La emprendedora marplatense detrás del té frío que nace para competir con las gaseosas y conquistar a la Generación Z
Con una inversión inicial de US$ 54.000 y tras dos años de desarrollo, Melisa Retrivi lanzó Amelia, el primer té frío enlatado hecho en el país. En un mercado dominado por el café, el mate y las gaseosas, su apuesta busca abrir una nueva categoría y captar a consumidores que priorizan opciones más saludables.

En un mercado donde el café y la yerba mate pisan fuerte, la emprendedora marplatense Melisa Retrivi se animó a desarrollar una propuesta nueva. Esta abogada y fanática del té apostó por una nueva forma de consumir infusiones y creó Amelia, el primer té frío enlatado hecho en el país que busca convencer a los argentinos de incorporar esta bebida que ya es un clásico en otros mercados del mundo.  

Pero la historia no empieza con el té, sino con la cerveza. En 2018, en pleno auge del boom artesanal, Retrivi se sumó a un proyecto familiar que terminaría marcando su recorrido emprendedor. Junto a su pareja, se puso al frente de la cervecería Bristol, que comenzó con una pequeña fábrica y un bar, y luego creció para convertirse en una pyme: “Invertimos en maquinaria para saltar hacia el consumo masivo, trajimos nueva tecnología y empezamos a fabricar bebidas para terceros”, recuerda.

En ese camino, Retrivi fue dejando de lado su carrera como abogada y se fue metiendo de lleno en el mundo de los negocios: “Vengo de una familia de emprendedores de la industria pesquera, así que siempre tuve ese bichito. En el medio hice un MBA y aunque estaba muy involucrada en el proyecto, sentía que todavía no terminaba de encontrar mi identidad. Por eso decidí crear la bebida que a mí me gustaría tomar, con mis gustos y más similar a mi estilo de vida más saludable”.

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El té apareció casi naturalmente. Consumidora habitual, Retrivi había detectado una ausencia clara en el mercado local. “Cuando viajaba veía que se consumía muchísimo té frío y acá no estaba. Y yo quería una bebida que la agarres y te la tomes en cualquier lado”, explica. 

Luego de una inversión inicial de US$ 54.000 y dos años de desarrollo en conjunto con especialistas del sector, la marca salió oficialmente al mercado en diciembre de 2025 con cuatro versiones: té negro con limón, té negro con durazno, té negro con ginseng y miel y té negro con limón y stevia, todos elaborados con materia prima proveniente de la provincia de Misiones. 

Una categoría lista para ser explorada

Aunque el nacimiento de Amelia estuvo fuertemente impulsado por la intuición de su fundadora, el proyecto también se apoya en tendencias de mercado que refuerzan su potencial. Argentina no solo es el noveno productor mundial de té, sino que además exporta el 92% de su producción —principalmente a Estados Unidos— para la elaboración de té frío. 

A esto se suma el crecimiento sostenido de la categoría ready to drink, que avanza a un ritmo global del 5,7% anual de la mano de consumidores que reemplazan gaseosas por alternativas más naturales. En paralelo, el fenómeno del “mindful drinking” gana terreno —con un 58% de personas que buscan reducir el consumo de alcohol, según relevamientos de la consultora global IWSR— y una Generación Z donde más de un tercio ya se declara abstemio, según datos de Attest. @@FIGURE@@

“Hoy hay mucha más apertura a nuevas bebidas, especialmente aquellas propuestas más saludables, pero nos enfrentábamos a un gran desafío que es que los argentinos son grandes consumidores de infusiones calientes, no tanto frías”, advierte la emprendedora que para su primer año de ventas proyecta alcanzar una facturación de $150 millones.

Crecimiento y expansión

Por ahora, Amelia transita su primera etapa con foco local. La marca se comercializa principalmente en cafeterías de especialidad, tiendas saludables y dietéticas de Mar del Plata, además de su tienda online, desde donde realiza envíos a todo el país. En ese circuito inicial, la respuesta del público funcionó como un termómetro clave. “Era uno de mis mayores miedos, que a la gente no le guste. Pero cuando empieza a haber recompra, sabés que el producto funciona”, admite Retrivi.

Con ese respaldo, la empresa ya proyecta su siguiente salto. En agosto de 2026, Amelia planea presentarse en Buenos Aires para iniciar el contacto con distribuidores y avanzar hacia una expansión nacional. En paralelo, la compañía apuesta a escalar su capacidad productiva con la inauguración de una nueva planta en el Parque Industrial de Mar del Plata, lo que le permitirá multiplicar por diez su volumen —alcanzando unas 120.000 latas anuales en una primera etapa— y sostener un crecimiento acelerado en su primer año completo en el mercado.

El crecimiento proyectado viene acompañado de una fuerte apuesta industrial. La nueva planta no solo permitirá multiplicar la capacidad actual, sino también optimizar procesos con equipamiento específico para el desarrollo del té, como tanques mezcladores diseñados a medida y nueva maquinaria importada. “La idea es poder separar las producciones y enfocarnos cada vez más en esta categoría”, señala Retrivi. 

En paralelo, el pipeline de innovación sigue activo: además de las cuatro variedades actuales, la marca ya trabaja en futuras extensiones de línea, con el té verde como próximo objetivo. “Quedó en el tintero porque no logramos la fórmula que queríamos, pero es algo que queremos desarrollar”, anticipa.