David Bloom Colaborador Senior
Con una extensa lista de películas de autor y grandes producciones previstas para 2026, las compañías de medios de Hollywood apuntan a una recaudación nacional de US$ 9.500 millones, lo que marcaría su mejor desempeño desde antes de la pandemia.
Esa es la proyección anual más reciente de Cinelytic Group, una firma que asesora a los estudios en distintos procesos, desde la gestión de guiones hasta decisiones financieras, de producción y de marketing.
“Esta es la programación más sólida desde la COVID”, afirmó Tobias Queisser, cofundador y director ejecutivo de Cinelytic, en una entrevista. “Películas de propiedad intelectual sólidas, películas de autor sólidas”.
La agenda de 2026 incluye varios títulos de peso, entre ellos la tercera entrega de Avatar, que se estrenó una semana antes de Navidad y ya acumula US$ 1.230 millones en ingresos. Lidera la taquilla todos los días desde que comenzó el año, según BoxOfficeMojo.com, y enfrenta poca competencia en las próximas semanas. Todo indica que podría acercarse a las cifras de sus antecesoras, que superaron los US$ 2.000 millones cada una. @@FIGURE@@
La versión de La Odisea dirigida por Christopher Nolan será, casi con seguridad, otro éxito tanto en taquilla como entre la crítica. También están previstas para este año nuevas entregas de Los Vengadores, Spider-Man, Toy Story, Mario Brothers, Minions, una versión en acción real de Moana, una película de El Mandaloriano, Supergirl, otra de Jackass, Godzilla, Los Juegos del Hambre, Jumanji, Dune y Scream. Todas tienen algo en común: son marcas reconocidas que atraen público y prometen cifras millonarias.
En cuanto al cine de autor, hay una fuerte expectativa por Cumbres Borrascosas de Emerald Fennell, El Estafador de Joe Carnahan, La Novia de Maggie Gyllenhaal, la adaptación de Proyecto Ave María de Andy Weir a cargo de Lord & Miller, la biopic de Michael Jackson dirigida por Antoine Fuqua, El Día de la Disclosure de Steven Spielberg y Digger de Alejandro Iñárritu, protagonizada por Tom Cruise, entre otras.
Se viene un año cargado de estrenos.
Pero no todo son buenas noticias para una industria cinematográfica que sigue en crisis. Una recaudación cercana a los US$ 9.000 millones todavía está más de US$ 1.500 millones por debajo de los más de US$ 11.000 millones que los estudios de Hollywood solían alcanzar durante los cinco años previos al confinamiento, que paralizó casi por completo la actividad y desplomó el negocio de la exhibición.
Durante los últimos tres años, la taquilla nacional se mantuvo relativamente estable, entre US$ 8.500 y US$ 8.900 millones. Por eso, un salto que supere con claridad los US$ 9.000 millones es, al fin, una señal positiva, según destacó Queisser. @@FIGURE@@
Pero eso no quiere decir que alcanzar la mejor taquilla desde el confinamiento sea, en términos reales, una buena noticia, advirtió Queisser, sobre todo si se analiza cuántas entradas se venden para llegar a ese nivel de ingresos.
“La taquilla no lo cuenta todo”, señaló el vocero. “Si nos fijamos en las entradas, la cosa es un poco más pesimista. Ha bajado un 40 % con respecto a 2019”.
El aumento sostenido en el precio de las entradas, que pasaron de un promedio nacional de poco más de US$ 9 a más de US$ 11, ayudó a disimular algunos de los problemas más profundos que enfrentan tanto los estudios como los cines, según explicó Queisser.
“La industria sufrió una fuerte caída”, afirmó el vocero. “No preveo una recuperación muy sólida. Creo que la industria alcanzará los US$ 9.000 o US$ 10.000 millones en el futuro. Detesto el término 'la nueva normalidad', pero lamentablemente es la nueva situación”.
En lo que respecta a los estudios, la guerra del streaming ya terminó: ganaron Netflix y YouTube. Paramount fue comprada por Skydance, una compañía mucho más chica, aunque con mayor respaldo económico. Ahora intenta evitar que Warner Bros. Discovery se venda a Netflix por US$ 83.000 millones. La concentración del mercado va mucho más allá de estas maniobras. @@FIGURE@@
Algunos cines cerraron, otros se declararon en quiebra, y todos reclaman más películas para atraer público a las salas. Pero Hollywood no respondió, y probablemente tenga menos capacidad o interés en apostar por más estrenos en cines a raíz de este proceso de concentración.
“Nos encantaría tener una industria más fuerte”, dijo Queisser. “Lo que definitivamente vemos es que hay una restricción en la demanda. No hay tanta gente dispuesta a ir al cine. Hay muchísimo entretenimiento disponible”.
¿Qué tan precisas son las proyecciones de Cinelytic?
La empresa las arma a partir del análisis de cada uno de los estrenos más esperados, proyecta la recaudación probable de cada título y combina los resultados para obtener un total general. Las estimaciones de años anteriores suelen quedar apenas por debajo de las cifras reales, con una diferencia de unos pocos puntos porcentuales frente a los totales finales.
Los estudios de Hollywood se apoyan en estas proyecciones para decidir qué películas financiar, cuáles requieren ajustes de marketing y otras decisiones estratégicas. Pero si quieren mejorar ese balance, hay algo que no deberían perder de vista, según Queisser: la calidad sigue siendo clave, sobre todo cuando el público decide entre ir al cine o esperar algunas semanas para verla online.
“Una película tiene que ser buena, sea lo que sea que eso signifique”, dijo Queisser. “Antes, los estudios se salían con la suya con mucho más. Ahora tenés muchísimas opciones. Realmente tomás una decisión informada. Tenés que tener ganas de ir al cine y disfrutar del entretenimiento”.
Con información de Forbes US.