Desarrollaron un sistema de gestión para escribanías que ya está presente en más de 17 países y busca transformar el sector
iNOTARY nació para ordenar la operación de las escribanías y ahora busca llevar su tecnología al mercado inmobiliario. Con una inversión inicial de US$ 100.000 y entre 400 y 500 usuarios activos, la compañía apuesta por una nueva capa de tecnología aplicada al derecho: la Inteligencia Notarial.

En una escribanía, buena parte del trabajo que el cliente no ve ocurre lejos de la firma de una escritura. Buscar normativa, revisar documentación, consultar modelos, controlar versiones, preparar instrumentos, organizar expedientes, responder consultas y coordinar equipos forman parte de una operación donde el tiempo del profesional es uno de los recursos más valiosos. Ese fue el punto de partida de iNOTARY, una legaltech argentina que busca transformar la gestión notarial a partir de una combinación de software, automatización e Inteligencia Notarial. La compañía fue creada por Lucas Ubertino Rosso (26), emprendedor tecnológico, y Alejo Pires (44), escribano y desarrollador inmobiliario.

Ubertino Rosso ya tenía experiencia desarrollando negocios digitales. A los 18 años, había fundado una agencia de marketing y también había trabajado en startups tecnológicas vinculadas con mercados de América y Europa en industrias de finanzas, retail y SaaS. Pires, en cambio, es escribano público, abogado y especialista en planificación patrimonial, desarrollos inmobiliarios y fideicomisos, y también participa como desarrollador en proyectos urbanísticos de la Patagonia.

En una combinación de expertise, ambos encontraron una problemática común: una industria altamente especializada que todavía utilizaba, en buena medida, herramientas genéricas para resolver procesos específicos. "La comparación no es entre dos chats. iNOTARY integra conocimiento, documentos, equipos y procesos dentro de un mismo flujo de trabajo", explica Ubertino Rosso. Para Pires, es imprescindible retomar las bases de la actividad notarial de origen: "El escribano tiene que volver a su raíz y ocupar su tiempo para lo indelegable y esencial, la audiencia con su cliente y el estudio e interpretación de la norma. Es decir que iNOTARY viene a devolverle al escribano el tiempo que perdió por tener que atender lo urgente sobre lo importante", sintetiza.

Una startup nacida desde el problema

Ubertino Rosso comenzó a desarrollar el MVP de iNOTARY en 2024. Poco después, conoció a Pires y decidieron combinar sus conocimientos. El proyecto fue validado inicialmente dentro de la propia escribanía de Pires, en Comodoro Rivadavia, antes de avanzar hacia una expansión comercial. La compañía realizó una inversión inicial de aproximadamente US$ 3.000 para desarrollar el MVP y, posteriormente, sus fundadores invirtieron alrededor de US$ 100.000 acumulados hasta alcanzar el punto de equilibrio. El proyecto fue financiado con capital propio y reinversión de los ingresos, sin ninguna ronda externa de inversión.

A los 18 años, Lucas Ubertino Rosso ya había fundado una agencia de marketing y también había trabajado en startups tecnológicas. Crédito: Gentileza iNOTARY

Desde el lanzamiento comercial, en 2025, el equipo recorrió distintas provincias, participó en encuentros vinculados con tecnología y notariado y desarrolló una estrategia de expansión federal. Actualmente, iNOTARY acompaña a escribanías en más de 18 provincias y cuenta con alrededor de 150 oficinas activas y 400 usuarios.

El modelo combina una plataforma de gestión con servicios de Inteligencia Notarial y tiene un costo por una implementación inicial y una suscripción por el sistema de gestión, mientras que la herramienta de Inteligencia Notarial se comercializa bajo un esquema mensual por usuario. Según sus datos, iNOTARY cerró 2025 con ingresos brutos de entre US$ 150.000 y US$ 200.000 y proyecta alcanzar entre US$ 350.000 y US$ 400.000 hacia fines de 2026. Para los próximos años, la empresa plantea continuar creciendo tanto dentro del mercado notarial como mediante su desembarco en real estate.

