Belén Fernández Forbes Staff
El grupo danés BestSeller, que ya había anunciado su desembarco en la Argentina, acaba de firmar una alianza con Grupo One, liderado por el empresario Manuel Antelo, para concretar su llegada al país antes de fin de año.
Con una inversión de US$ 50 millones, el holding, dueño de marcas como Only, Jack & Jones y Balmohk, proyecta al menos siete aperturas durante el próximo año y un total de 40 tiendas en un plazo de cinco años.
Según adelantaron a Forbes a comienzos de año, la primera apertura será en la Avenida Santa Fe en septiembre próximo. Allí abrirá una tienda de Jack & Jones y otra de la marca Only.
Mientras ya se está gestando otras aperturas en los shoppings para el segundo semestre. “Vamos a abrir tres locales en simultáneo en Unicenter, del Grupo Cencosud. Serán tiendas grandes, con un promedio de 1.000 metros cuadrados”, explicó Andrés Contreras, CEO de BestSeller para España, Portugal y Latinoamérica. @@FIGURE@@
En términos de empleo, el proyecto prevé la generación de aproximadamente 100 puestos de trabajo directos durante el primer año, con una proyección de crecimiento hasta 500 empleos en los próximos cinco años, acompañando la expansión de la red de tiendas.
El desembarco se da de la mano de Grupo One, integrado por Manuel Antelo, Pedro Aguirre Saravia y Sabine Mulliez, los mismos que trajeron en 2025 a la cadena francesa Decathlon a la Argentina.
La figurita difícil
Fundada en 1975 en Dinamarca, BestSeller es una empresa global que combina moda, tecnología y una cultura corporativa basada en su visión “One World, One Philosophy, One Family”. Actualmente comercializa sus productos en más de 90 países y cuenta con alrededor de 3.100 tiendas propias en 47 mercados, consolidándose como uno de los principales grupos de moda a nivel internacional.
Argentina se había convertido en la “figurita difícil” para el grupo. “Tenemos más de 600 locales en Latinoamérica. Somos muy fuertes en la región, con un centro de distribución en Panamá. El único país en el que nos faltaba desembarcar era la Argentina”, contó Contreras.
Para el ejecutivo, el contexto actual resulta clave. “La apertura de las importaciones, el cambio de gobierno y la estabilidad económica nos impulsan a apostar por la Argentina. Creemos que las marcas van a funcionar muy bien con el consumidor local, que ya conoce nuestras prendas por Uruguay y Chile”, agregó. @@FIGURE@@
Casi la totalidad de las prendas del grupo se produce en Asia. Sin embargo, con el desembarco en el país, la compañía evalúa fabricar algunas categorías en la Argentina. “Creemos que en todo lo que respecta a algodones, como remeras, camisetas y jeans, podemos producir localmente para ser más competitivos. Todavía no lo tenemos cerrado, pero lo estamos evaluando”, explicó Contreras.
Las tres marcas son reconocidas, sobre todo, por sus camperas. “Estas prendas las vamos a importar, pero la idea es implementar una estrategia que combine importación y producción nacional”, concluyó.