Cande Molfese de influencer a empresaria: cómo expande su universo de negocios y prepara su llegada a Aeroparque
Transformó la exposición que construyó como actriz en una plataforma para emprender. Con un café de especialidad y una marca de accesorios para mascotas, avanza en una estrategia de nego-cios que ya sumó presencia en el Alcorta Shopping. Además, prepara una próxima apertura en Ae-roparque.

Candelaria Molfese no encuentra una sola palabra para definirse. A sus 35 años es actriz, influencer, emprendedora, trabaja en radio y está constantemente creando cosas nuevas. "Creo que hoy la parte empresarial y la parte emprendedora ocupan un gran porcentaje de mi vida, si bien mi pasión es la actuación", contó a Forbes.

Su recorrido profesional la llevó a construir una audiencia inmensa: 7,2 millones de seguidores en Instagram, alrededor de 1,3 millones en TikTok y cerca de 750.000 suscriptores en YouTube. Pero detrás de esos números empezó a aparecer otra pregunta: ¿qué hacer con el activo que había construido durante años? La respuesta llegó cuando Cande empezó a invertir en proyectos propios. 

Primero lo hizo con Borja, un café de especialidad en Palermo. Después, Almendra, una marca de accesorios para perros que en poco más de un año pasó del lanzamiento online a tener presencia en el Alcorta Shopping y que ahora prepara su llegada a Aeroparque. 

Borja es el café de especialidad de la influencer -(Gentileza Candelaria Molfese)

Su recorrido como emprendedora comenzó a partir de una necesidad propia y hoy se traduce en una fuerte apuesta por construir y desarrollar negocios.

De la exposición a la inversión: cómo nació Borja

La primera gran apuesta empresarial de Cande llegó en 2022, cuando decidió invertir US$ 100.000 para abrir Borja junto a sus socios. La gastronomía no fue una elección azarosa. Desde chica cocina y durante mucho tiempo imaginó tener un proyecto propio relacionado con la comida. La oportunidad apareció cuando vio de cerca el recorrido de uno de sus actuales socios, que había dejado su carrera en el cine y la producción para abrir un café. "Yo dije: si él puede, yo puedo", recordó.

La inversión implicaba asumir un riesgo importante. El café de especialidad todavía no tenía la expansión que alcanzaría años después y Borja sumaba, además, una serie de decisiones que respondían a las convicciones personales de Cande. El local es vegetariano y para ella era importante priorizar determinados principios por encima de una lógica estrictamente comercial. Por ejemplo, jamás cobrar un adicional por las leches vegetales, ni dar el brazo a torcer cuando quisieron convencerla de incluir jamón en el menú. 

La apuesta funcionó. Borja tuvo filas de clientes en sus comienzos y en apenas 11 meses logró recuperar los US$ 100.000 invertidos para su funcionamiento. 

Pero el mercado cambió. La competencia alrededor del local aumentó y la caída del consumo general cayó. Así, lo que durante un tiempo parecía funcionar casi solo comenzó a requerir una gestión mucho más activa. "En un momento el negocio andaba solo, hacían filas para comprar y ahora no está pasando", reconoció. La estrategia fue volver a meterse de lleno en la operación: revisar la carta, eliminar productos que no tienen suficiente salida, generar eventos, sumar actividades y buscar nuevas formas de atraer público. Hoy Borja, genera empleo directo para unas 10 personas y trabaja con cerca de 20 proveedores.

Candelaria Molfese junto a su perro Almendra (Gentileza Candelaria Molfese)

Almendra: el negocio que nació inspirado en su perra

Almendra surgió de un lugar completamente diferente. El nombre corresponde a su propia perra y el proyecto nació de una necesidad personal: encontrar productos para perros que fueran funcionales, pero también lindos.

"Yo estaba buscando algo estético, que se pueda limpiar fácil, que quede canchero con los looks", explicó Cande. En ese proceso, también comenzó a mirar qué estaba sucediendo en otros mercados. Durante un viaje a Italia, se encontró con una escena que terminó de confirmar que el universo de los perros podía ser mucho más grande que el de los tradicionales pet shops y veterinarias. Había una industria de productos para mascotas con códigos propios de la moda y el lifestyle.

Al principio pensó en desarrollar productos vinculados a la indumentaria, pero rápidamente entendió que había una oportunidad más concreta en accesorios. Sin embargo, salir al mercado llevó mucho más tiempo del previsto. Durante un año y medio trabajó junto a sus socios antes de lanzar la marca. Probaron productos, buscaron proveedores, importaron muestras y descartaron alternativas que no funcionaban.

