Datos clave
El usuario de Polymarket conocido como “The Spirit of Ukraine”, que ocupa el puesto N.º 68 en la plataforma de predicciones y registra una tasa de aciertos del 59%, apostó US$178.574 a la opción “No”, con una probabilidad implícita del 89,6%, este miércoles por la mañana, según los datos del mercado.
La apuesta es, por lejos, la mayor realizada sobre la posibilidad de que se alcance un acuerdo nuclear y representa casi la mitad del valor de las operaciones realizadas durante las últimas 24 horas.
Se apostaron US$ 15,5 millones sobre el mismo tema. La opción “No” se ubicaba alrededor del 90% en Polymarket, lo que significa que los operadores, en conjunto, asignan apenas un 10% de probabilidades a que se concrete un acuerdo nuclear antes de fin de año. A comienzos de este mes, esa probabilidad era del 30%.
Wan123, un usuario que obtuvo casi US$ 1,2 millones en ganancias en Polymarket, es el mayor apostador por la opción “Sí”: compró 100.000 contratos por un valor de US$100.132.
El dato
US$7,7 millones. Esa es la cantidad de dinero que “The Spirit of Ukraine” ha depositado en Polymarket a lo largo de su trayectoria. Según Polymarket, el usuario mantiene 105 posiciones abiertas, ha obtenido US$4,1 millones en ganancias y registra US$1,9 millones en pérdidas, lo que arroja una ganancia neta de US$2,3 millones.
Dato sorprendente
La cartera de “The Spirit of Ukraine” en Polymarket acumula una ganancia de aproximadamente 185% en los últimos 30 días.
Contexto
Un alto el fuego de 60 días entre Estados Unidos e Irán, que en gran medida se desmoronó, expiró el lunes después de semanas de enfrentamientos por el control del estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 25% del comercio marítimo mundial de petróleo.
Un alto funcionario iraní dijo el lunes a Reuters que el país estaba adoptando una postura militar “totalmente ofensiva” debido al estancamiento de las negociaciones de paz.
El presidente Donald Trump afirmó el martes que “no hay conversaciones ni negociaciones en curso, ni están previstas” con la República Islámica de Irán, contradiciendo las declaraciones del enviado especial Jared Kushner, quien había señalado que las conversaciones eran “probablemente más sólidas” que nunca.