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Cómo invertir ya desde menos de US$ 1 y ganar más del 100% anual

Mariano Gorodisch Forbes Contributor

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Una de las opciones para mejorar nuestra posición financiera es saber invertir bien. Lo que requiere muy poco tiempo si se aprende o menos si se recurre a un especialista. Algunas claves para entender en qué invertir y aprender a cuidar nuestros ahorros.

05 Agosto de 2020 15.56

Te confieso cuál es mi inversión favorita: el stockeo en el supermercado. Pero no cualquier tipo de stockeo, ni ir cualquier día al supermercado para hacer las compras, sino que yo digo que mi segundo laburo es “trabajar de ahorrar”. 

Y te invito a que vos también puedas hacerlo y verás cómo de a poquito se va agrandando tu billetera. Tenés que convertirte en un consumidor racional e inteligente. Cuando a mí me dicen que soy un Ratatuille (para no decirme directamente un ratón), yo doblo la apuesta y digo que soy un consumidor racional e inteligente, que cuida el medioambiente y el planeta, y que el resto de los mortales son derrochadores seriales y contaminan el mundo. 

Entonces, no podés ir a cualquier supermercado cualquier día, tenés que mirar las páginas de Internet de los supermercados y poner tu mail para que te lleguen las ofertas. De modo que la lista la haga el supermercado y no vos, de acuerdo a las ofertas que tenga. 

Y el mejor negocio es ser infiel al supermercado, no ir siempre al mismo, sino ir siguiendo las ofertas de cada uno y comprar solamente lo que esté en descuento.  Además, tenés que ver en qué te stockeás, porque no podés stockearte en cualquier cosa. Primero fijarte la fecha de vencimiento ya que quizás lo pusieron en oferta porque se vence la semana que viene y no te sirve. 

Viernes, sábados y domingo suele haber buenas promociones en los supermercados, entonces tenés que estar atento. No está bueno stockearse en gaseosas porque las ven los chicos y se tientan y se las toman, y es más sano y más barato tomar agua. 

Pero yo soy un fanáticos del stockeo en papel higiénico, en jabón en polvo, en yerba, en aceite, en harina y en productos de limpieza en general, porque son cosas que no te tentás como si te stockearas en alfajores y tienen vencimientos largos, de dos años desde que se fabrican, por lo tanto no se te van a echar a perder. 

Primero siempre fíjate el precio kilo o precio litro, porque los envases te los hacen cada vez más chicos, así podés comparar bien, porque hay veces que comprás algo barato y en realidad te sale re caro, como el lomo que es más barato que la hamburguesa congelada.

Muchas ofertas son del dos por uno, del 80% en la segunda unidad o del 70% en la segunda unidad. O sea que en el peor de los casos vos estás ahorrando un 35%.  Cuando alguien me dice que va al súper el día que tiene el 15% de descuento con su tarjeta, yo le digo que para mi 15% no es descuento, que descuento empieza con un 3 adelante. 

Vamos al peor de los casos, que comprás jabón en polvo con un 35% de descuento. O sea un paquete que sale el equivalente de US$ 1 vos lo comprás al equivalente de US$ 0,65. Si calculás una inflación de al menos 50% en los próximos 12 meses, ese jabón en polvo va a costar en promedio US$ 1,50 dentro de un año, pero vos lo estás comprando a US$ 0,65, o sea le ganás más de un 100% en un año, más que duplicás la inversión. 

¿Vos pensabas que con el equivalente a US$ 1 no podías invertir? Bienvenido al mundo de las inversiones?

Ahora, el regateo es clave en todos lados. Yo en la verdulería si veo un kilo de tomates que sale tanto, le pregunto qué precio me hace si me llevo tres kilos, porque se que le conviene sacarse la mercadería de encima, en especial si es un sábado a la tarde que está por cerrar y hasta el lunes no abre devuelta, entonces lo que tenga se le puede poner feo. 

Por eso, si vas a la verdulería antes de que cierren, suelen poner rebajas, para liquidar el stock antes del día siguiente, en especial en verano, ya que el calor marchita rápido las frutas y verduras. 

Lo otro que hago cuando voy a un comercio es pedir precio por pago en efectivo. No te hablo de un hipermercado, sino de negocios pymes donde quizás esté el dueño, que siempre le conviene plata en mano, antes que le pagues con la tarjeta, que tiene muchas comisiones de por medio y encima tardan hasta casi un mes en darle la plata. 

Lo que mata a muchos presupuestos es el gasto hormiga. O sea todo el chiquitaje no previsto, desde un taxi porque te quedaste dormido y un café en el bar porque no llegaste a tiempo a hacértelo en tu casa.  Es el equivalente a US$ 2, no te va a cambiar la vida. OK, estamos de acuerdo, pero si analizás esos US$ 2, son US$ 770. En diez años, son US$ 7.700. Ahora sí hace la diferencia. 

Por eso es clave que te anotes todos los gastos que solés hacer en un día. Así vas a ver en qué cosas podés optimizar esa plata en algo mucho más productivo e incluso destinarla a la inversión.  Ahora, vamos a la pregunta del millón

¿Los dólares son un ahorro o una inversión? 

A los argentinos por distintas razones nos gusta ahorrar en dólares. Esta preferencia es difícil de cambiar. La pregunta es la siguiente dada esta preferencia ¿qué hacemos con los dólares? O en otras palabras, ¿cuáles serían las opciones que tenemos?

“La opción más usual es guardarlos. A esta altura tenemos que recordar que guardar los dólares en el colchón, no es una inversión, los dólares no se reproducen y en Finanzas un Activo es un bien qua produce renta. Guardarlos  tiene dos efectos negativos, el primero es que habrá que tributar el impuesto a los bienes personales el segundo es que el dólar pierde poder adquisitivo por efecto de la inflación de EEUU; esto es alrededor de 2,4% anual promedio en los últimos 30 años”, señala Daniel Vicien, director comercial de los fondos comunes de inversión en Balanz Capital.

La segunda opción, a su entender, es dejarlos depositados en una caja de ahorros en los bancos. Esta opción no tributa impuesto a los bienes personales, pero no recibe interés alguno y está expuesta a la inflación de EEUU. Un plazo fijo en dólares en un banco tributa impuesto a la renta financiera y recibe un interés menor a la inflación de EEUU. 

Una tercera opción, dice, es invertirla en el mercado de capitales. Esto puede hacerse sin cambiar de moneda en Letes, bonos en dólares o en un Fondo Común de Inversión en Dólares. En cualquiera de estas alternativas se puede alcanzar un retorno superior a la inflación de EEUU.

Ahorrando US$ 100 por mes se habrán ahorrado US$ 12.000 nominales. Si se dejaron en el colchón se perdieron US$ 1.563 de poder adquisitivo en EEUU (la aplicación de la inflación americana mensualmente al monto ahorrado), pero si se invirtieron al 6% anual el poder adquisitivo aumentó en US$ 4.395 (aplicando el interés mensual sobre el monto ahorrado y restándole el efecto de la inflación).

 

Por Mariano Gorodisch