El salto de software de gestión a Inteligencia Notarial

El principal diferencial que busca construir iNOTARY está en una nueva capa de producto: la Inteligencia Notarial. La lógica de este sistema es diferente a la de un chatbot de IA de propósito general. La plataforma trabaja sobre una base de conocimiento especializada que integra normativa, doctrina, jurisprudencia y material relacionado con el ámbito notarial argentino y combina los modelos, documentos, criterios y flujos de trabajo de cada organización.

La herramienta puede utilizarse para realizar consultas, analizar documentación, identificar potenciales riesgos, trabajar sobre modelos y asistir en la redacción de instrumentos jurídicos y ser contextualizada al trabajo cotidiano del profesional. "La Inteligencia Notarial no es solamente un chat: está integrada al contexto en el que trabaja el profesional", explica Ubertino Rosso.

Alejo Pires es escribano público, abogado y especialista en planificación patrimonial, desarrollos inmobiliarios y fideicomisos, y también participa como desarrollador en proyectos urbanísticos de la Patagonia. Crédito: Gentileza iNOTARY

De esta manera, la compañía plantea una evolución desde la digitalización de procesos hacia la incorporación de inteligencia sobre esos procesos. El objetivo no es sustituir el criterio del escribano, sino reducir el volumen de tareas operativas y repetitivas para que el profesional pueda concentrarse en las decisiones que requieren conocimiento, interpretación y responsabilidad. Para Pires, se trata de una evolución natural de la profesión. "El notariado siempre evolucionó de la mano de sus herramientas: de la máquina de escribir a las primeras computadoras, de ahí a los procesadores de texto y después a los sistemas de gestión. La Inteligencia Notarial es el paso que sigue en ese camino", resume.

Un puente hacia el mercado inmobiliario

La segunda gran apuesta de iNOTARY es extender esta tecnología más allá de las escribanías. En este punto, Pires aporta una perspectiva particular: además de escribano, es desarrollador inmobiliario y trabaja con empresarios, corredores y agentes de la Patagonia. Esa experiencia le permitió identificar un segundo mercado que enfrenta problemas similares de información, documentación y coordinación. La aplicación desarrollada con Inteligencia Notarial ya está siendo adaptada para profesionales inmobiliarios. El objetivo es que corredores, agentes y desarrolladores puedan realizar consultas, preparar documentación y anticipar cuestiones legales y notariales antes de llegar a la escribanía.

La oportunidad es significativa. La Argentina cuenta con aproximadamente 8.300 registros notariales y un ecosistema inmobiliario mucho mayor, compuesto por inmobiliarias, corredores, agentes y desarrolladores. Para iNOTARY, conectar ambos mundos puede ampliar considerablemente el mercado potencial de la compañía. En ese sentido, la estrategia no consiste solamente en vender software a escribanos sino que busca construir una infraestructura tecnológica que acompañe una operación que comienza muchas veces en el mercado inmobiliario y termina en una escribanía.

iNOTARY es una legaltech argentina que busca transformar la gestión notarial a partir de una combinación de software, automatización e Inteligencia Notarial. Crédito: Gentileza iNOTARY.

Para los fundadores el principal desafío no es solamente tecnológico. La transformación digital de una escribanía también implica modificar hábitos de trabajo. La incorporación de IA requiere definir qué información se utiliza, cómo se controla, quién valida los resultados y qué tareas continúan bajo responsabilidad exclusiva del profesional. Por eso, iNOTARY plantea la Inteligencia Notarial como asistencia y no como reemplazo.

El próximo capítulo de la compañía será ampliar su presencia dentro del mercado argentino y consolidar el desembarco en real estate. En paralelo, sus fundadores evalúan una expansión regional, con Uruguay como uno de los primeros mercados posibles. La lógica de internacionalización tiene una particularidad: no se trata simplemente de traducir un software. Cada mercado tiene sus propias normas, prácticas, documentos y particularidades notariales. Por eso, la estrategia contempla adaptar la plataforma a cada jurisdicción. El objetivo final es que iNOTARY deje de ser solamente un sistema de gestión para convertirse en una infraestructura tecnológica especializada para profesionales del ecosistema jurídico-notarial e inmobiliario.