiza más grande del mundo, se desprendió de la división de productos de venta sin receta (donde estaba una de sus marcas emblemáticas como Redoxon) y se enfocó en enfermedades complejas. A partir de ese momento hizo una mayor apuesta a la investigación científica y la búsqueda de nuevas moléculas para medicamentos a través de la biotecnología. En Argentina, tiene presencia desde hace 93 años. Fue el primer país en abrir filial en América Latina y en la actualidad representa el 1,5% de los ensayos clínicos que hace en el mundo. Roche Argentina es el laboratorio N° 1 en cantidad de ensayos clínicos iniciados en los últimos 5 años en el país: está corriendo 61 intervencionales, principalmente en oncología (33%), oftalmología, neurología, inmunología, enfermedades respiratorias e infecciosas con unos 700 pacientes activos en más de 190 centros, incluidas instituciones públicas.

Hoy cuenta con más de 500 empleados en la Argentina (en sus tres negocios: Pharma, Diagnóstica y Diabetes Care) y a nivel global supera los 100.000. Según datos de Statista de enero de 2023, Roche es el segundo laboratorio a nivel mundial y, según su estado financiero cerrado en 2022, ese año alcanzó una facturación de casi US$ 70.000 millones.

 

Rolf Hoenger, director para América Latina de Roche

 

- Suele visitar la región y los países donde tienen presencia. ¿Cuál es el motivo esta vez?

- Principalmente, conocer mejor lo que estamos haciendo en los diferentes países de América Latina. Además, nos interesa hablar con expertos externos para comprender mejor el entorno en el que nos desenvolvemos. También buscamos ser un catalizador de experiencias en la región, no solo entre colegas, sino en colaboración con otras organizaciones y actores relevantes. Queremos trabajar juntos para abordar los desafíos que enfrentamos y promover la innovación.

- ¿Cómo observaron desde la industria farmacéutica la concientización de la sociedad sobre el sistema de salud luego de la pandemia?

- Durante la pandemia, la salud se convirtió en un tema central en todas las discusiones. A menudo, la atención se centra en la seguridad, la economía y otros aspectos, pero es esencial no perder de vista la importancia de la salud. Desde el sector, creemos que es un grave error no poner suficiente énfasis en la preparación para un sistema de salud sólido y resistente. La falta de enfoque en la prevención y la planificación adecuada puede tener consecuencias negativas en el futuro.

- ¿Cuál es la situación en América Latina?

- Al igual que en otras regiones, la salud a menudo no se prioriza como debería. Las enfermedades no transmisibles, como la diabetes y los problemas cardiovasculares, están en aumento y la demanda de atención médica es alta. Los sistemas de salud deben hacer más esfuerzos para prepararse en términos de prevención y detección temprana, ya que esto es más económico y efectivo a largo plazo.

 

 

- ¿Cómo ve la colaboración entre los sectores público y privado en el sistema de salud argentino? ¿Necesita un aumento de fondos?

- La colaboración entre el sector público y privado es esencial para mejorar el sistema de salud. En Argentina y otros lugares, esta colaboración es un desafío debido a la complejidad de la dinámica entre ambos. Sin embargo, es fundamental trabajar juntos para lograr un sistema más eficiente y accesible. La tecnología desempeñará un papel crucial en la mejora del sistema de salud. No creo que necesariamente haya que aumentar los fondos destinados a la salud, sino hacer más eficiente esa inversión. Si se suma la inversión pública, privada y las obras sociales, Argentina destina casi un 11% de su PBI a salud; es una muy buena cifra, porque la Oficina Panamericana de la Salud recomienda tener un piso del 6%. La tecnología y la eficiencia pueden hacer que ese dinero sea mejor invertido.

- Hablando de tecnología, ¿cómo ve Roche su papel en la innovación y la tecnología en el ámbito de la salud?

- Roche está comprometida con la innovación en el campo de la salud. Estamos trabajando en el desarrollo de nuevas terapias y tratamientos para una variedad de enfermedades. La tecnología jugará un papel fundamental en la mejora de la eficiencia y la calidad de la atención médica. Además, estamos colaborando con diferentes actores y organizaciones para impulsar la innovación en el sector de la salud. Por ejemplo, vemos que el sector salud no está realmente atravesado por la transformación digital. En muchos países del mundo aún usan historia clínica en papel o no tienen sistemas interconectados entre el sistema público y privado. No es una cuestión de buscar más dinero para financiar el sistema, sino de invertirlo mejor.

- ¿Cómo se adaptó Roche a los cambios?

- La compañía experimentó transformaciones importantes para adaptarse a los cambios en la industria y las necesidades. Hemos pasado de un enfoque tradicional a uno más centrado en el paciente y en soluciones integrales. Estamos especializándonos en diferentes áreas y buscando formas de brindar un impacto positivo en la atención médica.

 

Según su estado financiero cerrado en 2022, ese año Roche alcanzó una facturación de casi US$ 70.000 millones

 

- Como todo laboratorio, buscan e investigan constantemente nuevas moléculas capaces de abordar diferentes enfermedades. En este sentido, ¿cuáles son los desafíos y las prioridades futuras para Roche en América Latina?

- Invertimos más del 20% de nuestros ingresos en investigación y desarrollo. Por eso, uno de nuestros desafíos y prioridades es seguir liderando en términos de investigación clínica y desarrollo de nuevos tratamientos. Además, estamos comprometidos con la colaboración y la inversión en tecnología para mejorar la eficiencia del sistema de salud. También estamos buscando oportunidades para colaborar con start-ups y empresas de biotecnología en la región, y estamos atentos a las necesidades cambiantes de los pacientes y la sociedad en general.

- En los últimos años, la compañía se enfocó en enfermedades complejas, basadas en investigaciones propias. ¿Cuáles son las innovaciones que presentaron al mercado?

- Recientemente presentamos innovaciones aprobadas para patologías como oncología (cáncer de mama, linfoma y terapias agnósticas de tumor), neurociencias (neuromielitis óptica y esclerosis múltiple), hemofilia, AME (atrofia muscular espinal) y oftalmología (edema macular diabético y degeneración macular asociada a la edad). Se trata de terapias muy específicas que consiguen muy buenos resultados en los pacientes.

- Con el enfoque que tiene la compañía en biotecnología, y sabiendo el potencial que hay en Argentina con más de 200 startups basadas en esta rama, ¿evaluaron la posibilidad de comprar emprendimientos argentinos?

- Roche todo el tiempo busca nuevas oportunidades y formas de vincularse con el talento joven. Ha comprado empresas en casi todas las regiones del mundo y no descarto que Argentina sea el caso.