Belén Fernández Subeditora
La llegada del papa León XIV a la Argentina busca convertirse en un milagro para el sector turístico. Su visita, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, tendrá actividades en Buenos Aires, Córdoba, Claypole y Luján, y ya comienza a impactar en las búsquedas de alojamiento y viajes. Desde la industria esperan que el turismo religioso pueda revertir los números en rojo.
A poco menos de dos meses, los datos son alentadores. En Despegar registraron un 20% más de búsquedas hacia Buenos Aires y Córdoba para las fechas que coinciden con la visita, en comparación con las semanas anteriores. "Observamos cómo eventos culturales, deportivos y de escala internacional pueden modificar la demanda, poner destinos en el radar de millones de viajeros y generar nuevos flujos turísticos, incluso en períodos muy cortos", sostuvo Paula Cristi, gerente general de Despegar para Argentina y Uruguay.
Por ahora, el movimiento es incipiente y en el sector esperan que estos números sigan creciendo a medida que se acerque la fecha de la visita.
El movimiento llega, además, en un momento relevante para la industria. El último trimestre del año suele ser el período más fuerte para el sector, teniendo en cuenta, sobre todo, el turismo corporativo. Pero este año la actividad hotelera atravesó una realidad compleja, con la excepción de algunos destinos.
Según el último relevamiento de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT), durante las vacaciones de invierno, los destinos de nieve alcanzaron una ocupación hotelera promedio del 80%, mientras que la Quebrada y Misiones rondaron el 75%. En cambio, la provincia de Buenos Aires tuvo niveles cercanos al 45%.
"El Mundial no ayudó a que haya más demanda. La atención estuvo centrada en el campeonato de fútbol", explicó Gabriela Ferrucci, presidenta de la AHT, quien señaló, además, que durante las vacaciones se observaron estadías más cortas, de entre cuatro y cinco noches, y una retracción del consumo en la provincia de Buenos Aires. "La zona AMBA es una de las más golpeadas para la hotelería", reconoció.
A esto se suma un factor que condicionará el turismo durante parte del último trimestre: el cierre de Ezeiza entre fines de octubre y el 11 de noviembre, que implicará que 14 líneas aéreas dejen de operar durante ese período. Según Ferrucci, esto tendrá impacto especialmente sobre el turismo corporativo. En ese escenario, la visita papal aparece para el sector como una oportunidad para compensar parte de esa menor actividad.
"Va a ir a Perú y Uruguay, sin embargo, su visita tracciona público extranjero. Ya tenemos consultas de Chile y Paraguay y, además, moviliza al turismo interno del país", señaló Ferrucci.
Córdoba: más demanda y precios que empiezan a moverse
Córdoba será uno de los puntos centrales de la agenda del Papa el 10 de noviembre y los hoteles ya perciben un mayor movimiento.
"Hay un buen movimiento en Córdoba. Hoy los precios están iguales, pero a medida que crezca la demanda, cosa que está pasando, los precios se van a ir acomodando hacia arriba", explicó Roberto Amengual, CEO de Amerian.
Para el ejecutivo, la visita llega en un momento estratégico: "Viene justo en el último trimestre del año, que es el más fuerte para el turismo". Además del turismo internacional de los países vecinos, destacó el movimiento interno que puede generar el acontecimiento.
"Cuanto más se acerca la fecha, más demanda percibimos. El turismo religioso es muy fuerte, sobre todo en el interior del país. La llegada del Papa es, sin dudas, una buena noticia para un sector que viene manejando números muy justos, rentabilidades muy reducidas", explicó.
Luján también empieza a prepararse
En Luján, donde León XIV tiene prevista una actividad el 11 de noviembre, los hoteles también comienzan a anticiparse al incremento de la demanda.
Alberto Albamonte, CEO de Howard Johnson y Days Inn, contó que el hotel que el grupo tiene en la ciudad ya empieza a percibir un mayor interés de los viajeros. "Ya estamos elaborando promociones. Hoy ya vemos un 30% más de demanda, pero esperamos un boom de último momento", explicó.
La estrategia también aparece en hoteles de alta gama de Buenos Aires. Four Seasons apuesta a captar parte de ese flujo con una promoción especial: tres noches de alojamiento al precio de dos. "La propuesta es acumulable hasta tres veces consecutivas. Por ejemplo, quien reserve nueve noches disfruta de tres sin cargo, con un precio base que arranca en los US$ 650", explicaron desde el hotel.
En el sector gastronómico también esperan con ansias la llegada del Papa. Si bien todavía no tienen estipulado el impacto que puede generar en materia económica, reconocen que los eventos de tal envergadura son una gran oportunidad para el sector.
"Siempre que llega turismo es una buena noticia también para el sector gastronómico", remarcaron en la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica Argentina (Fehgra) al ser consultados.
Así, mientras las plataformas ya registran un incremento de las búsquedas y los hoteles empiezan a ajustar su estrategia comercial, la visita de León XIV se incorpora al calendario turístico como un acontecimiento capaz de generar demanda concentrada en pocos días y movilizar tanto a visitantes internacionales como al turismo interno.