Tres espacios de Buenos Aires donde el café de especialidad se une a talleres y experiencias
Con más de 250 locales en la Ciudad, servir un buen café es apenas el comienzo. Algunos espacios sumaron actividades para convertir la experiencia en un plan diferente.

Hay cafeterías a las que se entra por un café y se termina pasando toda la tarde. En la Ciudad de Buenos Aires, algunos locales de especialidad encontraron en los talleres y las catas una manera de extender la visita y ofrecer un plan distinto.

Un relevamiento del Taller La Ola calcula que en la Ciudad funcionan entre 250 y 300 cafeterías de especialidad. Con este boom, la búsqueda de un diferencial que atraiga a un público nuevo va más allá de la calidad del producto y el servicio.

Ada Jardín, un terrario entre plantas y café

Ada Jardín es un vivero boutique con cafetería de especialidad ubicado en Villa Ortúzar. Ahí se organizan talleres para armar terrarios, es decir, pequeños jardines cultivados en recipientes de vidrio. Cada participante crea el suyo desde cero y, una vez terminado, se lo lleva a casa.

La experiencia dura cerca de tres horas y comienza alrededor de una mesa compartida, con una infusión y productos dulces y salados elaborados en el lugar. Mientras transcurre el coffee break, Julián González Oliva explica cómo funciona un terrario, qué función cumple cada componente y cuáles son los cuidados necesarios. Después comienza la parte práctica, con todos los materiales incluidos y distintas opciones para personalizar cada creación.

Más de 2.000 personas ya participaron de los talleres de Ada Jardín, que se realizan los viernes y sábados para grupos de hasta 28 asistentes. (Foto: Ada Jardín)

La idea surgió a partir de un terrario que Julián había armado por gusto y que permanecía exhibido en el local. Las preguntas de los clientes sobre su funcionamiento y mantenimiento lo llevaron a convertir esa curiosidad en un taller. “El primero lo hicimos casi como una prueba, principalmente para clientes habitués de Ada. La respuesta nos sorprendió muchísimo”, le contó González Oliva a Forbes.

Desde entonces, más de 2.000 personas participaron de la actividad. Actualmente se realizan encuentros todos los viernes y sábados, con inscripción previa y cupos de hasta 28 asistentes por turno. El precio es de $65.000 por persona e incluye el coffee break, los materiales y el terrario terminado.

Dirección: Virrey del Pino 4383, Villa Ortúzar.

Blind Café, una cata de fragancias con café y pastelería japonesa

La experiencia de Blind Café comienza con una cata guiada de perfumes y continúa en la mesa. Durante aproximadamente una hora, los participantes recorren dos fragancias de la marca, las prueban en etapas e identifican sus notas y familias olfativas. Después, algunos de esos aromas reaparecen en el café de especialidad y en la pastelería japonesa del local. Por ejemplo, una nota de lavanda o vainilla puede convertirse en sabor.

Blind ofrece dos formatos. La Experiencia Sensorial cuesta $40.000 e incluye la cata, el café y la pastelería. La Cata Black tiene un valor de $70.000 e incluye una fragancia Blind de 10 mililitros. Las actividades se realizan de martes a domingo en grupos reducidos. Los martes y miércoles hay un turno a las 17; los jueves y viernes, a las 14 y a las 17; y los sábados y domingos, a las 14, 15:30 y 17. Actualmente, participan más de 200 personas al mes.

Blind Café nació como una extensión de una marca de fragancias y convirtió los puntos de contacto con el café en una experiencia sensorial. (Foto: Blind Café)

La cafetería abrió hace poco más de dos años como una extensión de Blind Fragrances, una marca creada hace alrededor de seis. La intención era acercar la perfumería a personas que no necesariamente estaban familiarizadas con su lenguaje. “El café de especialidad tiene muchos puntos de contacto con la perfumería: también se cata, también se habla de notas, de origen, de perfiles aromáticos y de la memoria que despiertan determinados aromas y sabores”, explicó Adriana Lopardo, fundadora de Blind Fragrances, en diálogo con Forbes.

Dirección: Fraga 316, Chacarita.

SNT Coffee, pintar cerámica durante la merienda

En SNT Coffee, cada persona elige una pieza de cerámica y dispone de dos horas y media para pintarla mientras desayuna o merienda. La experiencia incluye los pigmentos y los demás materiales necesarios, además de una comida y una bebida de la carta.

Más de 100.000 personas pasaron por SNT Coffee desde su apertura, según sus fundadoras, tras el éxito viral de su primer taller en 2023. (Foto: SNT Coffee)

Una vez terminado el trabajo, el equipo del local se encarga del esmaltado y del horneado. La pieza queda apta para su uso como vajilla y puede retirarse dos semanas después. Entre las opciones hay tazas, platos y bandejas, además de diseños desarrollados especialmente por SNT que solo se consiguen en la cafetería. La actividad no requiere conocimientos previos.

Café y Cerámica se ofrece de martes a domingo y cuesta $56.000 en efectivo o $59.000 con otros medios de pago. SNT también trasladó la propuesta al horario nocturno con “Vinito, Picada y Cerámica”, disponible los viernes y sábados de 20:30 a 22:30. Esta versión incluye dos platos y dos copas de vino por persona, además de la pieza y su horneado, y tiene un valor de $63.000 en efectivo o $66.000 con otros medios de pago.

La idea surgió en junio de 2023, pocos meses después de que Luciana Caligari Sosa y Nicole Gallo, pareja y socias, abrieran el café. Ambas habían conocido una actividad similar durante un viaje y decidieron probar el formato en Buenos Aires. “Subimos un primer video en TikTok y se nos viralizó en dos horas. Tuvimos que echar a nuestros papás y a nuestra familia porque caía gente de la nada a pintar”, recordó Caligari Sosa, cofundadora de SNT Coffee, en conversación con Forbes. Las 20 piezas que habían comprado se agotaron ese mismo día y, según la emprendedora, más de 100.000 personas pasaron por el espacio desde su apertura.

Dirección: Jorge Luis Borges 1958, Palermo.