Cómo evitar los siete pecados capitales de la economía hogareña
Si bien es un concepto muy básico, la gente todavía parece gastar más allá de sus posibilidades. Gastar demasiado es como nadar contracorriente: es agotador y conlleva muchas posibilidades de ahogarse.

La gestión eficaz de los gastos es la piedra angular para lograr una salud financiera sólida, garantizando el bienestar de los miembros del hogar y un futuro estable y seguro. Conocé los errores fundamentales que pueden descarrilar incluso los planes financieros más estrictos. Evitar estos obstáculos es crucial para transitar el camino de la estabilidad financiera a largo plazo.

Pecado 1: gastar demasiado

Si bien es un concepto muy básico, la gente todavía parece gastar más allá de sus posibilidades. Gastar demasiado es como nadar contracorriente: es agotador y conlleva muchas posibilidades de ahogarse. Gastar continuamente más de lo que ganás puede llevar a acumular deudas, estrés mental y no poder hacer frente a gastos inesperados.

Es importante crear un presupuesto y ceñirse a él. Realizá un seguimiento de tus gastos manteniendo un registro de cada gasto durante un mes. También debés establecer objetivos realistas y priorizar las necesidades sobre los deseos.

Cubrí siempre tus elementos esenciales primero. El método 50/30/20 es una buena regla general. Asigná el 50% de tu presupuesto a necesidades como alquiler, comestibles y servicios públicos, 30% a necesidades y 20% a ahorros y pago de deudas.

 

Pecado 2: comprar impulsivamente

Los gastos no planificados son la pesadilla de tu presupuesto y se correlacionan directamente con el gasto excesivo. Conducen a tensiones financieras a largo plazo.

Podés frenar este impulso implementando un período de espera antes de realizar una compra no esencial, en todo caso. Si ves algo que sentís la necesidad de comprar, especialmente si cuesta el 1% de tus ingresos anuales, esperá de 24 a 48 horas. Este retraso te da tiempo adicional para considerar la importancia del artículo.

Otra técnica es crear una lista de compras. De esta forma podrás pensar en lo que necesitás comprar antes de ir a la tienda. También podés darte de baja de los correos electrónicos promocionales y evitar frecuentar centros comerciales o sitios de compras en línea que te atraen con descuentos y posibles ahorros en artículos que realmente no necesitás.

 

Pecado 3: descuidar los fondos de ahorro y de emergencia

Ahorrar es esencial para alcanzar metas financieras futuras, ya sea comprar una casa, viajar o jubilarte. También te permite afrontar gastos de emergencia, como facturas médicas o reparaciones de automóviles.

La clave para generar ahorros es comenzar. Siempre debés reservar parte de tus ingresos y, si bien el 20% es lo ideal, cualquier cantidad servirá. Lo importante es desarrollar el hábito del ahorro.

La automatización puede ayudar a facilitar esto. Configurá transferencias regulares durante el día de pago a tu fondo de ahorro o de emergencia. También debés mantener cuentas separadas para ahorros, emergencias, artículos esenciales y otros objetivos financieros.

 

Pecado 4: ignorar la gestión de la deuda

La deuda no es mala per se. Algunas deudas ayudan a mejorar tu patrimonio neto o valor futuro, como las hipotecas y los préstamos estudiantiles. Sin embargo, debés administrar tu deuda de manera efectiva porque puede generar tasas de interés más altas, puntajes crediticios reducidos y posibles acciones legales.

Debés priorizar las deudas con intereses elevados y ceñirte a los pagos regulares. Evitá el mantenimiento mínimo. También podés considerar la consolidación de deuda para reducir las tasas de interés y simplificar los pagos.

 

Pecado 5: pasar por alto los pequeños gastos

Las carreras diarias de café o las suscripciones a streaming pueden acumularse rápidamente. Durante un año, estos costos aparentemente insignificantes pueden ascender a sumas sustanciales, inflando los gastos del hogar.

Al realizar un seguimiento de tus gastos, asegurate de anotar todo, por menor que sea. También debés evaluar y cancelar las suscripciones no utilizadas o innecesarias. Buscá formas de reducir el gasto en golosinas diarias. Por ejemplo, podés preparar tu propio café o preparar tu almuerzo, en lugar de correr a la cafetería del vecindario o salir a cenar.

 

Pecado 6: no comparar precios y ofertas

No seas flojo. Pequeñas diferencias de precios entre plataformas o vendedores pueden resultar sustanciales a largo plazo. Por ejemplo, si una tienda de comestibles ofrece un descuento en una compra al por mayor o tiene un programa de fidelización, podrías ahorrar una cantidad significativa mensualmente.

Si se aplica esta lógica a compras más importantes, como productos electrónicos, muebles o incluso automóviles, los ahorros potenciales pueden ascender a cientos o incluso miles de dólares. Además, buscar ofertas también puede significar obtener un mejor valor por el mismo precio. Puede traducirse en obtener una versión mejorada de un producto o funciones adicionales sin costos extra.

 

Pecado 7: no revisar y ajustar los gastos con regularidad

La revisión periódica garantiza que te mantengas dentro de tu presupuesto y puedas identificar áreas de posibles ahorros. Las revisiones mensuales pueden ayudarte a detectar anomalías o gastos inesperados, mientras que las evaluaciones trimestrales te brindan una idea de tu patrón de gastos y te ayudan a identificar oportunidades de reducción de costos.

También debés ajustar tu presupuesto anualmente para responder a cambios en ingresos, gastos, etapa de vida u objetivos financieros.

*Con información de Forbes US