Un alto el fuego de 60 días entusiasma a los mercados, pero los daños en la infraestructura energética y las dudas sobre el pacto mantienen bajo presión al crudo.
El mercado empieza a dejar atrás la idea de una crisis breve y los activos tradicionales ya no ofrecen las mismas respuestas ante un escenario marcado por el petróleo caro y tasas de interés más rígidas.
El presidente de Estados Unidos anunció que mantendrá la suspensión de ataques militares contra Irán más allá del vencimiento de este miércoles, aunque ordenó continuar con el bloqueo naval y financiero.
La Casa Blanca y Teherán sumaron otra señal de choque en el estrecho de Ormuz, mientras el Brent superó los US$ 96 por barril y el mercado ajustó precios ante el temor de nuevas trabas marítimas.
El presidente Donald Trump, afirmó que accedía a la petición del primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, y retrasó "el bombardeo y el ataque a Irán durante un período de dos semanas", horas antes de la fecha límite que había fijado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, mientras amenazaba con aniquilar a "toda una civilización".
Ali Akbar Velayati avisó que una represalia de Washington podría cortar otra vía clave para la energía y golpear al comercio global. La señal suma tensión mientras Ormuz sigue bajo presión.