"Es muy fácil traer un producto, ponerle el sellito y decir: estoy vendiendo. Nosotros queríamos un buen producto, una identidad de marca", sostuvo. Ese proceso terminó definiendo buena parte de lo que es hoy Almendra que trabaja con fabricantes para desarrollar modelos propios de acuerdo con los diseños de su equipo. 

IRSA la fue a buscar y las ventas crecieron

Almendra salió al mercado online en julio de 2025. Unos meses después recibió una propuesta para instalarse durante el verano en José Ignacio en una reconocida tienda de artículos para el hogar. Al poco tiempo, llegó una llamada que lo transformaría todo: IRSA quería llevar la marca al Alcorta Shopping.

Para una empresa con tan poco tiempo en el mercado, el salto fue significativo. Hoy, el equipo cuenta con 12 personas, entre empleados de shopping, marketing y digital, canal mayorista y otras funciones. "Seguimos invirtiendo en Almendra porque realmente confiamos en este proyecto", explicó Cande que, junto a sus socios, ya lleva invertidos US$ 180.000 en la marca.

Desde que Almendra sumó presencia en José Ignacio, Alcorta Shopping y Nordelta, a través de una alianza con otra marca, las ventas crecieron exponencialmente. "Triplicamos las ventas cuando abrimos esas tres bocas", resumió.

Almendra  tiene un espacio en Alcorta Shopping (Gentileza Cande Molfese)

El dato modificó una idea que podía parecer obvia para una marca nacida en redes: el e-commerce es importante, pero el contacto físico con el producto sigue siendo determinante. La posibilidad de tocar, probar y conocer los productos llevó a que las nuevas bocas funcionaran también como una herramienta de marketing. Hoy el producto estrella es el pretal en forma de H, modelo recomendado por veterinarios y etólogos. El ticket promedio ronda los $100.000 y el combo de pretal y correa es una de las principales compras.

Pero Almendra ya piensa más allá de los accesorios y trabaja en una nueva categoría vinculada a la alimentación y snacks.

Del shopping a Aeroparque: el plan para llevar su marca a todos lados

El próximo paso tiene fecha y lugar: en octubre Almendra abrirá un córner en Aeroparque después de migraciones. La ubicación tiene un componente comercial, pero también responde a la filosofía con la que Cande construyó la marca.

"Sacamos la categoría de los perros de las veterinarias y la pusimos en el lugar donde van las personas", planteó. La idea es cambiar la manera en que se piensa el consumo para mascotas. "Nosotros creemos que el perro es parte de la familia", explicó. Por eso, el objetivo es llevar Almendra a lugares donde están sus dueños: shoppings, destinos turísticos, aeropuertos, hoteles. "Queremos estar en todos lados", resumió. 

El desafío: ser influencer y empresaria

La historia de Cande tiene un elemento diferencial frente a la de otros emprendedores: antes de construir sus empresas ya había construido una audiencia.

Sus millones de seguidores son un activo que le permite darle visibilidad a sus negocios, pero ella entiende que el verdadero desafío está en transformar esa exposición en algo que pueda sostenerse más allá de las redes.

"Gran parte de cómo vivo, o de las cosas que pude lograr, fueron gracias a las redes", reconoció. Sin embargo, también aprendió que tener exposición implica seleccionar cuidadosamente qué negocios quiere asociar a su nombre. A lo largo de su carrera rechazó propuestas comerciales que no encajaban con sus valores y aseguró que con el tiempo aprendió una lección importante: "Hay que decir mucho más que no, y está bien decir que no", sostuvo.

En ese proceso, su hermana Cou ocupa un rol central. Es su manager, pero también su socia y una de las personas que la acompañó en la construcción de su marca personal. Mientras Cande reconoce tener un perfil más impulsivo y orientado al riesgo, describe a su hermana como más conservadora. Y así es como se complementan en los negocios. 

A los 35 años, la actuación sigue siendo su pasión. Pero la agenda empresarial ocupa cada vez más espacio: hay empleados, proveedores, inversores, importaciones, desarrollo de productos, locales, expansión y nuevas categorías. Y en esa transición aparece una frase con la que sintetizó esta etapa. "Tuve que entender que tengo dos empresas, no me están contratando. Esto es mío".