Belén Fernández Subeditora
La cadena española Mango ya tiene fecha para su regreso a la Argentina. La compañía abrirá su primera tienda en el país el 2 de octubre, en Alto Palermo, con un local de más de 500 m² en Planta Baja que reunirá sus colecciones Woman y Man. El lanzamiento estará acompañado, además, por el desembarco de su canal online.
El ingreso se concretará de la mano de la zapatería Grimoldi, que anunció a principios de año el regreso de Mango al mercado argentino después de 23 años. El plan contempla cinco locales en los próximos cinco años, en una expansión gradual que ya empieza a definir sus próximos pasos.
“Tenemos previsto abrir el 2 de octubre, con el objetivo de estar plenamente operativos para el Día de la Madre. Pero entendemos que esos planes pueden demorarse algunos días. Ojalá no suceda”, explicó Hernán Grimoldi, director y cuarta generación de Grimoldi, a Forbes.
Mientras avanza la instalación del primer local, la compañía ya negocia dónde estará el segundo. “Estamos trabajando en una segunda apertura para el primer semestre de 2027. Estamos negociando con Unicenter y con Alto Rosario. Dependemos del lugar disponible que haya en dichos shoppings”, detalló Grimoldi.
En esta primera etapa, Mango comercializará en la Argentina indumentaria para hombre y mujer sin su versión infantil ni home. La propuesta apunta a competir directamente con Zara, uno de los principales jugadores internacionales del segmento. A nivel global, ambas marcas manejan valores similares, una lógica de posicionamiento que, según Grimoldi, también se trasladará al mercado argentino.
Una apuesta a largo plazo
El desembarco de Mango no responde a una decisión coyuntural. Las negociaciones comenzaron el año pasado y se apoyan en una mirada de largo plazo sobre el mercado argentino.
“No tomás una marca por la coyuntura, porque la coyuntura pasa”, afirma Grimoldi. En esa estrategia, la compañía también apuesta a un escenario de mayor apertura de la economía y disponibilidad de divisas, dos factores relevantes para un negocio que tendrá una característica central: será 100% importado.
“Mango no tiene interés en producir en la Argentina”, aclara el empresario. Esa condición convierte a la apertura comercial en uno de los factores clave para el desarrollo del proyecto. Un eventual giro hacia una economía más cerrada podría afectar la viabilidad de la expansión.
“Por eso, la expansión será gradual y apostamos a un local este año y otro el próximo”, explica Grimoldi.
La estrategia local se apoya, además, en el crecimiento que la compañía española viene registrando a nivel internacional. Según su último balance, Mango cerró 2025 con una facturación cercana a los 3.800 millones de euros, con un tercio del negocio proveniente del canal online y presencia en más de 120 mercados.
Del total facturado, el 78% corresponde al negocio internacional, un canal que continúa ganando peso para la compañía. En línea con esa estrategia, Mango reafirmó en 2025 su compromiso de expansión global, con el objetivo de abrir unas 500 tiendas en todo el mundo durante 2026.
En la Argentina, el primer paso será Alto Palermo. El shopping, uno de los principales centros comerciales de la ciudad, viene reforzando durante 2026 su oferta de marcas internacionales con aperturas como Victoria's Secret, Skinko, Intimissimi y Miniso. Ahora suma a Mango, que llegará con un local de más de 500 m²