Cecilia Valleboni Subeditora
En 2023, Francisco Vigo ejecutaba un bucle cotidiano: un script en Python extraía los datos de las nuevas pymes que se inscribían en Argentina a través del Boletín Oficial, ChatGPT organizaba la información no estructurada y una carta con un código QR salía automáticamente hacia los directores. Durante tres meses, su código fue responsable de abrir el 10% de las nuevas cuentas corporativas del país. Cobraba US$ 400 por lead, hasta que los propios bancos desarrollaron la tecnología de forma interna y le cancelaron el contrato.
Ese tropezón dejó un aprendizaje categórico para este economista formado en la Universidad de Buenos Aires (UBA): un envoltorio sobre la API de un tercero, sin barreras de entrada ni tecnología propia, no es un negocio sustentable. Sin embargo, la experiencia le dejó una certeza aún mayor. “Ahí me di cuenta de que you can just do things, podés simplemente hacer cosas sin pedir permiso”, recuerda Vigo. “Pensé: si en un fin de semana pude cambiar la forma en la que se hace la adquisición de pymes en Argentina, nos dimos cuenta de que podíamos cambiar la forma en la que se hace marketing a nivel global”.
Su trayectoria previa ya combinaba esa audacia con la ciencia de datos. Tras cursar un máster en España durante la pandemia de 2020 —donde terminó entregando trabajos desde un campo sin electricidad, cargando su MacBook con un panel solar y haciendo hotspot con el celular—, emigró a Londres. Allí trabajó en el gigante del gaming Miniclip, en la firma de analítica Sensor Tower y lideró el equipo de ciencia de datos de una fintech británica.
Tres años después, Vigo encabeza una de las historias de escala más veloces de la tecnología global. geoSurge, la deep-tech que cofundó en Londres junto al ingeniero Jons Mostovojs, acaba de cerrar una ronda seed de US$ 12 millones liderada por AlbionVC, con la participación de Play Ventures, Octopus Ventures, Celero Ventures, Boost Capital, Passion Capital y directivos de Google DeepMind y Microsoft AI.
La chispa en el gimnasio, un pub de Londres y la carta de 'Magic'
Tras dejar la relación de dependencia para emprender, Vigo se reencontró en Londres con un hobby de su infancia: los torneos del juego de cartas Magic: The Gathering. En un pub de Hackney Wick conoció a Jons, un destacado ingeniero especialista en programación funcional.
La epifanía del negocio ocurrió tiempo después de forma cotidiana, mientras entrenaba en el gimnasio. Tras ser advertido por un instructor de que necesitaba zapatillas de suela plana para levantar pesas, buscó opciones en Google y se encontró con un muro publicitario. “De los diez enlaces azules tradicionales, ocho eran anuncios de marcas que no conocía. Abrí ChatGPT, le pregunté lo mismo y me recomendó un modelo específico según mi nivel, dándome el enlace directo”, relata Vigo sobre ese momento de revelación. “Sentí un alivio enorme y dije: el descubrimiento de todos los productos y servicios va a estar mediado por la inteligencia artificial generativa. Este es el nuevo SEO”.
En enero de 2025, tras un hackathon improvisado de 24 horas y una presentación de solo ocho diapositivas bajo la premisa de "SEO para LLMs", salieron al mercado. El deck se volvió viral en Silicon Valley a través de DocSend. Tres semanas después, firmaban con Passion Capital, el legendario fondo que impulsó al unicornio fintech Monzo.
De ahí nació el nombre del emprendimiento. geoSurge no solo apela a la Generative Engine Optimization (GEO), sino a una carta homónima del universo Magic. Para agradecer el respaldo inicial, la empresa compró prácticamente todo el stock de esa carta en Europa para enviársela a sus más de 50 inversores, desatando una pequeña distorsión de mercado que hoy es mito interno bajo el canal #stonks.
Cambio en el SEO tradicional: "A medida que los modelos saben más, buscan menos"
La tesis central de geoSurge desmantela el enfoque tradicional del marketing digital. Mientras la industria busca optimizar la "recuperación" en tiempo real (retrieval y mención de fuentes), la compañía de Vigo apunta a la visibilidad paramétrica.
Para Vigo, gran parte del mercado se equivoca al pensar la visibilidad en IA como si fuera SEO tradicional o mero rastreo de citas. “A medida que los modelos de inteligencia artificial se vuelven más sofisticados, saben más y buscan menos”, argumenta el CEO de la firma. “La verdadera batalla no está en la superficie visible, sino en la capa profunda de representación: cómo el modelo aprende, recuerda y razona sobre una marca con el paso del tiempo”.
A través de su metodología propietaria, denominada Corpus Engineering™, la plataforma ayuda a grandes empresas y startups a dar forma a la memoria interna de los grandes modelos de lenguaje (LLMs) como ChatGPT, Claude y Gemini.
El desembarco en América Latina
La firma, que ya cuenta con un equipo de 40 personas distribuidas globalmente y su propio clúster de procesadores Nvidia para R&D, arranca su despliegue formal en la región impulsada por el idioma nativo. Tras consolidarse como Official Sponsor de los CMO LATAM Awards en México, la empresa presentó el primer Índice de Visibilidad de IA en español, un estudio basado en 700 consultas dentro de siete industrias clave, analizando más de 14.000 respuestas generadas entre ChatGPT y Gemini.
El estudio demuestra que los consumidores hispanohablantes ya no navegan por diez sitios web antes de tomar una decisión de compra; interactúan directamente con asistentes que recomiendan y jerarquizan empresas según su entendimiento interno.
De resolver la adquisición de clientes bancarios con un scraper artesanal en Buenos Aires a levantar la ronda más importante de su categoría en Europa, Vigo sintetiza el cambio de época que lidera: “Cada cambio de plataforma crea una nueva economía de visibilidad. La Web social creó la economía de creadores; la IA está creando una capa de representación totalmente nueva entre las empresas y los usuarios”.