SpaceX presentó su formulario S-1 y activó la que podría convertirse en la mayor salida a bolsa en la historia de Estados Unidos. La compañía apunta a cotizar en el Nasdaq con el símbolo SPCX, una valuación estimada en US$ 1,75 billones , según Reuters, y una recaudación de hasta US$ 75.000 millones. Con ese debut, ingresaría al mercado al nivel de Apple y Nvidia.
La empresa de Elon Musk dejó de ser solo una firma de lanzamientos espaciales. Hoy opera como un grupo diversificado, sostenido por infraestructura orbital, la conectividad de Starlink y el negocio de IA de xAI, integrado recientemente, con modelos económicos y riesgos propios.
La salida a bolsa de SpaceX abre la puerta a repasar su historia, sus cifras clave, las valuaciones de compañías comparables y los posibles escenarios posteriores a la oferta pública inicial. También pone bajo la lupa las alternativas que los pequeños inversores deberían evaluar antes de que las acciones de SPCX empiecen a cotizar.
La historia de SpaceX empezó en 2002, cuando Elon Musk fundó la compañía con una meta ambiciosa. Quería reducir de forma drástica el costo de acceso al espacio y, en el largo plazo, convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria. En ese recorrido, la empresa marcó avances clave para la industria espacial.
En 2008, logró que el primer cohete de combustible líquido financiado con capital privado alcanzara la órbita. En 2012, concretó la primera entrega privada de carga a la ISS. Entre 2015 y 2017, consiguió el primer aterrizaje y reutilización de un propulsor de clase orbital.
La propiedad de SpaceX todavía está muy concentrada. Musk controla cerca del 42% del capital y alrededor del 85% del poder de voto. La salida a bolsa abrirá por primera vez una puerta directa para los inversores públicos, que hasta ahora solo podían acceder al negocio mediante mercados secundarios privados y algunos fondos alternativos.
Cuándo saldrá SpaceX a bolsa
SpaceX presentó un borrador confidencial de registro ante la SEC el 1° de abril de 2026 y luego publicó su formulario S-1 el 20 de mayo. Ese documento funciona como el prospecto preliminar de la oferta: allí la compañía detalla su negocio, sus riesgos, sus cifras financieras y las condiciones generales de la operación.
A partir de esa presentación, el calendario tentativo prevé que la compañía inicie a comienzos de junio el roadshow, es decir, la ronda de reuniones con inversores institucionales para medir demanda antes de salir a bolsa. Luego, la fijación del precio de la acción está prevista para el 11 de junio y el debut bursátil, para el 12 de junio de 2026.
De todos modos, los plazos todavía podrían cambiar. La SEC podría pedir información adicional, la empresa y los bancos colocadores podrían extender las reuniones con inversores o las condiciones de mercado podrían obligar a postergar la operación.
Según un documento presentado el miércoles, SpaceX informó que pondrá a la venta 555 millones de acciones y proyecta un precio de salida a bolsa de US$ 135 por acción.
Métricas clave
• Bolsa de cotización: Nasdaq y Nasdaq Texas
• Símbolo bursátil: SPCX
• Valoración objetivo: alrededor de US$ 1,75 billones .
• Capital previsto a recaudar: hasta US$ 75.000 millones.
• Ingresos más recientes, año fiscal 2025: US$ 18.670 millones.
Las proyecciones mencionadas en esta nota —incluidas las estimaciones de ingresos y EBITDA de SpaceX, los posibles ingresos y suscriptores de Starlink, la evolución de los costos de lanzamiento, la valuación estimada de la OPV, una eventual inclusión en el S&P 500, la posible compra forzosa de acciones por entre US$ 300.000 millones y US$ 400.000 millones, las acciones en circulación y una eventual entrada de SpaceX al grupo de las “Mag 8”— deben leerse como escenarios de referencia y supuestos de trabajo, no como datos confirmados por la compañía.
A la fecha de publicación, SpaceX no confirmó públicamente una valuación para su oferta pública inicial.
