Durante décadas, el Mundial de fútbol fue el territorio exclusivo de las grandes cadenas de televisión. Los derechos de transmisión concentraban la audiencia, el negocio publicitario y la conversación deportiva. Pero la Copa del Mundo 2026 está dejando en evidencia que el consumo cambió: el partido sigue viéndose mayoritariamente por televisión, aunque la experiencia completa del evento se trasladó a YouTube, donde medios tradicionales, streamers y creadores compiten por la atención de millones de usuarios.
Los datos del último informe de SCi (Streaming de Contenidos de Iberoamérica), elaborado por Guillermo Nanni, muestran con claridad esa transformación. Durante los primeros siete días del Mundial, entre el 11 y el 17 de junio, los canales deportivos de YouTube registraron cientos de millones de reproducciones y dejaron una conclusión: el 68,9% de las visualizaciones correspondió a creadores nativos digitales, mientras que los medios tradicionales capturaron apenas el 31,1%.
Más que un ranking de audiencia, el estudio refleja un cambio estructural en el negocio de los medios deportivos.
El Mundial ya también se juega en YouTube
El gran protagonista del ranking fue CazéTV, el canal del brasileño Casimiro Miguel, que alcanzó 677 millones de visualizaciones en apenas una semana. La diferencia con el resto fue abrumadora ya que el segundo puesto, TUDN México, registró 71 millones, mientras que ESPN Fans quedó tercero con 62 millones.
Brasil lideró ampliamente el consumo deportivo en la plataforma con 779 millones de reproducciones, seguido por Argentina con 212 millones, México con 98 millones, España con 36 millones, el mercado hispano de Estados Unidos con 34 millones, Venezuela con 32 millones y Portugal con 19 millones.
Para Guillermo Nanni, editor del informe mensual de SCi, que releva más de 1.500 canales de YouTube de 22 países iberoamericanos, el fenómeno responde a un cambio profundo en la estrategia de distribución del propio torneo. "Una de las principales novedades de este Mundial es que YouTube ya no funciona solo como una plataforma de resúmenes, sino como parte del ecosistema oficial de cobertura", explica. Según detalla, la FIFA habilitó transmisiones en vivo, clips oficiales y contenido exclusivo, mientras una red global de creadores con más de 350 millones de suscriptores aporta acceso detrás de escena y experiencias que los medios tradicionales no suelen mostrar. "En la práctica, el Mundial se está viviendo a través de una combinación de televisoras, plataformas y creadores, reflejando cómo ha cambiado el consumo deportivo en la era digital", resume.
No es el fin de la televisión, sino una nueva distribución de la audiencia
Aunque los números de YouTube muestran un fuerte crecimiento de los creadores, Nanni descarta que el fenómeno implique el reemplazo de la televisión. "No creo que estemos ante un escenario de reemplazo, sino de complementariedad", sostiene. "La transmisión en vivo de los partidos sigue estando dominada por la televisión, pero plataformas como YouTube amplían la experiencia con contenidos que los medios tradicionales no suelen ofrecer, como acceso detrás de escena, interacción con los fanáticos, análisis en formatos breves y cobertura realizada por creadores".
La verdadera transformación, explica, ocurre alrededor del partido. "Lo que está cambiando no es quién transmite el partido, sino cómo las audiencias acompañan el evento antes, durante y después de cada encuentro. Cada vez más, el consumo deportivo se distribuye entre televisión, radio, redes sociales y plataformas digitales, donde cada formato aporta un valor diferente".
Ese cambio también modifica el negocio. Si durante décadas la competencia estuvo centrada en quién conseguía los derechos audiovisuales, hoy la disputa pasa por captar la atención del usuario durante todo el ciclo de consumo del evento.
Cuando las personas empiezan a competir con las marcas
Quizás el dato más llamativo del informe sea que los grandes ganadores ya no son únicamente las empresas de medios. Junto a ESPN, TyC Sports, DSports, TNT Sports, TV Azteca o DAZN aparecen creadores independientes capaces de construir audiencias comparables, e incluso superiores, a las de muchas marcas tradicionales.
Argentina ofrece uno de los casos más representativos con Davoo Xeneize. Durante la primera semana del Mundial, Davoo Xeneize Plus ingresó al Top 25 de canales deportivos de Iberoamérica con 9 millones de reproducciones. Sin embargo, ese resultado representa apenas una parte de un ecosistema mucho mayor.
Hoy Davoo administra tres canales oficiales en YouTube que reúnen más de 5,6 millones de suscriptores. Su principal canal, Davoo Xeneize Plus, suma 2,7 millones de seguidores; el canal dedicado a análisis y debates de fútbol alcanza otros 2,4 millones, mientras que el especializado en Boca Juniors supera los 535.000.
En conjunto, sus contenidos acumulan más de 646 millones de visualizaciones históricas, generan alrededor de 2,5 millones de reproducciones mensuales y continúan creciendo a un ritmo cercano a 13.000 nuevos suscriptores por mes.
Para Nanni, el éxito de Davoo sintetiza uno de los principales cambios del ecosistema digital. "Las audiencias ya no siguen solamente contenidos o programas, sino personas", afirma. En su visión, el público "no entra a YouTube a ver un formato determinado, sino a escuchar qué tiene para decir Davoo sobre el fútbol". Esa relación transforma al creador en "un creator-media más que un conductor tradicional", donde "el verdadero activo no es solo el contenido, sino el vínculo que construye con su audiencia". La cercanía, la autenticidad y el sentido de pertenencia terminan convirtiéndose en ventajas competitivas difíciles de replicar para las grandes estructuras periodísticas.
Los datos globales explican el fenómeno
Las conclusiones del informe de SCi encuentran respaldo en una investigación global realizada por Kantar para YouTube sobre hábitos de consumo de contenido. El estudio muestra que el 80% de los usuarios vuelve una y otra vez a los mismos creadores, mientras que el 64% dedica sesiones completas a consumir contenido de una sola figura.
Además, el 65% considera que los creadores generan comunidades que brindan un fuerte sentido de pertenencia, porcentaje que asciende al 79% entre los usuarios de la Generación Z. A su vez, el 75% considera que los creadores de YouTube son los más auténticos.
Estos datos ayudan a entender por qué un creador puede construir una relación más fuerte con su audiencia que una marca tradicional. El usuario ya no busca solamente información deportiva; también busca identificación, cercanía y una voz con la que comparte códigos y formas de vivir el fútbol.
El desafío para los medios tradicionales
El ranking demuestra que los medios históricos siguen teniendo un peso importante dentro del ecosistema digital. ESPN, TyC Sports, DSports, TNT Sports, TV Azteca, DAZN o AS continúan ocupando posiciones destacadas en YouTube. Sin embargo, la competencia dejó de producirse únicamente entre empresas periodísticas.
"Los medios tradicionales siguen dependiendo en gran medida de modelos de monetización heredados, mientras que los ingresos digitales todavía no alcanzan para sostener estructuras de costos pensadas para otra época", advierte Nanni. Esa tensión obliga a repensar no sólo la distribución del contenido, sino también la estructura del negocio.
Para el especialista, la adaptación pasa menos por abrir un canal en YouTube que por redefinir la propuesta de valor. "Los medios que logren identificar qué hacen mejor que nadie y desarrollar proyectos concretos, con objetivos y métricas propias, tendrán más posibilidades de encontrar modelos sostenibles", sostiene. Y concluye con una advertencia que resume el momento que atraviesa la industria: "Tan importante como la estrategia es el timing: saber cuándo y cómo dar el salto hacia nuevos formatos, productos o modelos de negocio".