Masoud Pezeshkian reclamó a Washington que retomara los compromisos pactados en junio. El mensaje llegó tras nuevos ataques en el estrecho de Ormuz y una respuesta iraní con misiles balísticos.
Irán elevó la presión sobre una de las rutas energéticas más sensibles del planeta al incorporar 45 buques a una lista negra por presuntas infracciones a sus reglas para cruzar el estrecho de Ormuz. Teherán advirtió que las embarcaciones señaladas podrían recibir multas, quedar detenidas e incluso perder sus cargamentos, una amenaza que vuelve a poner bajo tensión el flujo mundial de petróleo y gas.
El portaaviones USS Abraham Lincoln comenzó este jueves su regreso a San Diego tras más de 250 días consecutivos en el mar, según informó The New York Times, citando a un funcionario estadounidense. La nave había quedado en el centro de denuncias por una supuesta crisis de salud mental y el deterioro de las condiciones a bordo, cuestionamientos que Donald Trump desestimó días antes de que otro buque llegara para reemplazarla.
Un misterioso operador de Polymarket, con un historial de operaciones exitosas, apostó casi US$ 179.000 a que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo nuclear fracasarán antes de fin de año, en momentos en que las conversaciones de paz entre ambos países se encuentran estancadas después de casi seis meses de guerra.
En una comunicación con Fox News, Donald Trump amenazó con bombardear a Omán si se interpone en el conflicto con Irán. Poco antes, había advertido que Estados Unidos podría anexar el estrecho de Ormuz. Otra vez, incertidumbre para la economía global.
La caída del petróleo alivió a los inversores, aunque Torsten Slok, economista jefe de Apollo, cree que puede recalentar más la economía de EE.UU. y empujar a la Fed a subir las tasas.
Un alto el fuego de 60 días entusiasma a los mercados, pero los daños en la infraestructura energética y las dudas sobre el pacto mantienen bajo presión al crudo.
El mercado empieza a dejar atrás la idea de una crisis breve y los activos tradicionales ya no ofrecen las mismas respuestas ante un escenario marcado por el petróleo caro y tasas de interés más rígidas.
El presidente de Estados Unidos anunció que mantendrá la suspensión de ataques militares contra Irán más allá del vencimiento de este miércoles, aunque ordenó continuar con el bloqueo naval y financiero.
La Casa Blanca y Teherán sumaron otra señal de choque en el estrecho de Ormuz, mientras el Brent superó los US$ 96 por barril y el mercado ajustó precios ante el temor de nuevas trabas marítimas.
El presidente Donald Trump, afirmó que accedía a la petición del primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, y retrasó "el bombardeo y el ataque a Irán durante un período de dos semanas", horas antes de la fecha límite que había fijado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, mientras amenazaba con aniquilar a "toda una civilización".
Ali Akbar Velayati avisó que una represalia de Washington podría cortar otra vía clave para la energía y golpear al comercio global. La señal suma tensión mientras Ormuz sigue bajo presión.