Qué hay que saber antes de la salida a bolsa de SpaceX
Los factores que siguen concentraron la atención de los inversores institucionales. Entre ellos aparecen el modelo de tres motores, la valuación frente a las grandes tecnológicas y Rocket Lab, el cuadro de ingresos, la gobernanza y la mirada de los analistas. La comparación con compañías similares permite ubicar a SpaceX frente al único caso comparable de lanzamientos en el mercado público.
El imperio de tres motores
Los inversores no compran un solo negocio. Compran tres, cada uno con economías, plazos y ventajas competitivas distintas; por eso, la suma de las partes es la única forma sensata de leer el múltiplo. Los lanzamientos son la ventaja competitiva estratégica: Falcon 9 es el sistema orbital más usado y de menor costo de la historia, con Starship camino a una reducción de costos de entre 60 y 80 veces.
Starlink, con más de 10 millones de suscriptores, US$ 11.390 millones en ingresos en 2025 y márgenes EBITDA superiores al 60%, es el motor de caja que financia Starship y las pérdidas de IA. xAI, adquirida por SpaceX en una fusión de acciones en febrero de 2026 y respaldada por un acuerdo de nube con Anthropic por US$ 1.250 millones al mes, rescindible con un preaviso de 90 días, es el motor de opciones.
Valoración estimada de SpaceX
Con una valuación de US$ 1,75 billones, SpaceX cotizaría a cerca de 94 veces los ingresos de 2025 y a unas 73 veces las estimaciones consensuadas para 2026, que van de US$ 22.000 millones a US$ 24.000 millones. Es una cifra extraordinaria, pero no una excepción dentro del sector de lanzamientos espaciales. La referencia es Rocket Lab (Nasdaq: RKLB), la única otra empresa estadounidense de lanzamientos orbitales que cotiza en Bolsa, que cerró mayo de 2026 con una capitalización de mercado cercana a US$ 78.600 millones e ingresos por US$ 602 millones en 2025, lo que representa unas 131 veces sus ventas.
Según ese criterio, SPCX, a 94 veces, resulta más barata, y la diferencia operativa es amplia: equivale a unas 31 veces los ingresos de Rocket Lab, suma más de 650 misiones orbitales con una tasa de éxito superior al 99% y cuenta, además, con un negocio rentable de Starlink y una operación de IA a escala de gigavatios que Rocket Lab no tiene. La marca multiplicó por más de cuatro su valor en menos de un año: cerca de US$ 400.000 millones a mediados de 2025, US$ 1,25 billones en la fusión con xAI en febrero de 2026 y US$ 1,75 billones ahora, una evolución que refleja más las expectativas que los fundamentos de 2025. Cerca del 30% de las acciones en circulación está reservado para inversores minoristas.
Cifras de ingresos más recientes y perspectivas
SpaceX reportó ingresos por US$ 18.670 millones en 2025, por encima de los cerca de US$ 14.100 millones de 2024, con un crecimiento del 33% sobre una base grande. Starlink aportó US$ 11.390 millones y US$ 4.420 millones en ingresos operativos; el negocio de lanzamientos generó cerca de US$ 4.100 millones, frente a una pérdida deliberada de US$ 657 millones por I+D de Starship; y el segmento de IA sumó alrededor de US$ 3.200 millones, contra una pérdida de US$ 6.400 millones. La pérdida neta GAAP fue de US$ 4.940 millones, con un déficit acumulado de US$ 41.300 millones al 31 de marzo de 2026, aunque el EBITDA ajustado alcanzó un saldo positivo de US$ 6.600 millones. Los analistas proyectan ingresos para 2026 de entre US$ 22.000 millones y US$ 24.000 millones.
El singular modelo de gobierno de Elon Musk
Musk tendrá los cargos de fundador, CEO, director de tecnología y presidente el día de la salida a Bolsa, y conservará cerca del 85% del poder de voto sobre alrededor del 42% del capital social mediante una clase de acciones con supervoto. SpaceX cotizará como "empresa controlada" según las normas del Nasdaq, exenta de ciertos requisitos de directores independientes, y el formulario S-1 revela un bono por desempeño de hasta 1.000 millones de acciones adicionales atado a hitos como una colonia en Marte con un millón de habitantes. Los dueños de Tesla conocen la contrapartida: el control concentrado dio resultados extraordinarios, pero también abrió disputas sobre la gobernanza. Si la prima por una empresa liderada por su fundador justifica el descuento, será una decisión de cada inversor.
