Cae 10% el real y las principales acciones brasileñas pierden hasta 25%: qué pronostican los grandes bancos
La reelección de Lula da Silva sacudió a los mercados y provocó una fuerte depreciación del real. JPMorgan, Barclays y Goldman Sachs anticipan distintos escenarios para el dólar y advierten sobre los riesgos fiscales que enfrenta Brasil, con posibles consecuencias para la economía argentina.

La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil provocó una fuerte reacción en los mercados financieros. Tras su victoria sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje del domingo 25 de octubre, el real brasileño registra una caída cercana al 10% en los contratos de futuros negociados en Chicago mientras que las acciones estrella de la bolsa local como Nubank y Petrobras anotan caídas de 21% y 16% respectivamente. El mayor banco del país -y la región- Bradesco, sufre pérdidas de 25% en la apertura del mercado, en la medida que , mientras los inversores comenzaron a revisar sus expectativas sobre la política económica del país.

Durante las primeras operaciones posteriores a las elecciones, los derivados negociados en el CME Group llegaron a reflejar un tipo de cambio equivalente a 5,55 reales por dólar, frente a los 4,9896 reales en los que había cerrado la cotización oficial del mercado cambiario brasileño el viernes anterior. 

El movimiento respondió, principalmente, al resultado inesperado de las elecciones. Después de la primera vuelta, el mercado había comenzado a incorporar una mayor probabilidad de victoria de Bolsonaro, cuya propuesta económica contemplaba un ajuste fiscal más acelerado, privatizaciones y medidas orientadas a reducir la intervención del Estado.

La victoria de Lula modificó esas expectativas y abrió interrogantes sobre la evolución del gasto público, la deuda y las tasas de interés. En ese contexto, JPMorgan, Barclays, Citi y Goldman Sachs elaboraron distintos escenarios para el comportamiento del real y los activos brasileños.

JPMorgan y Barclays anticipan un dólar de hasta 5,50 reales

Entre los bancos internacionales, JPMorgan presentó uno de los escenarios más negativos para los mercados brasileños. La entidad proyectó que el dólar podría alcanzar los 5,50 reales en los próximos días, un fuerte retroceso de la moneda local respecto de los niveles previos a las elecciones.

JPMorgan redujo su recomendación para el real a una posición neutral y rebajó su evaluación sobre los títulos soberanos brasileños (Pexels).

El banco también estimó que el Ibovespa, principal índice de la Bolsa de San Pablo, podría caer alrededor de un 20%, como consecuencia de una revisión de las valuaciones de las empresas brasileñas y del aumento de la percepción de riesgo entre los inversores.

En línea con ese diagnóstico, JPMorgan redujo su recomendación para el real a una posición neutral y rebajó su evaluación sobre los títulos soberanos brasileños emitidos en el exterior a underweight, una clasificación que implica recomendar una exposición inferior a la habitual.

Barclays también anticipó un escenario de fuerte volatilidad. Según sus analistas, la victoria de Lula podría generar movimientos desordenados en los mercados locales y llevar inicialmente el tipo de cambio a la zona de 5,50 reales por dólar.

Las expectativas del mercado antes del balotaje

Las expectativas de una depreciación del real ya estaban presentes antes de conocerse el resultado electoral. Un relevamiento realizado por Citi entre 73 gestores de fondos de inversión, difundido el viernes 23 de octubre, mostró que el 63% de los consultados esperaba una caída superior al 5% del real frente al dólar en caso de que Lula consiguiera la reelección.

En ese mismo escenario, el 80% de los participantes anticipaba una baja superior al 5% del Ibovespa, principal índice de la Bolsa brasileña, mientras que el 67% esperaba un incremento de más de 100 puntos básicos en la tasa de los contratos de futuros de intereses con vencimiento en enero de 2029.

Los porcentajes corresponden a las expectativas de los gestores encuestados y no a proyecciones propias de Citi. En el informe, la entidad señaló que los inversores seguían considerando la trayectoria de las cuentas públicas como el principal factor determinante de los precios de los activos brasileños.

Ibovespa, principal índice de la Bolsa de San Pablo, podría caer alrededor de un 20% (Créditos: Rafael Matsunaga).

Por su parte, Goldman Sachs advirtió, en un análisis difundido durante la semana previa al balotaje, que la reducción de la diferencia entre Lula y Flávio Bolsonaro en las encuestas aumentaba la posibilidad de movimientos más pronunciados en el mercado cambiario. Los estrategas del banco también señalaron que el deterioro reciente de las cuentas públicas incrementaba las dificultades para un futuro ajuste fiscal, independientemente del resultado electoral.

A comienzos de octubre, la entidad había elaborado distintos escenarios para el tipo de cambio en función de la evolución de las cuentas públicas. Bajo un escenario de mayor disciplina fiscal, considerado favorable por el mercado, Goldman Sachs estimaba una cotización de entre 4,50 y 4,80 reales por dólar. En cambio, si la prima de riesgo fiscal regresaba a los máximos registrados en diciembre de 2024, su modelo contemplaba un tipo de cambio cercano a 5,80 reales por dólar.

El desafío fiscal que preocupa a los inversores

Más allá de las diferencias entre las proyecciones, los análisis coinciden en un punto central: la evolución del real dependerá de la capacidad del gobierno brasileño para transmitir confianza sobre la sostenibilidad de sus cuentas públicas.

Para la Argentina, la evolución del real también representa una variable relevante (Foto: Gentileza ExpoEFI)

La economía de Brasil enfrenta el desafío de reducir un déficit fiscal elevado y estabilizar una deuda pública que supera el 80% del PBI. Al mismo tiempo, las tasas de interés continúan en niveles altos.  Esto encarece el financiamiento del Estado y condiciona las perspectivas de crecimiento.

En ese escenario, los bancos internacionales prestarán especial atención a la composición del equipo económico, las propuestas presupuestarias para 2027 y la relación del Ejecutivo con un Congreso en el que las fuerzas de derecha y centroderecha reforzaron su presencia.

Para la Argentina, la evolución del real también representa una variable relevante. Una depreciación sostenida de la moneda brasileña podría reducir la competitividad de las exportaciones argentinas frente a los productos de Brasil, particularmente en sectores industriales como el automotor, donde ambos países mantienen una estrecha integración comercial.