La acción de Stellantis trepó un 15% en Wall Street durante la rueda del miércoles, luego de que el fabricante de Jeep, Ram, Peugeot y Fiat informara sus resultados del tercer trimestre y confirmara sus objetivos financieros. El repunte contrastó con las dificultades que enfrenta la compañía en el mercado argentino, donde decidió suspender temporalmente actividades industriales y adelantar las vacaciones de parte de su personal.
El movimiento bursátil respondió a las señales de mejora en los resultados operativos y a la expectativa de que las medidas de eficiencia contribuyan a recuperar la rentabilidad. Sin embargo, el papel todavía acumulaba una caída cercana al 57% en lo que iba del año, reflejo de los desafíos que enfrenta el grupo a escala global.
Los resultados que impulsaron a Stellantis en Wall Street
Durante el tercer trimestre, Stellantis registró ingresos por 37.600 millones de euros, un incremento interanual del 1% que superó las previsiones del mercado. El resultado operativo ajustado alcanzó los 256 millones de euros, frente a los 90 millones del mismo período de 2025.
La pérdida neta se redujo a 453 millones de euros, frente al rojo de 4.532 millones registrado un año antes. Aunque las cifras mostraron una mejora significativa, la generación de caja industrial continuó bajo presión: el flujo de fondos fue negativo en 4.000 millones de euros durante el trimestre.
El director ejecutivo, Antonio Filosa, ratificó las proyecciones para 2026, que contemplan un crecimiento de los ingresos de un dígito medio y un margen operativo ajustado positivo de un dígito bajo. La compañía también mantuvo su expectativa de alcanzar un flujo de caja industrial positivo en 2027.
Otro factor que alentó a los inversores fue el programa de reducción de costos. Stellantis espera implementar antes de fin de año al menos el 40% de su objetivo de eficiencias recurrentes por 6.000 millones de euros. La estrategia forma parte de un plan más amplio para recuperar competitividad y mejorar el desempeño de sus principales marcas.
No obstante, los resultados mostraron diferencias regionales. América del Norte volvió a terreno positivo, con un beneficio operativo ajustado de 64 millones de euros, mientras que Europa registró una pérdida de 311 millones, afectada por la presión sobre los precios y la competencia.
El ajuste en las plantas argentinas y la presión competitiva
Mientras los inversores celebraron las señales de recuperación global, la operación local de Stellantis enfrenta un escenario más complejo. La empresa frenó la actividad en su fábrica de El Palomar, donde produce los Peugeot 208 y 2008, y prevé retomar las operaciones el 18 de enero de 2027, según fuentes gremiales citadas por Infobae.
La decisión también alcanzó al complejo de Ferreyra, en Córdoba, donde se fabrican las pick-ups Fiat Titano y Ram Dakota. Allí, los ajustes responden principalmente a las dificultades para colocar vehículos en el exterior. En cambio, la producción del Fiat Cronos continuará según los cronogramas previstos.
La compañía adelantó las vacaciones de parte de sus trabajadores y modificó los turnos para adecuar el volumen de fabricación al nivel de ventas y al stock acumulado. Según fuentes de la empresa, habrá suspensiones, pero no despidos.
El trasfondo incluye una mayor competencia de vehículos importados, tanto de marcas chinas como de modelos fabricados en Brasil. Herlander Zola, presidente de Stellantis para América del Sur, advirtió recientemente que la empresa podría trasladar producción entre sus plantas argentinas o incluso cerrar una o ambas instalaciones, dependiendo de las condiciones del mercado y la competitividad.
El ejecutivo también señaló que la participación de Peugeot en el mercado argentino cayó del 9% del año pasado a cerca del 5%. La compañía emplea aproximadamente a 5.000 personas en sus plantas locales, por lo que una profundización del ajuste tendría consecuencias potenciales sobre los proveedores y el empleo industrial.