Lo que dijeron los analistas sobre el potencial de SpaceX
Los alcistas sostienen que la estructura de tres motores justifica la valuación principal y ubican cada vez más a SpaceX como una posible incorporación al "Mag 8", por el crecimiento de alto margen de Starlink y la economía de expansión de mercado de Starship. Los bajistas responden que el múltiplo histórico no tiene precedentes a esta escala, con una capitalización de mercado mayor que Meta e ingresos menores que Macy's; que el gasto trimestral de cerca de US$ 2.500 millones del segmento de IA podría presionar el flujo de caja libre durante años; y que la afirmación de un mercado total direccionable de US$ 28,5 billones con el 93% en IA, es ambiciosa.
Valoraciones potenciales tras la salida a Bolsa
El precio al que cotice SPCX después del primer día será una cuestión distinta de su precio inicial, y los mercados de predicción ya valoran la salida a Bolsa muy por encima del objetivo de US$ 1.750 miles de millones
El argumento estructural más fuerte a favor del alza es su ingreso al índice. Cuando Tesla entró al S&P 500 en diciembre de 2020, los fondos pasivos tuvieron que comprar acciones por cerca de US$ 78.000 millones, que subieron casi un 57% entre el anuncio y la inclusión. SpaceX podría superar con amplitud esa cifra. Con una valuación de US$ 1,75 billones, representaría alrededor del 2% del peso del S&P 500, lo que implicaría una demanda pasiva obligatoria de entre US$ 300.000 millones y US$ 400.000 millones, frente a acciones disponibles para operar de entre US$ 50.000 millones y US$ 75.000 millones.
El problema está en los tiempos: la inclusión en el S&P suele exigir un período de 12 meses y cuatro trimestres consecutivos de ganancias positivas, requisitos que SPCX todavía no cumple. Según trascendió, S&P Dow Jones Indices exploró una "excepción para megacapitalizaciones". Esto convierte al S&P en la mayor fuente de demanda forzada, pero también en la que más demora en llegar.
La fuerza más inmediata podría ser el Nasdaq-100. A diferencia del S&P 500, no exige antigüedad y, según trascendió, SpaceX puso como condición para cotizar en esa Bolsa su inclusión temprana en el Nasdaq-100. Esa vía rápida podría activar compras pasivas forzadas pocos días después del debut, no meses más tarde. Con una ponderación aproximada del 5% sobre cerca de US$ 0,5 billones en activos que siguen el índice, eso implica una demanda obligatoria del orden de US$ 25.000 millones sobre una flotación inicial reducida, justo en el período en el que los mercados de predicción ven el rango de valuación más amplio. La cifra absoluta es menor que la del S&P, pero la velocidad es lo que pesa: llega cuando la flotación es más acotada. Un tercer vector, los índices FTSE Russell US, sumaría otra ola de demanda ligada al índice en la recomposición, que se agrega al primer año de cotización.
En contra, aparecen dos presiones de oferta. El vencimiento del período de bloqueo estándar de 180 días suele introducir una oferta interna significativa: una canasta de 15 OPI comparables con múltiplos altos registró una ganancia máxima promedio del 132% antes del período de bloqueo, seguida por una caída del 59% después. Además, el enorme tamaño de la operación implica que deben colocarse US$ 75.000 millones en acciones; aun con una asignación minorista del 30%, la cartera institucional sería la mayor en la historia de las OPI estadounidenses, y la salida de un solo asignador durante la comercialización puede comprimir rápido el rango.
Riesgos de invertir en la posible salida a Bolsa de SpaceX
El formulario S-1 enumera más de 70 páginas de factores de riesgo. Los más relevantes son el riesgo de ejecución de Starship, que apunta a entregar carga útil orbital en la segunda mitad de 2026 tras una serie de explosiones; el riesgo regulatorio por las licencias de la FAA, el espectro de la FCC y el escrutinio del CFIUS sobre los despliegues de Starlink en el exterior; y el riesgo político ligado al perfil del CEO y a la contratación federal. También pesan el déficit acumulado de US$ 41.300 millones, la dilución por futuros aumentos salariales, la cláusula de rescisión de 90 días de Anthropic y la concentración de clientes en el Departamento de Defensa, la NASA y Anthropic.
