Pancho Barreiro Editor
Buenos Aires tiene una relación con el diseño que incluso antecede al boom actual de ferias, distritos creativos y circuitos contemporáneos. En 2005, la UNESCO la incorporó a su Red de Ciudades Creativas como Ciudad del Diseño, una distinción que reconoció, entre otros factores, el desarrollo de su industria, sus escuelas, sus centros de investigación, la actividad sostenida de artistas y diseñadores y su tradición de exposiciones.
Más de dos décadas después, octubre de 2026 vuelve a poner aquella identidad en primer plano. Durante prácticamente todo el mes coincidirán exposiciones, ferias y aperturas extraordinarias que atraviesan la arquitectura, el interiorismo, el diseño y el arte contemporáneo.
La propia Ciudad agrupó buena parte de esa programación dentro de la tercera edición del Mes del Diseño y la Arquitectura, que busca reunir iniciativas públicas y privadas alrededor de una industria vinculada también con la producción, la innovación y el empleo.
Una fábrica de 1890 vuelve a abrir sus puertas
El primer escenario ayuda a explicar la historia. Del 1° de octubre al 1° de noviembre, la edición número 42 de Casa FOA se desarrollará en el Palacio Molina, en Barracas, un edificio de fines del siglo XIX que perteneció a la antigua fábrica de Alpargatas. La exposición intervendrá 5.700 metros cuadrados distribuidos en más de 42 espacios, conservando como telón de fondo las fachadas de ladrillo, los grandes arcos y los techos que superan los cuatro metros de altura.
Casa FOA nació en 1985 y desde entonces convierte edificios de Buenos Aires en escenarios temporales para mostrar arquitectura, interiorismo y diseño. En esta oportunidad, la elección de Barracas vuelve especialmente visible una constante de la ciudad: la convivencia entre patrimonio e intervenciones contemporáneas.
La propuesta, sostienen desde la organización, busca establecer "un diálogo entre el peso del pasado industrial del edificio y la liviandad del diseño contemporáneo". El concepto curatorial será Alquimia y está articulado en tres ejes: Materia en Transmutación, Patrimonio e Innovación y La Experiencia del Espacio. Desde Casa FOA proponen un "recorrido donde texturas brutas, metales, hormigón y materiales sustentables de última generación conviven con propuestas de vanguardia".
La ciudad que casi nunca se puede ver
Dos días después de la apertura de Casa FOA, el foco se expande desde un edificio hacia toda Buenos Aires. El 3 y 4 de octubre, Open House Buenos Aires volverá a abrir espacios que durante el resto del año no suelen estar disponibles para una visita pública.
La edición 2026 reúne más de 200 propuestas y un catálogo que incluye 171 espacios repartidos entre edificios públicos, viviendas, oficinas, estadios, instituciones y recorridos urbanos. La mayoría podrá visitarse gratuitamente y sin inscripción previa, aunque algunos lugares requieren reserva.
"Los lugares, las personas, los sistemas, los proyectos y las ideas que definen a nuestra ciudad, nuestro patrimonio y nuestro futuro", afirman desde Open House. Pero no se trata únicamente de ingresar a edificios lindos: durante dos días, la arquitectura funciona como una forma de entender cómo fue construyéndose Buenos Aires.
Este año se suma el Banco Hipotecario, ex Banco de Londres, diseñado por Clorindo Testa junto a SEPRA, además de la Biblioteca Nacional, Casa Calise II, el Edificio IBM, el Teatro Avenida y distintos ejemplos de arquitectura residencial, desde construcciones modernas en Palermo hasta otras más tradicionales en Recoleta.
La experiencia cambia también la manera de recorrer lugares conocidos. Open Camina propone hacerlo a pie para detectar detalles que suelen pasar inadvertidos, mientras Open Bici cambia la escala y la velocidad desde la que se observa la trama urbana. Durante ese fin de semana, el objeto es la propia Buenos Aires.
Del edificio al objeto
La siguiente escala es mucho más pequeña, pero igualmente reveladora. Del 9 al 11 de octubre, el Pabellón Ocre de La Rural recibirá la 26ª edición de Puro Diseño, con más de 350 expositores de todo el país.
Muebles, objetos para el hogar, textiles, joyería contemporánea, indumentaria y proyectos vinculados con el bienestar convivirán durante tres días. Más allá de la dimensión comercial de la feria, la concentración permite mirar qué sucede con el diseño argentino en el objeto cotidiano.
La organización resume esa idea alrededor de la identidad y la producción local: la edición busca mostrar cómo "el talento argentino toma forma, color y sentido", con creadores de distintas partes del país. Es también la dimensión económica del diseño: detrás de los objetos aparecen emprendimientos, marcas, oficios y pequeñas estructuras productivas.
El arte cierra el recorrido
El último fin de semana del mes cambia nuevamente la escala. arteBA se realizará del 30 de octubre al 1° de noviembre, con preinauguraciones el 28 y 29, en el Pabellón Amarillo de La Rural. La edición tendrá además un componente simbólico: Fundación arteba celebra 35 años.
Participarán 70 galerías de Argentina, Uruguay, Chile, Brasil, Perú, Estados Unidos, Reino Unido, Portugal, Puerto Rico y Francia. Desde la Fundación explican ese recorrido de tres décadas como un trabajo orientado al "fortalecimiento del ecosistema del arte argentino" y a la consolidación de "un mercado con proyección internacional".
Esa dimensión más allá de Argentina permite cerrar el recorrido de octubre mirando hacia afuera: después del patrimonio arquitectónico, los interiores y el diseño nacional, aparece una feria donde la producción artística local dialoga con galerías y compradores de otros mercados.
Entre una fábrica de fines del siglo XIX y una feria con galerías de diez países hay más de un siglo de distancia, pero también una misma ciudad. Durante octubre, Buenos Aires permite recorrer distintas capas de esa identidad creativa: la arquitectura que heredó, los espacios que transforma, los objetos que diseña y el arte que produce y proyecta hacia afuera.