La Secretaría de Finanzas adjudicó $11,56 billones en la última licitación de deuda en pesos este miércoles, tras recibir ofertas por $15,79 billones. De esta manera, el Tesoro consiguió un rollover del 106,99% de los vencimientos del día, lo que le permitió renovar la totalidad de sus compromisos y obtener financiamiento neto adicional, en una operación marcada por la diversificación de instrumentos y el regreso de los títulos ajustados por inflación.
La licitación incluyó letras del Tesoro capitalizables (Lecaps), bonos ajustados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (Boncer), instrumentos atados a la tasa TAMAR, un bono dual que combina cobertura CER y TAMAR y una letra vinculada al dólar oficial (Lelink).
Según el análisis de Mills Capital, el menú ofrecido fue el más diversificado desde julio y cubrió distintas alternativas de inversión y cobertura. Sin embargo, pese a la ampliación de opciones, el Tesoro continuó priorizando el control del costo de renovación de la deuda.
Qué tasas convalidó el Tesoro en la licitación
Entre los instrumentos adjudicados, las Lecaps con vencimiento el 26 de febrero de 2027 concentraron $2,08 billones, a una tasa efectiva mensual (TEM) del 2,10%, equivalente a una tasa efectiva anual (TIREA) del 28,32%.
En el segmento de títulos ajustados por inflación, el Tesoro colocó $1,12 billones del Boncer con vencimiento el 31 de marzo de 2027, a una tasa real del 3,04% anual sobre CER. Además, adjudicó otros $830.000 millones del bono con vencimiento el 29 de octubre de 2027, a una tasa real del 6,23%.
El regreso de estos instrumentos fue uno de los puntos destacados, dado que la curva CER no había formado parte de las licitaciones durante aproximadamente un mes. "A fin de septiembre esos dos puntos de la curva operaban en CER +5% y 7% respectivamente. Ahora lo hacen en CER +3% y 5,5%, tasas reales más bajas", indicaron desde Mills Capital.
Por su parte, el instrumento vinculado a la TAMAR, con vencimiento el 31 de agosto de 2027, captó $1,46 billones, con un margen del 2,97% sobre esa tasa de referencia.
La mayor adjudicación correspondió al bono dual CER/TAMAR con vencimiento el 15 de diciembre de 2028, por $3,53 billones, a una TIREA del 6,21% sobre CER. En tanto, la letra vinculada al dólar con vencimiento el 15 de enero de 2027 recibió $2,53 billones, a una TIREA del 7%.
Menos vencimientos y una estrategia para contener los costos
Los vencimientos que debía afrontar el Tesoro quedaron acotados a aproximadamente $10,8 billones, luego de que la conversión del título D30O6 permitiera rescatar el 73% del circulante. Ese antecedente redujo las necesidades de refinanciación de la jornada.
Otro cambio relevante fue el acortamiento del plazo del bono dual ofrecido. En lugar del TXMD9, con vencimiento en diciembre de 2029, que había sido licitado dos semanas antes, Finanzas presentó el TXMD8, con vencimiento en diciembre de 2028.
La composición de la oferta también mostró una menor variedad de alternativas de cobertura cambiaria. No se incluyó el bono dual TAMAR/dólar (TMVE8), que en la licitación anterior había captado US$ 727 millones, equivalentes al 16% de la demanda. Esta vez, la única opción de cobertura cambiaria fue una Lelink de corto plazo, con vencimiento a tres meses.
Además, el Tesoro volvió a dejar afuera los bonos soberanos en dólares bajo legislación argentina. Se trató de la quinta licitación consecutiva sin incluir un Bonar, como el AO29.
"El resultado le permitió cumplir holgadamente con su programa de refinanciación sin tensionar la liquidez del sistema ni recurrir a sus depósitos en el Banco Central, en un contexto donde las condiciones de corto plazo se mantenían normalizadas pero con la curva larga de pesos todavía bajo cautela", mencionaron desde Puente.
"La estrategia oficial volvió a apoyarse en extender vencimientos hacia el próximo mandato presidencial, aunque convalidando la preferencia de los inversores por plazos más cortos e instrumentos de cobertura indexada", añadieron.