Creó su propia marca de pelotas, compite con Adidas y Penalty y sedujo a Di María
Detectó un problema en sus propias canchas y lo transformó en un negocio millonario. Así nació Euro Paris, la marca argentina de pelotas que fabrica en plantas de primer nivel, desafía a Adidas y Penalty y llegó hasta Ángel Di María.

En el país del fútbol, el negocio de las pelotas no podía fallar. Eso pensó Ramiro Fabris cuando decidió crear Euro Paris, la marca argentina de balones que busca competir con gigantes internacionales como Adidas o Penalty.

“Desde los 18 años supe que iba a ser empresario. Empecé vendiendo celulares, después tuve un cyber y llegué a ser dueño de 37 canchas de fútbol. Pero había algo que no cerraba: gastaba muchísimo dinero en pelotas. Ahí decidí empezar a fabricarlas”, cuenta Fabris, socio fundador de la compañía.

Euro Paris nació con un objetivo claro: que cualquiera pudiera tener una pelota profesional y de calidad en su casa. Para lograrlo, Fabris se asoció con dos de las mejores fábricas del mundo —una en Pakistán y otra en Oriente—, las mismas que abastecen a ligas profesionales de fútbol y a la NBA.

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“Arranqué importando pelotas de alta calidad y logramos convertirnos en la pelota oficial de la Superliga y la licencia de la Copa América. Pero ese año llegó el Covid y se suspendió el futbol. Fue un freno inesperado, aunque después volvimos a tomar impulso”, recuerda el empresario, que hoy vende más de 35.000 pelotas por año.

Planes de crecimiento

La empresa factura más de US$ 1,5 millones anuales y apunta a triplicar ese número en 2026. “Vamos a sumar nuevas disciplinas, lo que nos permitirá multiplicar por tres la facturación”, explica Fabris, con el objetivo de alcanzar las 200.000 pelotas vendidas al año.

El desafío no es menor en un contexto complejo para el sector. “Hoy aparecieron muchas marcas nuevas a partir de la apertura de las importaciones. Lo que más nos golpea es la entrada indiscriminada de pelotas baratas, sin controles ni calidad, a precios ridículos. Así es imposible competir en igualdad de condiciones”, advierte.

Si bien no descarta producir en la Argentina, reconoce que el camino no es sencillo. “Traer tecnología de excelencia es caro y complejo. Hoy no hay máquinas en el país para fabricar una pelota nivel 10”, asegura.

Los precios de Euro Paris arrancan en $80.000 y pueden superar los $170.000. “Nuestra pelota estuvo en el Partido por la Paz en el que participó el papa Francisco. Tuvimos acercamientos con Messi y ahora Ángel Di María nos acompañó en uno de los spots publicitarios”, destaca Fabris. @@FIGURE@@

La marca trabaja con 11 clubes de Primera División en divisiones juveniles, colabora con 17 asociaciones de básquet y tiene presencia en el 60% del territorio nacional. “Nuestro principal canal de venta es el e-commerce”, reconoce. Además, la empresa ya opera en Estados Unidos y Uruguay.

El acercamiento con Di María

Ser rosarino ayudó. Ángel Di María, uno de los referentes de la selección argentina es hoy la cara más visible de Euro Paris. 

"Hicimos un spot juntos; el Fideo hizo una donación histórica al Club Atlético El Torito, la institución barrial que lo vio dar sus primeros pasos en el fútbol. Entregamos 26 pelotas profesionales, la misma que representan la cifra que el club acordó con Rosario Central su pase en 1995”, contó Fabris. @@FIGURE@@

El vínculo fue sencillo porque Euro Paris es la pelota oficial de la liga de Rosario. “Nacimos en esta ciudad y representamos el futbol aquí”, explicó.