Costantini reactiva en Catalinas su ambicioso proyecto de oficinas de US$ 400 millones
Lo anunció en 2019 como uno de los mayores desarrollos corporativos de la Ciudad, pero la pandemia frenó su ejecución. Tras analizar una reconversión residencial, Consultatio vuelve a poner el foco 100% en oficinas ante la recuperación de la demanda por espacios premium.

Consultatio reactiva uno de sus proyectos más ambiciosos. Eduardo Costantini, fundador y CEO de la desarrolladora, anunció que vuelve a poner el foco en el mercado de oficinas en Catalinas ante la llegada de empresas internacionales y una renovada demanda por espacios corporativos premium.

La recuperación del mercado corporativo volvió a poner en agenda uno de los proyectos inmobiliarios más ambiciosos de la Ciudad de Buenos Aires. Siete años después de presentar una inversión de US$ 400 millones para desarrollar un complejo de oficinas en Catalinas y cuatro años después de haber decidido reconvertirlo hacia un esquema residencial por el impacto de la pandemia, Consultatio trabaja para reactivar la iniciativa con foco nuevamente en espacios corporativos.

Fue el propio Eduardo Costantini quien adelantó los planes, entrevistado por Mali Vazquez, directora ejecutiva de CEDU+AEV, en el Coloquio de Acceso a la Vivienda organizado por la cámara en BATEV. "Vemos que en la zona de Catalinas, en edificios de buena calidad, no hay prácticamente nada. Vemos una oportunidad", afirmó el empresario.

El desarrollo se levantará sobre los terrenos que la compañía adquirió al Estado nacional entre 2017 y 2018, ubicados sobre la avenida Madero, entre el boulevard Cecilia Grierson y la calle San Martín. En total, Consultatio posee allí 92.000 metros cuadrados propios para desarrollar.

Según explicó Costantini, la empresa evalúa avanzar con una primera torre de aproximadamente 30.000 m2 destinada a oficinas. "Haríamos un edificio de 30.000 metros cuadrados. Y depende de cómo venga la demanda haríamos una segunda torre. Estamos evaluando lanzarlo en los próximos meses", señaló el empresario.

El proyecto de Catalinas se anunció en 2019 pero nunca se concretó (Gentileza Consultatio)

La decisión implica un nuevo cambio de rumbo para un proyecto que se convirtió en un reflejo de las transformaciones que atravesó el mercado inmobiliario corporativo en los últimos años.

De oficinas a viviendas 

El proyecto fue presentado originalmente en junio de 2019, cuando Consultatio anunció una inversión de US$ 400 millones para desarrollar más de 150.000 m2 en el Paseo del Bajo. Con el nombre Catalinas Río, la iniciativa contemplaba dos grandes torres de oficinas conectadas entre sí, junto con espacios comerciales, culturales y recreativos.

La apuesta se apoyaba en los terrenos que la desarrolladora había adquirido en las subastas impulsadas por la Agencia de Administración de Bienes del Estado. En ese proceso, Consultatio se quedó con las parcelas 5, 6 y 7 por más de US$ 140 millones.

Sin embargo, pocos meses después llegó la pandemia y con ella una transformación profunda en la forma de trabajar. La expansión del home office, los esquemas híbridos y el aumento de la vacancia en los edificios corporativos obligaron a revisar numerosos proyectos.

En 2022, la compañía decidió volver a foja cero y replantear completamente el emprendimiento. La idea original de construir uno de los complejos de oficinas más grandes del país fue reemplazada por una propuesta residencial, en línea con las nuevas tendencias que comenzaban a ganar espacio en el mercado.

El mercado de oficinas

Cuatro años después, el escenario volvió a cambiar. Según el último informe de CBRE, el mercado de oficinas comenzó 2026 con signos claros de recuperación. Durante el primer trimestre, la vacancia descendió a 14,9%, perforando el umbral del 15% y consolidando una tendencia de mejora sostenida respecto de los años posteriores a la pandemia.

Eduardo Costantini frente a desarrolladores en Batev (Gentileza prensa Batev)

Al mismo tiempo, la absorción neta alcanzó los 19.405 metros cuadrados, mientras que la incorporación de nueva oferta fue limitada: apenas ingresaron 3.850 m2 al mercado durante el período. Esta combinación permitió seguir reduciendo la superficie disponible.

La demanda, además, se concentra cada vez más en edificios de alta calidad y ubicaciones consolidadas. Puerto Madero registra una vacancia de apenas 8,2%, mientras que el corredor Libertador GBA se ubica en 9,8%. En contraste, Microcentro todavía muestra niveles cercanos al 25%, reflejando la creciente segmentación del mercado.

Es precisamente en ese segmento premium donde Costantini identifica una oportunidad. La escasez de espacios corporativos de calidad en Catalinas, sumada a la baja incorporación de nueva oferta durante los últimos años, aparece como uno de los principales motores detrás de la reactivación del proyecto.

La apuesta tampoco resulta novedosa para el empresario. A través de Consultatio, Costantini desarrolló algunos de los edificios corporativos más emblemáticos de la Ciudad, entre ellos Catalinas Plaza, Alem Plaza y la Torre BBVA, inaugurada en 2017.

Ahora, con un mercado que comienza a dejar atrás los temores que instaló la pandemia sobre el futuro de las oficinas, el empresario vuelve a poner el foco en un segmento que parecía haber quedado en pausa. Y lo hace retomando uno de los proyectos más ambiciosos de su historia, allí donde hace apenas cuatro años había decidido cambiar completamente de rumbo.