Belén Fernández Subeditora
El desembarco de Kiabi en la Argentina es apenas una parte de un proyecto mucho más ambicioso. Grupo One, el holding que tiene entre sus socios a Manuel Antelo, Pedro Aguirre Saravia y Sabine Mulliez, integrante de la familia fundadora de Decathlon y del grupo Mulliez, busca consolidarse como una plataforma regional para traer nuevas marcas internacionales al país.
Desde su llegada a la Argentina, con Decathlon como principal apuesta, el grupo ya lleva invertidos alrededor de US$ 40 millones y tiene en carpeta un plan de inversión de más de US$ 200 millones para los próximos cinco años. La estrategia combina el crecimiento de las marcas que ya están en operación con nuevos desembarcos.
“Estamos construyendo una plataforma regional. La idea es seguir incorporando marcas y desarrollar el negocio en la Argentina y en otros mercados de la región”, explica Pedro Aguirre Saravia, socio de Grupo One, en diálogo con Forbes durante la inauguración de la primera tienda de Kiabi en la peatonal Florida.
La compañía acaba de sumar a esa cartera a Kiabi, la cadena francesa de moda accesible e inclusiva que abrió este martes en pleno microcentro porteño.
El desembarco de Kiabi contempla una inversión de US$ 50 millones para desarrollar una red de hasta 20 tiendas en cinco años. En una primera etapa, el objetivo es llegar a unas 10 sucursales en los próximos dos o tres años y luego avanzar hacia una segunda fase de expansión.
El primer local tiene unos 1.500 metros cuadrados distribuidos en cuatro pisos y reúne todas las categorías de la marca: mujer, hombre, niños, bebés y hogar. Antes de fin de año llegará la segunda apertura, en Portal Rosario, con una superficie cercana a los 1.200 metros cuadrados. Será además el primer paso de Kiabi fuera de Buenos Aires.
“Tenemos un plan gradual, porque queremos ir ajustando el negocio a medida que crecemos. El objetivo es llegar a unas 20 tiendas en cinco años”, señala Aguirre Saravia. En el primer semestre del año que viene la marca ya tiene previsto otra apertura en el Alto Palermo, shopping del Grupo IRSA.
Más marcas
El siguiente movimiento ya tiene fecha. En octubre, Grupo One inaugurará en Unicenter tres locales de Bestseller, el gigante danés de indumentaria dueño de marcas como Jack & Jones, Only y Val.
Las tres marcas funcionarán en locales independientes y apuntan a un segmento de moda algo superior en términos de posicionamiento. El plan contempla una inversión de más de US$ 30 millones para abrir 30 tiendas en los próximos tres años.
El holding danés Bestseller nació en 1975. Es propietario de más de 20 marcas de indumentaria, opera en 100 países y es uno de los cuatro grupos textiles con mayor peso a nivel mundial.
El plan no termina ahí. Para el próximo año, Grupo One analiza sumar Naterial, una marca francesa especializada en decoración y productos para el hogar. De esta manera, el holding busca ampliar su cartera más allá del deporte y la moda y aprovechar la estructura que ya desarrolló en el país y a la cual todavía le encuentra un gran potencial
Decathlon, el primer gran paso
La historia argentina del grupo comenzó con Decathlon, que desembarcó en 2025 y rápidamente se convirtió en uno de los pilares de la estrategia.
Después del desempeño de su primera tienda en Vicente López, la compañía prepara dos nuevas aperturas antes de fin de año: Portal Rosario y Abasto. Para el primer semestre de 2027 está prevista además la llegada de la marca a Alto Palermo.
“Si bien hay un estancamiento en el consumo, nosotros observamos muy buenos números en nuestras tiendas Decathlon. Ofrecemos productos que no estaban en el país y a precios muy competitivos. Esa es la calve del éxito”, dice Aguirre Saravia.
Cada nueva tienda de Decathlon, además, tiene un impacto relevante sobre el empleo. La compañía estima entre 50 y 60 nuevos puestos de trabajo por local, una cifra que explica buena parte del crecimiento de la dotación del grupo en la Argentina.
Actualmente, Grupo One emplea a unas 200 personas en el país.
El laboratorio uruguayo
Antes de desembarcar en la Argentina, el grupo utilizó Uruguay como una suerte de laboratorio operativo.
Kiabi llegó a ese mercado en 2023 y durante casi tres años la compañía trabajó en adaptar la operación a las particularidades de Sudamérica. Uno de los principales desafíos fue la logística: “coordinar con la casa matriz en Francia la disponibilidad de las colecciones para un mercado ubicado en el hemisferio sur no fue una tarea fácil”, resalta Aguirre Saravia.
También hubo que ajustar la contratación de personal de temporada y la planificación de las colecciones, que llegan desde el hemisferio norte.
“Uruguay nos permitió hacer un período de ajuste logístico con la casa matriz. Pudimos resolver cuestiones de disponibilidad de colecciones y contratación de temporada antes de dar el paso a la Argentina”, explica el empresario.
La experiencia también sirve ahora para la expansión regional. Grupo One ya tiene operaciones en Uruguay y Paraguay y anunció planes para llevar Decathlon a Perú y Ecuador.
Una propuesta que busca diferenciarse
En el caso de Kiabi, el desafío será construir una nueva categoría dentro del mercado local de indumentaria accesible y del fast fasion local.
La compañía suele ser comparada con Primark por su estrategia de precios, aunque desde el grupo remarcan que la propuesta es diferente y que no identifican un competidor directo con una oferta tan amplia para toda la familia.
Uno de los principales diferenciales está en categorías específicas, como maternidad, ropa para bebés prematuros y una amplia variedad de talles grandes para mujeres.
También hay una particularidad en el primer local argentino: sus cuatro pisos y 1.500 metros cuadrados lo convierten en un formato inédito para Kiabi a nivel global.
En materia de precios, los productos tienen el mismo origen que los que se comercializan en Europa, pero el precio final argentino queda por encima del europeo y del paraguayo, y en niveles similares a Uruguay. La principal explicación, según la compañía, está en la carga impositiva argentina."Se consiguen remeras que arrancan los $10.000 para niños y buzos desde los $15.000", agrega el ejecutivo.
Grupo One ya destinó alrededor de US$ 40 millones desde su llegada a la Argentina, pero la expectativa es multiplicar ese monto en los próximos cinco años hasta alcanzar US$ 200 millones.
La cifra contempla no solo la apertura de locales, sino también capital de trabajo, infraestructura y el desarrollo de las distintas operaciones.
La apuesta de Antelo y sus socios, en definitiva, va más allá de construir una cadena de tiendas. El objetivo es desarrollar una estructura capaz de operar distintas marcas globales en la región y aprovechar una misma plataforma logística, comercial y de gestión.