¿Pueden los inversores comprar acciones de SpaceX antes de su salida a Bolsa?
El acceso se reduce a medida que se acerca la fecha de la salida a Bolsa, y la mayoría de las vías queda restringida a inversores acreditados. Las plataformas secundarias privadas, como Forge Global, Hiive, EquityZen y Nasdaq Private Market, permiten a inversores acreditados comprar acciones existentes a empleados y primeros patrocinadores, por lo general con mínimos de seis cifras y comisiones de plataforma superiores al 5%. Además, esas acciones tienen un período de bloqueo estándar de 180 días después de la salida a Bolsa, por lo que los compradores no pueden vender durante el tramo en el que históricamente las OPI tuvieron mejor rendimiento.
La opción más práctica para inversores no acreditados es un fondo registrado que ya tenga acciones de SpaceX, como XOVR, ARK Venture Fund (ARKVX), Destiny Tech100 (NYSE: DXYZ) o Baron Partners Fund (BPTRX), aunque existen comisiones y condiciones. Hay dos alternativas más específicas: programas de acciones reservadas a través del sindicato de la OPI, con una asignación minorista del 30% mediante intermediarios como Robinhood y SoFi Invest, y coinversión directa en vehículos de propósito especial (SPV) para compradores calificados. Los vehículos públicos mantienen la liquidez durante los primeros 180 días; los fondos secundarios privados y los SPV, no.
Cómo comprar acciones y opciones de inversión de SpaceX
Una vez que SPCX empiece a cotizar el 12 de junio de 2026, los inversores minoristas podrán comprar acciones a través de cualquier bróker estadounidense tradicional, como Fidelity, Schwab, Vanguard, Robinhood o Interactive Brokers, igual que con cualquier acción del Nasdaq.
Sin embargo, los inversores minoristas pueden acceder a SpaceX antes de su salida a Bolsa mediante un ETF o un fondo común de inversión. Muchos prefieren una exposición diversificada a través de vehículos que ya tienen acciones de SpaceX, aunque cada uno presenta comisiones, liquidez y requisitos de acreditación muy distintos.
Tengo vínculos con Babson College, ERShares, el ETF XOVR y el índice Entrepreneur 30 Total Return (ER30TR). El propósito de este artículo es brindar información objetiva. Sin embargo, los lectores deben tener en cuenta que podría tener un interés financiero en el tema tratado.
Como ocurre con cualquier inversión en acciones, los inversores deben analizar cuidadosamente todas las alternativas junto con un asesor financiero calificado antes de tomar una decisión de inversión. Las inversiones en capital privado, como las que mantiene XOVR, pueden implicar riesgos adicionales, entre ellos una liquidez limitada, en comparación con las acciones tradicionales que cotizan en Bolsa. Es importante considerar estos factores y consultar con un profesional capacitado al evaluar si este tipo de inversión se ajusta al perfil y la tolerancia al riesgo de cada inversor.
A continuación, se presenta una lista representativa de las alternativas para invertir en SpaceX antes de su salida a Bolsa:
La salida a Bolsa de SpaceX es la más importante en EE.UU. en una generación: un debut en el Nasdaq con una valuación de US$ 1,75 billones bajo el ticker SPCX, respaldado por ingresos de US$ 18.670 millones en 2025, impulsado por un negocio rentable como Starlink y afectado por una pérdida neta de US$ 4.940 millones, derivada principalmente de la inversión en IA. La estructura de tres motores —lanzamientos, conectividad e IA— es la forma más útil de entender qué están comprando los inversores.
Los mercados de predicción sugieren valuaciones posteriores a la salida a Bolsa de US$ 2 billones y, en términos de relación precio-ventas, SPCX, con 94 veces, es más barata que Rocket Lab, con 131 veces. El control absoluto de Musk, el déficit acumulado de US$ 41.300 millones y un múltiplo histórico sin precedentes son factores que los inversores deben considerar antes de decidir cómo participar.
*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com