Guillermo Dietrich, sobre el gobierno de Milei: “Son héroes o no pueden salir a la calle”
El exministro de Transporte de Macri, candidato recurrente a sumarse a la gestión libertaria, relativizó la tensión política entre ellos y elogió “el coraje” del Gobierno. Por qué llegó a pensar que la Argentina “no tenía retorno” y su mirada sobre la política

Del sector privado a la función pública y hoy, nuevamente, al mundo de los negocios. Guillermo Dietrich conoce como pocos ambos lados del mostrador como pocos. Fue el arquitecto de la revolución de los aviones y el Metrobus durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando ejerció como Ministro de Transporte de la Nación. Hoy, está enfocado en el “salón de ventas” de Grupo Dietrich, liderando la llegada del gigante chino BYD a la Argentina de la mano del grupo familiar. En una charla con Forbes desde José Ignacio en Uruguay analiza ese recorrido y las expectativas que genera el nuevo rumbo económico bajo la gestión de Javier Milei, de la que era escéptico. Antes de su triunfo, incluso, llegó a convencerse de la que Argentina había llegado a un punto de “no retorno”.

¿Qué es más duro en Argentina: la política o los negocios? 

Fui más años de mi vida empresario que político, pero el nivel de presión, tensión e impacto, la cantidad de stakeholders que hay siendo político es mucho mayor. En el mundo privado, en general el competidor no quiere destruirte. Quiere vender más que vos. En la política sí, se alegra si a vos te va mal. La responsabilidad es más grande también en la política. Si las cosas salen mal, el impacto es más grande. Por ejemplo, con la revolución de las low cost. Mi pesadilla era que se cayera un avión. O que chocara un tren.

¿Quién quiere destruir a quién hoy en la política? 

El kirchnerismo quiere que a Milei le vaya mal. Y otra parte de la política no kirchnerista también. Es una paradoja. En algunos casos hay cuestiones ideológicas, pero también de intereses. Tanto nuestro gobierno (el de Macri) como éste tienen una raíz de que desaparezcan los privilegios de Argentina. Eso hace que muchas veces voten leyes que atentan de raíz al corazón del programa, que es el equilibrio fiscal. Por eso fue muy valioso que siendo oposición o no oficialismo hayamos acompañado con el PRO todo este proceso. omo dirigente, tenés una responsabilidad que no existió en nuestro gobierno por parte del periodismo y la dirigencia, pero ahora sí. Hay madurez de la clase dirigente. 

Destacás el acompañamiento del PRO al Gobierno pero esa relación es más que tensa

Tiendo a pensar que la tensión es menor de lo que parece. Hemos trabajado muy bien en cosas super importantes, como la fiscalización de 2023. Fue un aporte conjunto, con empresarios involucrados, como Eduardo Bastitta y Sebastián Braun. Uno se tiene que preocupar de las cosas que es responsable. Nosotros acompañamos este proceso, en la fiscalización y después en el Congreso, y cuando el Gobierno tuvo su peor momento, en las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Mauricio Macri se juntó muchas veces con Milei. 

Pero no en la gestión. Se habló mucho de vos como candidato a ocupar un cargo

La verdad es que nunca fue una posibilidad porque yo estaba encarando el proyecto de lanzar BYD Dietrich en Argentina, algo en lo que venía trabajando desde hacía dos años. Volver a la función pública en un lugar de alta visibilidad es una decisión familiar muy profunda, que afecta a todas las personas que me rodean, incluyendo a la empresa. 

Por otro lado, tu nombre está asociado a la gestión de la obra pública, algo que este Gobierno no hace… ¿Cómo evaluás ese déficit? 

El Gobierno arrancó en 2023 con una situación súper compleja, que si no lo resolvía, hubiera sido una catástrofe. Hay un riesgo de perder a dónde nos habían llevado los 4 años de kirchnerismo. El Gobierno tuvo el coraje y la valentía, estaban dadas las circunstancias para el déficit fiscal 0, no como nos pasó a nosotros en 2015. Posterior a irnos, viendo la vuelta del kirchnerismo, pensé que estábamos en un círculo vicioso imposible de salir. En algún punto, en 2022 y 2023, pensé que no había retorno. Por eso valoro el coraje de Javier Milei, Toto Caputo y Pablo Quirno. Lo dije en marzo: “O son héroes o no pueden salir a la calle”. Habiendo estado en esos asientos, tengo respeto y admiración por las agallas de hacerlo. El Gobierno tomó una decisión que tiene un costo, que en este caso fue la obra pública. 

Esa sensación de no retorno seguramente fue compartida por muchos empresarios, que toman decisiones de inversión ¿Creés que ahora hay mejor ánimo para invertir? 

Nosotros venimos invirtiendo fuertemente desde que asumió este gobierno. Yo tenía poca confianza en las capacidades de Milei para liderar este proceso, viniendo de fuera de la política. Objetivamente, sin experiencia es más difícil. Pero cuando fueron tomando las primeras medidas, con el grupo de economistas del PRO, vimos que tenía probabilidades de éxito. En el verano vi que las posibilidades empezaban a crecer. La sociedad estaba cambiando también. Lo que para nosotros eran cacerolazos o amparos, acá no pasaba. 

¿Pero hay vocación de invertir o puede pasar otra vez que no llegue “la lluvia de inversiones? 

La lluvia de inversiones sí llegó en 2016. Por ejemplo, llegaron tres líneas aéreas, no olvidemos que vino por caso Norwegian. Se fueron porque tuvieron problemas en Europa y le vendieron la operación a Jetsmart. Hay una cuestión de expectativas. Los empresarios tenemos una responsabilidad. Esto no es un partido que juegan solo los políticos. Yo tengo los dos sombreros. Muchas veces, y estando en la función pública se lo decía, y ahora que estoy más involucrado en el mundo empresarial, lo sigo diciendo. No depende solo de lo que haga el gobierno de turno. El partido de invertir, tomar gente, plantarse, es responsabilidad de los empresarios. Estoy viendo mucha reacción y mucha empresa mediana, como la nuestra. Es entendible la desconfianza del mundo exterior, por eso es importante el RIGI y lo que pasa en ciertos sectores, y termina siendo un círculo virtuoso. Estamos yendo a ese círculo virtuoso como país. 

¿Qué expectativas tenés para 2026? 

La economía es por sectores. Pero no solo acá, en el mundo. La transformación digital se ve. Hay transformaciones inevitables. El rol manufacturero de China le impacta absolutamente a todos. Argentina tiene algunos sectores súper competitivos. El agro y la agroindustria. Con reglas claras y crédito barato tiene una capacidad infinita de crecer. El mundo de la minería; tenemos la misma cordillera que Chile, Oil & Gas, es impresionante lo que está creciendo Vaca Muerta. La industria del conocimiento, que fue record de nuevo. También el mundo del comercio. Vendemos autos chinos, de Argentina, de Brasil. No puede no suceder. Es un desafío que va a traer costos, pero muchísimos más beneficios.  @@FIGURE@@